Director Parque Aeroespacial y de la Movilidad de Viladecans

Josep Antoni Grau

Producción tecnológica

“Haremos que el sector aeroespacial y aeronáutico tome impulso”

El objetivo del Parque Aeroespacial de Viladecans es devolver a Cataluña la fortaleza empresarial en el sector aeronáutico

Martes, 09 de Octubre de 2007
Situado en la comarca del Baix LLobregat, en el área metropolitana de Barcelona, y con más de 60.000 habitantes, el municipio de Viladecans, acogerá próximamente el Parque Aeroespacial y de la Movilidad, una importante iniciativa pública para la creación de una área especializada en las actividades, industriales, tecnológicas y de servicios relacionados con los sectores aeroespaciales. El proyecto empezó en el 2006 como repuesta a la consolidación de la economía catalana y de las nuevas tecnologías en Barcelona y su entorno, y se espera que el proyecto esté terminado en el 2011. Hoy hablamos con su director, Josep Antoni Grau. 
“Uniendo a las empresas tecnológicas especializadas; se pretende que se beneficien entre ellas de los intercambios y sinergias derivados de la proximidad, creándose un verdadero cluster aeroespacial y aeronáutico”

“Tenemos previsto instalar las oficinas del CETAE, donde se harán los grandes movimientos de tecnología, para que el sector vaya creciendo y vaya teniendo esta relación entre el I+D, la producción y  formación de grandes especialistas en estos sectores”


Empecemos desde el principio. ¿Cómo se inicia este proyecto?
Lo primero fue unir a las dos administraciones que formaban parte, Incasol, propietaria de aproximadamente un 70% del terreno, y el Ayuntamiento de Viladecans, como consecuencia de un estudio de viabilidad realizado por la Cambra de Comerç de Barcelona. Formaron un consorcio el octubre del pasado año. Nuestro deseo es que para el 2011 ya esté construido el parque. Eso sí, ya disponemos de mecanismos para que las empresas puedan ir instalándose y la voluntad del Gobierno de la Generalitat es conseguir que todo el sector se instale en este gran parque tecnológico de gran valor añadido, y se sientan satisfechos con las iniciativas que se vayan tomando para su traslado en un futuro inmediato.
 
¿Qué se pretende con este proyecto? ¿Cuál será la línea de acción?
Buscamos una filosofía de grupo. En nuestro parque procuraremos unir los intereses y las voluntades de las empresas para que el sector aeroespacial catalán, minoritario respecto al resto del estado, coja impulso. Formaremos una gran simbiosis entre todos los sectores que operen en este parque de gran valor añadido, con la finalidad de tener servicios comunes de gran calidad (como la instalación de un gran centro tecnológico CTAE), que permita acciones profesionales de protección internacional y de contacto con las grandes empresas contratistas del sector. 

Un proyecto ambicioso, sin duda.
 Sí, pero en el contexto catalán, dadas las características de competitividad e innovación del sector, lo hace  totalmente viable. El parque Aeroespacial, que se está planificando, está muy bien comunicado con el Aeropuerto y el puerto de Barcelona, además de por la línea de RENFE y la autopista C-32. Nos hallamos en una zona con un activo muy singular desde el punto de vista económico, de infraestructuras y de servicios a escala metropolitana. También estamos cerca de la Universidad Politécnica, una universidad que asumió hace dos o tres años la rama de ingeniería aeronáutica.
  
¿Cómo quedará distribuido el parque?
Uniendo a las empresas tecnológicas especializadas; se pretende que se beneficien entre ellas de los intercambios y sinergias derivados de la proximidad, creándose un verdadero cluster aeroespacial y aeronáutico. Las empresas convivirán en un espacio de 50 hectáreas, con una edificabilidad de 247.678 m2, divididos en una zona de producción (161.436 m2), otra tecnológica (71.659 m2), un área de equipamientos vinculados al sector aeronáutico y un área de servicios que mejoren la movilidad del parque y de su entorno (14.583m2).
 
Esta iniciativa, además de impulsar el sector, puede aportar un gran número de puestos de trabajos a Cataluña.
Creemos que sí,  por el auge del sector y el gran número de persona que, cada vez, se preparan para trabajar en él. Aspiramos a adquirir una cierta cuota de mercado que actualmente está repartida en el resto de España, con un eje claro en Madrid, País Vasco y Andalucía. 
 
¿Cuál cree que será la optimización del parque? ¿Un centenar de empresas?
Posiblemente muchas más. Este proyecto será el gran eje económico e industrial de Viladecans y de su entorno metropolitano. La ciudad se ha propuesto un gran objetivo, abrirse al mar, para lo que hará una gran inversión urbanística, además de  una gran relación con el aeropuerto, por la necesidad de estar bien comunicada.
 
En Barcelona ha habido proyectos tecnológicos similares, como el 22@, que ha acabado convirtiéndose en una especie de negocio de alquiler de metros cuadrados. ¿Qué diferencias cree que este proyecto puede tener?
Nosotros nos orientamos más en el mundo aeroespacial y aeronáutico, a la movilidad en general, en la que incluimos la esfera ferroviaria, la automovilística y la náutica. No es un parque de grandes dimensiones, sino que es un centro muy tecnológico, dirigido a la fabricación de componentes y a la producción de tecnología de gran valor añadido.
 
Para que nos entendamos, ¿a que tipo de clientes potenciales nos estamos refiriendo?
Boeing, Airbus, Galileo… Pero aquí no construiremos ni haremos el mantenimiento de aviones, sino que potenciaremos el suministro de componentes, utillajes y servicios de ingeniería a los grandes constructores, directamente, o a través de grandes consorcios suministradores de esta industria, que está altamente concentrada a nivel mundial. Queremos que estas empresas, que ahora trabajan de manera conjunta, puedan hacerlo aquí. También tenemos previsto instalar las oficinas del CETAE (Centro de Estrategias Tecnológicas Aeroespaciales), donde se harán los grandes movimientos de tecnología, para que el sector vaya creciendo y vaya teniendo esta relación entre el I+D, la producción y  formación de grandes especialistas en estos sectores.
 
¿No cree que el sector está muy descentralizado? ¿La mano de obra no es muy cara para construir motores en Barcelona?
La suma de componentes es enorme dentro de un avión o un satélite. Hay cuota suficiente para que podamos ir hacia delante, el sector tecnológico catalán está lo suficientemente avanzado como para que podamos situarnos en el mercado. Espero que en el horizonte de 5 a 10 años, los objetivos se hayan cumplido, que el sector haya crecido, que tengamos una cuota más alta respecto a España, que tenga proyección internacional, y que la ciudad de Viladecans pueda sentirse orgullosa de este proyecto.
 
Muchos cambios para esa zona. ¿Existe una demanda por parte de Viladecans para convertirse en una gran ciudad?
La forma de entender la ciudad por parte de sus dirigentes hace que esto sea posible. Se está llevando a cabo una transformación urbanística, económica y social de primera magnitud, eso sí, sin cometer errores del entorno: queremos que la gente quiera venir a trabajar y vivir aquí.