Senior Vice President Continental Europe de CINESA

José Batlle

 La difícil mezcla entre arte y negocio en el mundo de la exhibición cinematográfica.

 “El espectador quiere algo más que una película cuando va al cine”

 "España es el país europeo con más salas de cine por habitante "

Jueves, 01 de Julio de 2004
 Cinesa es una de las empresas líderes de exhibición cinematográfica en España, y filial de dos de los principales estudios de Hollywood: Paramount y Universal. En sus 105 salas de cine repartidas por España, se estrenan más de 150 películas cada año, que ven una media de 10 millones de espectadores. La historia de la compañía se remonta a finales de los años 50, cuando se constituyó la compañía CINESA (Compañía de Iniciativas y Espectáculos Sociedad Anónima). La crisis cinematográfica de los ochenta incentivó nuevas estrategias para volver a atraer a los espectadores a las salas; y así surgieron iniciativas como “El día del espectador” o la construcción de los multicines. De este modo, Cinesa transformó el concepto de “cine” tradicional por el de lugar de ocio y servicios para toda la familia que todos conocemos. Hoy hablamos con José Batlle, Senior Vice President Continental Europe.
“La proyección digital abre una serie de posibilidades muy interesantes en la exhibición cinematográfica. Con ella los cines se podrán convertir también en centros de retransmisión de eventos deportivos, conciertos, enseñanza a distancia, óperas…”

“Un cine tiene que ser como un hotel o un restaurante: hay que ofrecer el servicio de proyectar películas, pero algo más: que el espectador se sienta cómodo y bien atendido”.

“Cada vez que construimos un multiplex, analizamos muchos factores, y no sólo la competencia. También si el mercado potencial es joven o adulto, su nivel cultural, el poder adquisitivo…Todo ello afecta a las previsiones de posibles espectadores”.

 
 

Cuando entró en Cinesa el mundo de la exhibición cinematográfica estaba sufriendo un cambio radical.
 


Así fue. Existía la idea de construir multisalas, así que viajé hacia la Costa Oeste, porque el propietario de Cinesa tenía muchos multiplex allí. Fui a mirar las ideas que se llevaban a cabo para exportarlas a España, pero lo difícil era  convencer a los promotores inmobiliarios de los centros comerciales, que dejasen construir algo parecido a lo que conocemos como multiplex. La mayor parte de ellos eran franceses y no querían porque las multisalas en Francia no habían funcionado bien. Nos costó mucho, pero finalmente dimos con un promotor que confió en nosotros. Firmamos el contrato en el año 1987, y en el 89 los multicines empezaron a proliferar por todas partes.   
 


Y el éxito animó a otros empresarios…
 


Sí, aunque fuimos los precursores. Paralelamente, comenzamos a aplicar fórmulas y teorías para constituirnos como empresa de servicios. Cuando llegué, Cinesa tenía la mentalidad de ser sólo una empresa exhibidora pero ese planteamiento era ya obsoleto en aquella época. Un cine tiene que ser como un hotel o un restaurante: hay que ofrecer el servicio de proyectar películas, pero algo más: que el espectador se sienta cómodo y bien atendido. Implantamos un departamento que no existía, el de operaciones, con el fin de que las salas de Cinesa estuvieran siempre en las mejores condiciones, ya fuera en limpieza, personal o instalaciones. Cuando comencé, tampoco existía un departamento de marketing y también fue creado. Con ello empezamos a crear iniciativas como el “Día del espectador”, establecer los precios especiales para estudiantes y para mayores de 65 años.... 
 


Desde el año 87 parece que se ha renovado constantemente el sector...
 


Todas estas cosas se han normalizando, pero fuimos nosotros quien rompimos las barreras. No olvide que también fuimos los precursores de la venta de entradas a través del Servicaixa y la venta por teléfono. 
 


¿Como se ve desde Cinesa esta múltiple actividad de la producción cinematográfica, la distribución y la exhibición, que intentan llevar a cabo algunas compañías?
 


Creo que son tres sectores muy difíciles de combinar. Si quieres tener una cadena de exhibición para darle prioridad a las películas que tu distribuyes o produces, hay muchas posibilidades de fracaso. Además, está el tema legal: Si diese la más mínima preferencia a las películas de Paramount o Universal, iría en contra de la ley. Y en segundo lugar, tendría el rechazo de Columbia,  Warner o Fox. Necesito todas las películas, y aparte del tema legal que hay que cumplir a rajatabla, no se puede mantener el negocio con películas de una sola distribuidora.
 


Con este planteamiento se pone en práctica lo que comentaba del servicio: Si todas las películas de todas las productoras se exhiben en todas las salas, la gente acaba eligiendo el cine que considera más confortable.
 


Efectivamente. Una de las claves es fidelizar espectadores. Para ello hay que dar motivos y ponerlo fácil y atractivo, para que el espectador salga de casa y venga al cine. Aunque hay algo que también influye mucho a la hora de tener espectadores: su localización. Tiene que ser próxima, con fácil acceso y aparcamiento.
 


Antaño los cines tenían capacidad para más de un millar de espectadores. ¿Cuanto tiempo se tardó en saber el aforo ideal de un cine?
 


Es un tema muy complicado y cada vez que hacemos un nuevo multiplex, sale a flote este debate. Depende mucho del mercado y de la competencia que exista. Siempre hay que analizar la población del lugar donde construyes un multicine. Si es joven o adulta, su nivel cultural, el poder adquisitivo…Todas estas cosas afectan a las previsiones de posibles espectadores. Por experiencia propia, podemos decir que salas con más de 500 butacas no funcionan: desgraciadamente, ya no es rentable. De todas formas, si sale una película muy importante se programa en dos salas a la vez y así das el aforo que necesita y ofreces un mejor servicio al programarla a más horas.
 


Recientemente hemos sabido de la suspensión de pagos del grupo Lauren, pero hace meses se comentó la participación del Estado en Filmax. ¿Qué implica todo esto para Cinesa?
 


Prefiero no hablar de la competencia, pero indudablemente el hecho de que haya una suspensión de pagos dentro de una compañía siempre es algo malo. Es también un indicativo de que las cosas no funcionan como deberían en este sector. Hace mucho tiempo que se están construyendo demasiados cines, que hay demasiadas pantallas. La demanda de espectadores no está creciendo al mismo ritmo que lo está haciendo el número de salas. España es el país de Europa que tiene más pantallas por habitante: una por cada 10.000. Para tener un par de referentes, en Inglaterra hay una por cada 18.000, y en Italia, una por cada 20.000 habitantes. 
 


¿Y cuantas veces vamos al cine al año?  
 


La media es de 3,4 veces. Si lo comparamos con el resto de Europa únicamente Irlanda e Islandia van más veces que nosotros. Esto es una buena y mala noticia, porque con estos parámetros ¿Qué posibilidad de crecimiento tengo? En Italia van 2 veces, en Alemania 1,8 veces… Si comienzas a analizar estos factores te das cuenta de que sobran pantallas.
 


En cuanto a la política de precios ¿Se contendrán para no perder espectadores?
 


Exceptuando Portugal, España es el país más barato para ir al cine de toda Europa. El precio medio es de 4,5 euros. En Italia, Inglaterra y Alemania el precio de una entrada oscila alrededor de los 6 euros. Es barato comparado con estos países y por el momento se piensa mantener este precio.
 


¿Qué es lo que nos ofrecerá en los años venideros el sector de la exhibición cinematográfica?
 


La famosa proyección digital abre una serie de posibilidades muy interesantes en la exhibición cinematográfica. Con ella los cines se podrán convertir también en centros de retransmisión de eventos deportivos, conciertos, enseñanza a distancia, óperas… Si esto ocurre volverá a darse un nuevo proceso de reestructuración y acondicionamiento de las salas. 
 


En 2010 cuando la TDT ya esté implantada, esto podría ser una realidad…
 


Sí, pero existe un problema, que no reside en salvar los problemas tecnológicos, sino en aprender a hacer un negocio de esto. Todavía se necesita tiempo y estructurar el modelo económico de la forma adecuada, pero la verdad es que se abre un mundo nuevo ante nosotros.