Presidente de Nextel

Lluís Alegre

 El turismo como motor de un conglomerado de empresas

 “La proximidad es la clave del éxito empresarial”

 Nextel presta servicio a agencias españolas de turismo

Domingo, 01 de Agosto de 2004
 Fundada en 1995, Nextel pertenece al Grupo de Empresas ALESSA, organización dedicada al servicio de colectividades. Como agencia de viajes mayorista se dedica a dar servicio a las agencias minoristas españolas, teniendo contrato de representación en más de 5.500 puntos de venta en todas las comunidades autónomas y regiones del país. Nextel ofrece un turismo termal y de salud de primera línea, adecuando los tratamientos de salud según las necesidades y características de cada cliente. Hablamos con Lluís Alegre, su presidente. 
“Cualquier sector económico requiere un tratamiento personalizado: hay que ofrecer el producto idóneo según el perfil de cada cliente, y por ello, esta especialización implica que el minorista esté bien atendido”.

“A la hora de contratar los servicios de una agencia, el cliente quiere buen trato, profesionalidad y proximidad. Básicamente proximidad: estamos en un mundo cada vez más comodón...”

“El objetivo es garantizar con el proveedor una estabilidad, con el minorista una especialidad, y con el cliente un precio. Cada emplazamiento cumple un rol determinado y así debe ser”.
 
 

¿Cómo nace Nextel?
 


Nextel fue constituida por personas que conocían el sector turístico con mucho rigor profesional. Desde el primer momento apostamos por ofrecer unos productos que requerían cierta especialización: los dedicados al turismo termal y de salud. Este sector implica un tratamiento especializado por nuestra parte a la hora de asesorar y ofrecer el producto idóneo según el perfil de cada cliente. Por tanto, la especialización hay que ponerla al servicio de toda una red de minoristas. Y por ello hemos de procurar que el minorista esté bien atendido. 
 


La pequeña agencia de viajes parece que ha quedado obsoleta frente a las agrupaciones de minoristas. Si esta premisa es cierta, ¿Hacia dónde navega el cliente?
 


Hacia donde le convenga. El cliente se basa en la proximidad a la hora de contratar los servicios de una agencia. Estamos en un mundo cada vez más comodón...
 


¿Quiere decir que el cliente siempre acude a la agencia de toda la vida y en la que confía?
 


Acude a la que confía, por comodidad y porque hay un trato cercano. Pero si esa agencia a la que acude no se encuentra en una agrupación minorista, es difícil que explote todas sus posibilidades de oferta. Y eso es un valor negativo para el cliente, ya que no se le reportará lo mejor de lo mejor. Un minorista puede saber mucho, pero a la hora de contratar lo hará por lo que tiene. En cambio, el mayorista es aquel que, conociendo el producto, logra hacer ofertas más atractivas en cuanto a precio al consumidor final a través del minorista. Por lo tanto, garantizas con tu proveedor una estabilidad, con el minorista una especialidad, y con el cliente un precio. Cada emplazamiento cumple un rol determinado. 
 


Su cliente, pues, es el sector de los minoristas, pero no hay que olvidar a los agentes que ofrecen los servicios durante el viaje: hoteles, balnearios…
 


Sí, nosotros compramos, por decirlo de algún modo, estos servicios y ofrecemos el producto a toda la red de minoristas. En concreto a unos 10.000 puntos de España.
 


Esto debe implicar un programa de software de gestión importante…
 


Lo esencial es tener la información y por ello, invertimos mucho en ella. Además, instruimos a nuestro personal con conocimientos incluso de perfil sanitario. Nuestros agentes deben atender a las personas según sus necesidades… desde un principio. Si viene una persona pidiendo un tratamiento determinado en un balneario, hay que comprobar que no tenga ninguna dolencia que pueda alterar el proceso o afectar a su salud. Hay que saber asesorar, porque si desde un principio se actúa mal, se producen repercusiones negativas.
 


Entonces, su inversión en comunicación debe ser mayúscula…
 


Ha sido un tema muy complicado. Primero, en torno al capital humano y después la elaboración de toda la logística informática. Puedes imaginarte la envergadura de nuestro software... Ahora también estamos trabajando para hacer las reservas online. Lo tenemos que hacer casi por obligación, porque hay que adecuarse a las exigencias del mercado y los clientes. Sólo de este modo, se consigue ser una marca competitiva y con capacidad de arraigo en la mente de nuestros consumidores.
 


¿La facturación de Nextel ha crecido en virtud del crecimiento del turismo en España?
 


Ha ido creciendo. Tenemos sede en Barcelona y delegaciones en Madrid y Galicia, pero el producto es para todo el territorio nacional. Nextel empezó su andadura en el 96, en un momento en el que el turismo vivía una madurez importante. Esto nos permitió entrar con fuerza y posteriormente irnos asentando con una mayor especialización. Y como todos somos socios, todos aportamos. 
 


Últimamente la gente ya no hace las vacaciones sólo en agosto. ¿Cree que este concepto está ya arraigado en el ámbito turístico?
 


El periodo vacacional cada vez se reparte más, de eso no cabe duda. Y en este sentido, el turismo no se concentra en un mes al año, sino que se reparte: ahora la gente se va de viaje un fin de semana o unos días fuera del periodo de vacaciones, sea o no verano. El sistema de trabajo lo permite. Y a menudo no se concentran las vacaciones en un mismo mes, sino que se dispersan entre la Semana Santa, algún puente… 
 


¿Nos fijamos mucho en cómo se hace turismo en Europa o es desde fuera que se aprende lo que hacemos aquí?
 


Vivimos en un mundo que actualmente tiene pocas fronteras, y aprender debe ser un ejercicio diario tan natural como el comer o el respirar. Todos aprendemos de todos, y el que dice que lo sabe todo, tarde o temprano es el que acaba por rectificar. 
 


¿80%?, ¿85%?… ¿Que cifra ocupacional darán a conocer los medios cuando acabe el verano?
 


A mí no me toca decir esto, porque nosotros trabajamos desde el 1 de enero hasta el 31 de diciembre.
 


Pero parece que lo que se hace en julio-agosto, marca el éxito o el fracaso de las políticas sobre turismo...
 


Aquí corremos detrás de unas dinámicas que tendrían que cuestionarse si son correctas. Si se difunde una información diciendo que ha venido un 4% menos de gente ya se enciende el farolillo rojo. A lo mejor vienen un 10% menos de turistas pero se ingresa un 5% más. De esta forma se tendría que comunicar que el sector va bien porque los resultados han sido favorables pese al menor volumen de personas.
 


Esta situación es un ejemplo de la eterna discusión entre calidad o cantidad…
 


En general sólo se mira la cantidad. Es la mentalidad del señor que se iba al aeropuerto a recibir al “turista 2 millones”. Tener menos gente no es malo, siempre y cuando hagas un balance positivo. 
 


Cambiará mucho el concepto de disfrute del tiempo libre en los próximos años?
 


Lo que tiene que cambiar es la mentalidad de algunas políticas en lo referente a las construcciones de complejos deportivos y de ocio. Cuando comienzas a hablar de campos de golf hay mucha demagogia y se requiere prudencia a la hora de emitir juicios de valor…