Presidente del Consejo General del Colegio de Economistas

Valentí Pich

Economía general

“Ante una crisis hay que aprender a gestionar”

Martes, 05 de Febrero de 2008
Se dice que los economistas son personas que vaticinan aquello que pasará dentro de seis meses, y cuando no es así tienen argumentos igual de convincentes para justificarlo. En unos momentos de gran volatilidad bursátil y con cierta incertidumbre económica, nada mejor que alguien con conocimientos y experiencia nos pueda contar qué factores son los que hay que tener en cuenta para valorar la economía de un país, calibrar la trayectoria de los últimos años y aconsejar sobre cómo hay que actuar. Valentí Pich, recientemente nombrado Presidente del Consejo General del <b>Colegio de Economistas</b> nos lo cuenta. Seguro que de aquí a seis meses, sus argumentos no han cambiado. 
<div align='center' class='destacado'>“Para triunfar, debe haber una combinación de tres factores indispensables: ser alguien con conocimientos muy especiales, estar dispuesto a trabajar mucho o arriesgarse de verdad”</div><br><br><div align='center' class='destacado'>“Nos hemos acostumbrado a unas épocas de crecimiento en las que todo iba más que bien. Nos hemos acomodado, y ante una crisis hay que aprender a gestionar. Somos una sociedad relajada que ha aprendido a vivir al día”</div><br><br><div align='center' class='destacado'>“La ley de mando ya no funciona. Las personas estamos bien si vemos que podemos trabajar, si estamos bien remunerados, si hay visión de futuro, si hay formación… Si no hay una serie de factores que nos motiven, la gente se larga”</div><br><br>
<b>¿Por qué se especializó en economía general?</b>
 
Pues mire, debemos remontarnos unos cuantos años, a principios de los setenta, cuando me incorporé al mercado laboral. Entonces las salidas profesionales eran difíciles y la palabra crisis estaba en boca de todos. Pero siempre he creído que si uno tiene inquietudes las oportunidades acaban por aparecer. Me di cuenta de que la economía general tiene la ventaja de que da una visión muy amplia y unas herramientas que pueden ser muy útiles cuando después quieres especializarte.


<b>Esto pasa entonces por una formación previa.</b>
 
Por supuesto. Soy de la opinión de que la formación es muy importante y nunca debe abandonarse, incluso cuando ya has encontrado tu hueco empresarial. Empecé con los <i>másters</i> cuando ya trabajaba, y los hice relacionados con la empresa, ya que es bueno hacer la especialización de algo que ya te gusta. Pero sin olvidar la economía general o la de la empresa: las dos son importantes complementarlas con otros conocimientos. 


<b>Comentaba las dificultades que se había encontrado al principio de su carrera. Ahora parece que vuelve a hablarse de crisis.</b>
 
Pero las crisis siempre son puntuales, hay que analizar el contexto general de un país, y creo al respecto que a un nivel internacional se estudia España como un ejemplo de éxito. Quizá con excepción de Irlanda, hay muy pocos precedentes a nivel mundial que sigan su modelo. Debemos darnos cuenta que en un periodo relativamente corto, este país ha pasado por el final de una larga posguerra y un despegue económico impresionante. Y no sólo económico: también jurídico, social, de infraestructuras. Nada en comparación con otros países.


<b>Pero esto que me cuenta contrasta con la situación económica actual.</b>

¡Claro que sí! Pero los datos nunca son absolutos, siempre hay un contexto que hay que tener en cuenta. Lo que es evidente es que este país ha evolucionado, y mucho, y en economía las cosas no son como son, sino como la gente las ve. En el fondo, la economía es una cuestión personal: si uno vive en una situación precaria, cualquier mejora resulta relevante. Así que si esto se consolida, se crean unas exigencias que en este país se han tenido durante un tiempo muy prolongado, y que en estos últimos meses se han multiplicado. Pero todo esto no debe hacernos olvidar lo principal.


<b>Que es…</b>

Que no todo es pan comido. Que no debemos aceptar esta situación como la habitual. Si uno quiere comerse el mundo, debe espabilarse. Y para triunfar, hay una combinación de tres factores indispensables: ser alguien con conocimientos muy especiales, estar dispuesto a trabajar mucho o arriesgarse de verdad. Si se tienen dos de los tres factores mejor que mejor. Pero lo que no puede ser es que alguien pretenda triunfar sin tener ninguno de estos tres.


<b>Y este caso particular es aplicable a uno general.</b>
 
¡Claro! Si la economía española no es capaz de generar empresas, no habrá oportunidades, y si no hay oportunidades, tampoco habrá políticas de formación. Y sin empresas con visión de futuro lo tendremos mal. Y a todo esto hay algo que en economía resulta esencial.


<b>¿Y qué es?</b>
 
La seriedad. No pueden existir empresas que no sean serias.


<b>¿Y hay muchas de estas?</b>
 
Bien, este es uno de los dramas que tenemos. 


<b>¿Y qué podemos hacer?</b>
 
Mire, la economía no es algo abstracto ni que preocupe sólo a personas que son importantes. Nos atañe a todos. Así que debemos contribuir, fomentar y ayudar a todas esas políticas que crean empresas serias y con visión de futuro. Y tener en cuenta que lo más importante son las personas, y que aspectos que años atrás estaban unidos al trabajo como la disciplina o la jerarquía hoy se han relativizado mucho.


<b>Los jefes continúan siendo los jefes.</b>
 
Sí, de acuerdo, pero hoy en día la ley de mando no funciona, nadie manda a nadie. Las personas estamos bien en un sitio si vemos que podemos llevar a cabo las tareas, si estamos bien remunerados, si tenemos visión de futuro, si nos ayudan en el tema de formación, si hay un problema nos ayudan. Si no hay una serie de factores que nos motiven, la gente se marcha a otro sitio. 


<b>Usted ocupa una posición privilegiada. ¿Puede ayudar desde allí arriba?</b>
 
Mire, se habla de reformas estructurales, que son pequeñas maneras de contribuir para que un país sea más serio; como que la justicia sea más rápida, eficaz, o que sea barata. Hay muchos factores para que un país funcione bien, y la economía no es el único.


<b>Pero sí el principal.</b>
 
De acuerdo, pero es algo complejo. Muy complejo. Si todo fuera tan sencillo, todos seríamos ricos y no trabajaría nadie. Pero la economía siempre ha funcionado por un mismo esquema: en las épocas de mucho crecimiento lo que se hace es intentar consolidar una posición, y en épocas de crisis se hacen políticas preventivas. Así, la situación actual de la bolsa, aunque parezca muy inestable, se rige por un patrón que visto desde una perspectiva más genérica, tiene su sentido: después de una época de mucho crecimiento llega otra de dificultades.


<b>Sin embargo, ésta ha tenido sus peculiaridades.</b>
 
De acuerdo, nos ha sorprendido encontrarnos con una crisis de liquidez financiera. Y esta falta de liquidez en España tiene unas repercusiones porque hay un déficit de cuenta corriente. Y al ser el segundo país del mundo que la tiene, y aunque los tipos de interés no sean muy altos, las tasas de riesgo subirán. Y aún hay otro problema en España, el del crédito barato, a parte del gran factor de la construcción residencial. Y ello sin olvidar la Bolsa.


<b>¿Qué ocurre con la Bolsa?</b>
 
Mire, si no se puede trabajar en la Bolsa con cierta seriedad, mejor que no juguemos. Porque una cosa es la inflación formal y la otra es la inflación de lo que uno considera a título personal, como la gasolina o los productos de primera necesidad. Vemos que cada día se habla de la Bolsa en los medios de comunicación, y esto genera una percepción que para el ciudadano de a pie puede ser confusa. Estamos tan acostumbrados al crecimiento que cuando la situación cambia, nos desconcierta completamente.


<b>Últimamente se habla mucho del Ministro de Economía.</b>
    
Bien, creo que es muy importante que en el sector público haya gente con un perfil económico muy formado: por el mismo concepto de estado, de administración de recursos públicos, de ser sobrios en los gastos...


<b>Pero no se les tiene demasiada simpatía…</b>

Esto no quiere decir que no sean respetados. Por la sociedad, por el mismo gobierno… El ministro de economía clásico, que es el que a mi me gusta, es aquel que controla mucho el gasto, y esto es muy importante para la administración. Su papel es odiado por el gobierno porque no deja ver todo aquello que el ejecutivo querría hacer. Así que su labor casi no se aprecia. Pero qué casualidad que casi siempre el Ministro de Economía sea vicepresidente. El encarna un conjunto de políticas, otorgando un barniz que hace que la política sea más eficaz. 


<b>A pesar de la crisis que parece que vivimos, ¿estamos en un momento dulce?</b>

Personalmente, lo que me preocupa es que me da la sensación de que después de tantos años de crecimiento, gracias sobre todo a la construcción y a los préstamos, si estos fallan afectarán a mucha gente. Y lo más negativo que veo es que la sociedad española se ha acostumbrado a unas épocas de crecimiento en las cuales todo iba más que bien. Nos hemos acomodado, y ante una crisis hay que aprender a gestionar. Somos una sociedad relajada que ha aprendido a vivir al día. Y esto no debería ser así.