Subdirector General Grupo IFA

Alberto Arranz

 Las grandes superficies y el pequeño comercio pueden convivir perfectamente

 “Las centrales de compras siempre conllevan beneficios mutuos”

 IFA Española agrupa 600 supermercados y autoservicios mayoristas

Miércoles, 01 de Septiembre de 2004
 El 2 de junio de 1967 nació en Madrid, Ifa Española S.A. de la mano de 27 almacenistas con experiencia en el sector de la alimentación. Uno de los modelos en los que se inspiró la fundación de IFA fue ANASA (Alimentación Nacional, S.A.). Por aquel entonces, la existencia de este tipo de organizaciones en Europa ya era una realidad, y eso fue un impulso a la hora de marcarse una serie de objetivos. A lo largo de los años,  Grupo IFA ha ido ampliando toda su red de negocio por el territorio nacional hasta contar hoy día con más de 370 supermercados y 230 autoservicios mayoristas. La Federación madrileña agrupa un total de 6 Centrales de Compra y Servicios del sector de alimentación y representa una cuota de mercado superior al 25%. IFA Española tiene el honor de haber sido premiada por Anceco por su capacidad innovadora dentro del panorama de las CCS españolas. Hoy hablamos con Alberto Arranz, Subdirector y Asesor Jurídico de Grupo IFA.
 
“Hace años, España se fijaba mucho en los países de nuestro entorno, que eran sus referentes. Pero hoy en día contamos con una distribución muy bien desarrollada, estando al mismo o mayor nivel que otros países próximos”

“No queremos que nuestros proveedores nos vean como un enemigo que lucha contra ellos. Ambos estamos en el mismo barco, independientemente de que, lógicamente, en el desarrollo normal de una negociación comercial cada uno intente conseguir el máximo beneficio”

“Tenemos estudios serios y objetivos que demuestran que los supermercados de barrio activan el tejido comercial de la zona. Así que al lado de los supermercados surgen tiendas especializadas y esto crea dinamismo y actividad”
 
 

IFA es uno de los grupos pioneros en el concepto de central de compras. ¿Qué criterios han cambiado desde 1967, año de su creación?
 


Pues han cambiado mucho. Comenzamos, en efecto, como una central de compras que principalmente agrupaba a mayoristas, siendo pioneros en la implantación de los autoservicios, mayoristas (cash & carry). Posteriormente se desarrolló la línea sucursalista, tanto propia, como compartida. La Central fue evolucionando hasta convertirse en una Central de Servicios, el principal objetivo de la cual es la concertación de acuerdos con proveedores.
 


El mercado español, ¿ha evolucionado en su modelo de distribución imitando modelos europeos más avanzados como el alemán o el francés, o mantiene un modelo propio?
 


Siempre se evoluciona mirando a los demás. En cierta manera es una obligación fijarte en como hacen las cosas los otros para ver qué ideas son buenas o malas y que fórmula es interesante imitar o adaptar. Hace años, España se fijaba mucho en los países de nuestro entorno, que eran sus referentes, porque tenían una distribución mucho más evolucionada que la nuestra. Hoy en día, España cuenta con una distribución excelentemente desarrollada, estando al mismo o mayor nivel que otros países próximos.
 


En los últimos años se ha producido también en el sector de la alimentación un proceso de concentración. ¿Crée que se ha llegado ya a un número de competidores que se mantendrá estable?
 


Efectivamente, en los últimos años se ha producido una carrera hacía la concentración. Algunas empresas han buscado de forma desaforada conseguir una mayor cuota de mercado, realizándose concentraciones con una cierta ligereza sin analizar realmente la conveniencia o la situación real de las empresas que se absorbían o adquirían. Continuará la concentración en España pero de forma más sosegada y más meditada.
 


Hace tres años. Ahold dejó IFA para iniciar una aventura en solitario. ¿Cómo analizan, pasado el tiempo, esta decisión?
 


Teníamos claro desde un principio que la decisión de Ahold era equivocada. Salir de un Grupo como IFA, con la posición que tenemos en el mercado y perder el apoyo que nosotros les dábamos no tenía sentido.  Muchas veces se toman decisiones por la posición que la empresa tiene a nivel internacional sin conocer cual es la situación local de la empresa en el mercado y sin ser consciente de lo que supone pertenecer a un grupo como IFA. También puede ser que fuera una cuestión derivada de las políticas de gestión de la compañía, para tener una mayor independencia. En cualquier caso, para nosotros estaba claro que no era una decisión afortunada, pero obviamente, la respetamos. 
 


En España no hay aún tradición de marcas blancas, pero poco a poco se van consolidando. ¿El éxito depende de como las ofrezcan los distintos distribuidores?
 


El Grupo IFA siempre ha apoyado al proveedor. Esto no significa que nosotros estemos en contra de las marcas blancas o marcas de distribuidor. Algunos de nuestros socios las desarrollan, pero para nosotros la relación con los proveedores es clave. Creemos que esto beneficia a ambos y al final beneficia al consumidor. No queremos que nuestros proveedores nos vean como un enemigo que lucha contra ellos. Ambos estamos en el mismo barco, independientemente de que, lógicamente, en el desarrollo normal de una negociación comercial cada uno intente conseguir el máximo beneficio. Nosotros siempre hemos sintonizado con nuestros proveedores y creemos que esto es un beneficio para nuestros socios y para el consumidor final.
 


¿IFA concentra sus esfuerzos básicamente en el mercado español o el actual momento europeo, con la ampliación, permite mirar más allá?
 


IFA agrupa a empresas que se desarrollan en los ámbitos territoriales que libremente decidan. Existe la posibilidad de que alguno de nuestros socios esté interesado en entrar en nuevos mercados supranacionales. Como grupo, trabajamos para nuestros socios y tenemos nuestro espacio actualmente en el mercado español, independientemente del apoyo que podamos dar a los socios que quieran ir a otros mercados.
 


Políticamente, parece que se ha puesto ya el freno a las grandes superficies, pero los pequeños comerciantes siguen quejándose porque los supermercados invaden ahora las zonas urbanas...
 


No estamos en absoluto enfrentados a las grandes superficies ni a los pequeños comerciantes. Estos últimos forman parte directa o indirectamente del Grupo. Cada uno tiene su espacio en el mercado. Hay hueco para todos y cada uno tiene su lugar. Es fundamental que existan unas reglas del juego establecidas con lógica y racionalidad. Somos partidarios del libre mercado y por lo tanto, consideramos que todos los formatos tienen derecho a competir. Lo que está claro es que hablando a un nivel general, si toda la actividad comercial se traslada a la periferia, esto produce un deterioro de los barrios y el centro. No creemos que sea positivo romper la tradicional vida de los barrios en los que la gente se relaciona. En cuanto a la implantación de los supermercados en los barrios, tenemos estudios serios y objetivos que demuestran que los supermercados de barrio activan el tejido comercial de la zona. Al lado de los supermercados surgen tiendas especializadas y otras de servicios complementarios, creando dinamismo y actividad.
 


¿El sector alimentario español ha alcanzado ya su máximo grado de madurez?
 


No creo que se pueda hablar nunca de grado máximo de madurez. Siempre se puede seguir evolucionando. Esta claro la distribución en el sector alimentario ha llegado a un momento de gran desarrollo. Hemos pasado a ser un país en el que otros se fijan. Desde luego que hemos alcanzado un nivel muy bueno y nos hemos convertido en un mercado con entidad propia. 
 


¿El crecimiento de la facturación del grupo IFA está cumpliendo las expectativas?
 


Estamos muy satisfechos con nuestros resultados. Nuestra posición en el mercado y nuestros datos de facturación son muy buenos pero lo más importante es el prestigio del que goza nuestro Grupo en el sector, que hemos conseguido trabajando en cuatro factores básicos: seriedad, coherencia, cumplimiento de nuestras obligaciones y búsqueda constante del mayor grado de satisfacción al consumidor. Con los años, otros sectores se han incorporado al concepto de central o grupo de compras. Anceco es la resultante de ese crecimiento...
 


¿Cómo hay que vencer las reticencias que puedan existir aún en aquellos sectores que no buscan agruparse para mejorar el precio en origen de sus productos?
 


La pertenencia a una central de compras debe entenderse como una relación recíproca de beneficios mutuos. El beneficio para la Central es contar con un apoyo sólido y seguro de sus Miembros, que es realmente la esencia de su desarrollo, potencia y continuidad. En contrapartida, el socio encuentra el apoyo del Grupo, una mejora competitiva, además de muchos otros servicios de diversa índole que les presta la Central para el desarrollo y crecimiento de su empresa. Por ello, tanto para las pequeñas empresas, como las medianas o grandes, la Central siempre les va a prestar un apoyo que de forma individual no podían alcanzar.