Antoni Miró

Definición de personalidad

“La crisis está devolviendo cierto sentido común a la moda”

Antoni Miró nos explica que trabajar le divierte y que, hoy por hoy, no piensa en una retirada profesional. Vive el presente y asegura que tener esta actitud resulta más agradable.

Martes, 04 de Marzo de 2008
La popularización de la moda en estos últimos años ha ido aparejada a una mayor sensación de frivolidad, sea a través de la televisión, las revistas o el cine, con películas como “El diablo viste de Prada”. Por ello se agradece que alguien que está en la primera línea de este ajetreado, mediatizado, y presionado colectivo, nos pueda aclarar unas cuantas ideas al respecto, nos hable de su trayectoria, y nos apunte algunos de sus secretos. Si Oscar Wilde dijo en cierta ocasión que la moda es tan horrorosa que hay que cambiarla cada seis meses, este axioma no sirve para el trabajo del  diseñador  Antonio Miró. 
<div align='center' class='destacado'>“Dedico mis esfuerzos a aquel colectivo en el que se encuentran los artistas, los poetas, la gente que ha hecho cosas más sabias e importantes que no el hecho de pensar en la frivolización del dinero”</div><br><br><div align='center' class='destacado'>“Sin un apoyo muy grande detrás, no se triunfa en la moda. Debe existir una estructura potente y por eso he tenido que esforzarme mucho para llegar hasta donde me encuentro hoy”</div><br><br><div align='center' class='destacado'>“El mundo de la moda, como el empresarial en general, es muy volátil, muy mutable y creo que los diseñadores deben aprender aquello que crean que deben aprender y que luego hagan su propia carrera”</div><br><br>
<b>Después de 40 años de trayectoria, ¿en qué momento cree que se encuentra su producto?</b>

Hace ya tiempo que sabemos que la ropa no sólo sirve para aquello que fue creada, sino que define también una personalidad. Y, personalmente, pienso que el producto Miró es uno destinado a un público con un concepto de vivir muy determinado, una forma clásica, pero desenfadada. Tampoco creo que mi marca se pueda identificar a simple vista, creo que es algo más impersonal, más discreta. Pero para nada elitista.


<b>¿Cree que ahora la gente sigue comprando a la marca?</b>

Pienso que esta euforia que ha habido con el desbordamiento económico ha supuesto cierta recuperación del sentido común. Mi producto, además, no tiene un precio de marca de alto nivel, sino que económicamente es mucho más razonable, aunque el esfuerzo artístico sea igual o incluso superior que el de los demás.


<b>¿Y este retorno al “sentido común” piensa que se acentuará?</b>
 
Mire, yo creo que nuestro esfuerzo y nuestra manera de hacer son más honestos que estas grandes marcas que venden sólo fachada. Creo que, a la larga, se va a imponer aún más esta tendencia, más moderada, más práctica. Además, ¡la mayoría de las personas no pertenecen a una élite! Estos que destacan son sólo cuatro.


<b>El peso está, pues, en aquello que llamamos clase media.</b>
 
Sí, claro. La gran revolución está en la clase media, aquella que en el fondo es la inmensa mayoría de la sociedad. Es en esta donde se encuentran los artistas, los poetas, la gente que ha hecho cosas más sabias e importantes que no el hecho de pensar en la frivolización del dinero. A este colectivo de gente es al que dedico mis esfuerzos.


<b>¿Una moda para todos?</b>
 
La idea es que la moda, cuando se lleva a la calidad de esta clase media y a un precio medio, las cosas salen bien, como creo que he hecho yo.


<b>Ese debe ser el valor añadido que se percibe.</b>
 
Yo creo en ese valor medio.


<b>¿Piensa que la estructura de su firma ha sido una de las claves de su éxito?</b>

Sí, la situación en la que me encuentro ahora ha sido la misma durante muchos años; bien, excepto durante una temporada en la cual lo quise hacer diferente y me equivoqué totalmente. El equipo que tengo ahora está formado por licenciados que son creativos, arquitectos, diseñadores de lámparas, y otros colectivos. Así que ya ve que la gente que trabaja conmigo proviene de sectores muy diversos. Según los encargos, cuento con unos o con otros, porque estamos haciendo todo tipo de productos, no sólo ropa.


<b>¿Le costó mucho crear la política de empresa que sigue actualmente?</b>
 
Muchísimo, porque piense que estuve en el “desierto” mucho tiempo hasta que decidí salir de él y empezar a ganar dinero. Así que tuve que invertir en mi mismo con mucho esfuerzo y con unos acuerdos. Sin un apoyo muy grande, no se triunfa en el mundo de la moda. Debe existir una estructura potente y por eso he tenido que esforzarme mucho para llegar hasta donde me encuentro hoy.


<b>Bien, hasta el punto que mucha gente ha salido de su escuela y está triunfando.</b>
 
Este es uno de mis mayores logros y estoy muy orgulloso. Este mundo, como en general el empresarial, es muy volátil, muy mutable, y creo que los diseñadores deben aprender aquello que crean que deben aprender y que luego hagan su propia carrera. Muchos equipos son así: unos circulan, otros se quedan. Lo importante es conservar un estilo, una calidad, una manera de actuar. En mi caso particular, mi equipo es muy joven. Y estoy orgulloso de él.


<b>Y en un equipo que, además, tiene que ser muy creativo, ¿Piensa que una buena comunicación puede salvar en algún momento cierta falta de creatividad o puede hacer vender mejor el producto?</b>

No, creo que no. El consumidor nos valora por la calidad, porque por regla general es inteligente, sabe lo que quiere. Somos nosotros, los que fabricamos somos los que, quizá, no somos suficientemente listos para ver los problemas de un modo más general. Por ello, debemos hacer un esfuerzo de originalidad, aunque, sí admito que el marketing siempre ayuda para vender un producto.


<b>El sector de las materias primas en ropa ha sufrido la sangría de la deslocalización. ¿Les ha afectado esto, también?</b>

Por supuesto. Creo que la idea de liberar a China ha sido una equivocación porque, efectivamente, no podemos competir con según qué precios. Pero llevar la producción a China creo que nos perjudica. No todo se encuentra en términos de productividad y rentabilidad.


<b>Además ahora parece que estamos en crisis y no hay demasiadas alegrías económicas.</b>
 
A nivel mundial, además, porque se mezclan muchos factores, no sólo el económico sino también intereses que pueden ser muy turbios. Y es que el tema está bastante claro: si tú te gastas mucho dinero para las guerras, y das liberación económica a la gente con intereses muy bajos para que después resulte que no haya dinero, es que todo es un engaño. A mi lo que me sorprende es que en España podamos continuar teniendo dinero para aguantar este tirón. 


<b>Tiene una visión muy global de la situación. ¿Qué piensa de la política en general?</b>
 
Mire, mejor no hablemos porque no me interesa nada, la odio. Como empresario quizá debería estar más involucrado, bien, todos juntos deberíamos ser más críticos en todo. Pero resulta cansino, agotador, casi triste estar conviviendo con determinados dirigentes. Todo se ha vuelto más complicado de lo que debería ser y creo que hay que volver a la simplicidad.


<b>Supongo que ha logrado algunos de sus mayores sueños. ¿Se ha marcado algún objetivo para el futuro?</b>

Pues, no, la verdad es que no. Estoy muy bien y yo en lo que pienso es precisamente en este momento, en el ya. Porque la vida es así. Tener esta actitud resulta más agradable, más reconfortante. A mi trabajar me divierte, me gusta, y ahora no pienso en una retirada.