Carlos Jané

 Concepta, sillas con diseño

 “El riesgo es el único modo de forjar una personalidad empresarial”

 Carlos Jané dirige una empresa que combina funcionalidad y arte

Miércoles, 20 de Octubre de 2004
 Concepta nace como empresa hace más de treinta años, en 1971. En un principio, la producción comprendía exclusivamente la fabricación de cunas y camas de madera para niños, hasta que se vio la posibilidad de introducirse en el diseño y producción de sillas. Desde el primer momento Concepta ha apostado por la calidad y el diseño contemporáneos sin olvidar la funcionalidad y comodidad de sus creaciones. Actualmente sus sillas llegan a un total de 50 países, e incluso hay piezas de su catálogo, como la silla “Gaulino” de Tusquets, expuestas en Galerías de Diseño. Hoy hablamos con Carlos Jané, su gerente.
“Creo que el secreto es hacer productos funcionales pero con una clara afiliación al diseño contemporáneo y la calidad”

“El mueble de diseño de calidad también contempla una gama amplia de precios medios y altos”

“Exigimos a nuestros diseñadores que busquen diseños rompedores. Esto comporta un riesgo, pero es la única manera de forjar una personalidad de marca”
 
 

La filosofía de Concepta ha ido evolucionando con los años, pero ¿empezó su aventura como diseñador o como empresario?
 


Como con toda empresa con un poco de historia, ha habido distintas  etapas. En la primera trabajábamos con un diseñador. Pero no nos dió un gran resultado, básicamente porque nuestros diseños eran muy avanzados por aquella época. Después trabajamos con un técnico aparejador que conocía muy bien la madera y con el que hicimos un catálogo. Finalmente, después de unos tres años, nos decantamos por el diseño de autor, contratando diseñadores externos de renombre, como el arquitecto Óscar Tusquets. El encargo tuvo mucha repercusión y colaboramos muy intensamente en un proyecto determinado: la silla “Gaulino” y sus complementos. 
 
 


Óscar Tusquets parece que marcó el antes y después de Concepta...
 


Tuvo mucho que ver en nuestro cambio de rumbo empresarial. La silla “Gaulino” se presentó en 1987 y tuvo mucha repercusión gracias al nombre de su diseñador, y porque realmente el producto fue una aportación interesante. La mayor prueba de ello es que la silla se expone en siete museos de arte y diseño de todo el mundo. Y todavía se sigue vendiendo.
 


¿Este hito marcó la exigencia de ampliar su catálogo?
 


Nos marcó tanto que decidimos cambiar nuestra línea, y nos volcamos totalmente en el diseño de autor. Todos los diseños de Concepta actualmente tienen un autor. La fórmula es la siguiente: Contratamos a un diseñador para explotar su obra, y éste se compromete con nosotros. En el momento que ese diseño se retira de catálogo el diseñador recupera sus derechos y puede hacer lo que quiera, incluso pasarlo a otro fabricante, aunque esto nunca se ha producido. 
Creo que el secreto es hacer productos funcionales pero con una clara afiliación al diseño contemporáneo y la calidad. 
 


¿Qué opinión le merece el boom de la cultura Ikea? Productos de diseño a precio asequible...
 


Ikea es un fenómeno impresionante que está marcando mucho. Los productos Ikea van dirigidos a un mercado determinado. Gente joven a la que le gusta el mueble de diseño con un lenguaje contemporáneo, y que puede acceder a sus precios. Sin embargo, el mueble de diseño de calidad contempla una gama amplia de precios medios y altos. Y aunque parezca mentira, la cultura Ikea, lejos de perjudicarnos, nos beneficia. Ya que a largo plazo, esta tipo de consumidor se irá interesando por los productos de diseño contemporáneo de calidad.  
 


¿La madera sigue siendo el material estrella en la fabricación de sillas?
 


Sí, aunque no renunciamos a las posibilidades de otro materiales. Trabajamos con fabricantes nacionales, aunque hace algunos años, intentamos producir en los países del este. Curiosamente, el trabajo de la madera y el diseño no son áreas de trabajo aptas para desarrollar en el este de Europa. 
 


¿El mercado español marca tendencia?
 


Este es un tema a debatir. Se ha utilizado mucho la definición de “mueble intemporal”. Francamente, no creo mucho en ella, porque si bien es cierto que hay piezas que como diseño sí que son intemporales, pero para la venta están obsoletas. 
 


¿Cuando se produce el cambio de la madera a otro tipo de materiales? 
 


Es progresivo. La madera es una materia viva y es más compleja de trabajar. El metal es más fácil de manufacturar porque puedes usar la soldadura. Es lógico aprovechar las ventajas de ambos productos, también por la facilidad de encontrar talleres que trabajan con tubo metálico.
 


¿Quién marca las tendencias? ¿El fabricante con sus campañas de marketing o el cliente con sus exigencias?
 


Con el marketing puedes ayudar a vender los productos si son buenos. Hoy día no existen los productos intemporales, pueden haber algunos que tengan una mayor presencia de venta en el mercado. Lo que se hace es marcar tendencias intencionadamente, y nosotros en particular arriesgamos en nuestros diseños. De algún modo, exigimos a nuestros diseñadores que busquen diseños rompedores. Esto comporta un riesgo, pero es la única manera de forjarte una personalidad de marca. 
 


¿En qué mercados tienen más repercusión los productos de Concepta?
 


En Alemania y Holanda estamos muy bien implantados y tiempo atrás tuvimos una fuerte presencia en Dinamarca. Y lógicamente, en la época de la explosión mediática de la silla “Gaulino”, tuvimos mucha cuota en el mercado japonés. La Gaulino era una silla muy deudora de las formas Gaudinianas, y cómo ya sabemos, los orientales viven fascinados con el arquitecto catalán y sus formas.
 


El diseño orgánico enamora a los japoneses...
 


Claro que sí. En su momento, los japoneses, al ver la “Gaulino” nos daban explicaciones filosóficas sobre el significado de la silla y sus formas. No debemos olvidar que la cultura japonesa está muy arraigada con las formas y la naturaleza, y buscan un significado a todo. Es una mentalidad mucho más espiritual que la occidental.