Instituto Oftalmológico Integral

Jesús Costa Vila

Por vocación.

“Ofrecemos algo que está más allá de lo que es una mera transacción”

Martes, 23 de Noviembre de 2010

Sin excepción, todas las entrevistas de Feedback Today tratan la ley del comercio: la de la oferta y la demanda. En determinados sectores, sin embargo, el tema es algo delicado, aunque la esencia no deja de ser la misma. La medicina sería uno de ellos. Desde hace casi quince años, el Instituto Oftalmológico Integral ofrece a los pacientes los más avanzados conocimientos en diagnóstico y tratamiento de de las patologías del aparato ocular mediante la utilización de la más alta tecnología oftalmológica. Aquí está la oferta. Pero tiene que haber algo más, en este caso, el esfuerzo de un equipo especializado para garantizar y mejorar la salud visual de las personas. Hoy hablamos con ellos.

“Un médico lo es por vocación. Y eso le lleva a estar reciclando sus conocimientos de manera continua, aunque sea trabajar gratis solo con el objetivo de aprender esa u otra técnica que hace otro especialista”

“Ha llegado el momento en que la medicina en España necesita un nuevo Big Bang.  Es difícil hablar de modelos empresariales dentro de un mundo que se ha quedado anacrónico, que sigue primando unas estructuras que vienen del pasado”

“Ofrecemos algo que está más allá de lo que es una mera transacción económica. Y esto lo tenemos muy presente. Pero no olvidamos todas aquellas exigencias que deben ser inherentes a un sector como el nuestro”

Nos ha llamado la atención de su abultado currículum que entre sus muchas actividades, se dedicase a la docencia
Sí, apuntaba alto en esto y primero fui profesor antes que médico. Pero una ¿inoportuna? doble hernia discal me dio tiempo para pensar, y cuando tras una convalecencia regresé a mi trabajo en el Hospital y vi que el puesto ya estaba ocupado, busqué otras alternativas. Con el tiempo, y un par de colegas creé en 1996 lo que es hoy es el IOI, el Instituto Oftalmológico Integral. Trabajan en él 116 personas, de las que 43 son oftalmólogos.

¿Y cómo lleva lo de alternar el quirófano con la gestión?
Algo difícil, pero tratamos de llevarlo del mejor modo posible. Y de hecho, aún estamos en pleno desarrollo: tenemos centros en cuatro clínicas y la idea es seguir creciendo. Aún así, somos conscientes de que en esta especialidad, lo más importante es seguir actualizando conocimientos: operar, practicar las técnicas que se van renovando, estar al día de todo lo que pasa en nuestro sector, vaya.

¿Y se puede soportar durante mucho tiempo este ritmo?
Bueno, ante todo, un médico lo es por vocación. Y esa vocación le lleva, por ejemplo, a estar reciclando sus conocimientos de manera continua, aunque no esté “obligado”, así entre comillas, a hacerlo, o incluso le puede llevar a trabajar gratis solo con el objetivo de aprender esa u otra técnica que hace fulano...

Llevar la gestión de una empresa es algo distinto

Claro. Que un médico decida también crear una estructura de trabajo, junto a otros médicos, no debería extrañar porque al fin y al cabo es gestionar algo que nos resulta muy familiar. Quizás sea que somos unos “bichos raros”, pero creo que esa faceta me la da el ser ambidiestro. Y esta posibilidad de tocar dos facetas aparentemente distintas te da ventajas y una perspectiva profesional y vital muy notable.

Y todo para seguir liderando una especialidad médica tan compleja como es la oftalmología.
Sí, por supuesto. En nuestro país hay un nivel altísimo de médicos oftalmólogos, y muchos centros de un enorme prestigio, pero no debemos olvidar que en países como en Francia o Alemania, por citar sólo los dos exponentes europeos, el nivel es muy superior. Y ya no hablemos de los Estados Unidos, donde tienen el dinero, la investigación, y los medios, muy por encima de nuestras posibilidades

Sin embargo, el modelo de sus centros es distinto a otros que funcionan, y con gran éxito por cierto, en nuestro país
Si, hay centros como Barraquer, o el Instituto de Microcirugía Ocular, u otros, que se han decidido por el modelo que podríamos llamar como Centro Oftalmológico. En cambio, yo creo más en una presencia potente de la oftalmología en los centros médicos pluridisciplinares. Creo que es la mejor manera de estar en contacto con otras disciplinas, y aprovechar, entre todos, las sinergias que pueden proporcionar.

¿Y cuál cree que es el modelo óptimo?

Ha llegado el momento en que se necesita un nuevo Big Bang en el mundo de la medicina, y más en la distinción de ámbitos entre lo público y lo privado. Creo que es difícil hablar de modelos empresariales dentro de un mundo que globalmente se ha quedado anacrónico, que sigue primando unas estructuras y unos problemas que vienen del pasado.

¿Por ejemplo?
Pues que por ejemplo siga considerando más políticamente correcto atender un cambio de sexo que la odontología. Y como este, muchos otros casos.

Hay quien pensará que la Oftalmología sigue pagando el precio de no tener casos de extrema gravedad, es decir, que, en general, se trata de mejorar la calidad de vida más que salvarla...
De acuerdo, pero es que la calidad de vida es lo que propicia la recuperación, el gasto, el consumo y con él, la inversión en investigación y más calidad de vida, porque en el fondo se es más competitivo. Y así entramos en una especie de ciclo interminable. Pero debemos tener en cuenta de que las cosas hay que cambiarlas. Y hay que empezar a hacerlo ya, para que sepamos cómo reaccionar ante las cifras que nos esperan dentro de veinte años.

Ahora no le comprendo

Mire, aquí tengo la esperanza de vida de mujeres y hombres dentro de un par de décadas, en el 2030. En esta época espero estar operando a gente de 95 años de cataratas. Esto para tratar de mejorar una calidad de vida en una persona a estas alturas de su existencia. Bien, pues eso es lo que nos encontraremos. Y por ello, no hay que seguir con los brazos cruzados. Algo tendremos que hacer.

De momento ustedes abordan en el Instituto Oftalmológico Integral todas las patologías que el aparato ocular puede sufrir...

Y hemos tomado decisiones importantes en los últimos tiempos para estar en vanguardia en muchos aspectos. Somos los únicos en España que tenemos la Rencam, un registro que nos permite detección precoz en niños. Hicimos en su momento un importante esfuerzo para adquirirlo.

¡Bien!
Como también hemos comprado un aparato que vimos en París que permite ver el fondo de ojo del recién nacido y poder así detectarle problemas oculares serios. La medicina oftalmológica dispone hoy de tecnología potente, que es cara, de acuerdo, pero que facilita mucho las cosas al profesional.

Esto tranquiliza mucho

Ofrecemos algo que está más allá de lo que es una mera transacción económica. Y esto lo tenemos muy presente. No olvidamos todas aquellas exigencias que deben ser inherentes a un sector como el nuestro. Por ello, fuimos los primeros en obtener certificados de calidad, como el ISO. Y posteriormente, fue el EFQM.

Una auto exigencia loable
Tenemos muy claro que por muy grandes que lleguemos a ser, no vamos a dejar de imprimir el sello de calidad a nuestros servicios.