Directores Generales de Robert Allen-Horton

Miguel de Gomis y Alfonso Vericat

 La permanente búsqueda de buenos profesionales en un mundo competitivo

 “Ya no es una utopía encontrar un buen trabajo pasados los cincuenta”

 Horton International se encarga de unir buenos profesionales y buenas empresas

Lunes, 08 de Noviembre de 2004
 Robert Allen-Horton es una red global de búsqueda de profesionales en torno a la empresa que cuenta con una contrastada experiencia en el sector. La compañía se implantó en España en 1.989, y forma parte de un grupo internacional con cobertura en Europa, América y área del Pacífico. Robert Allen-Horton ofrece a sus clientes, soluciones para sus necesidades directivas, a través de un riguroso sistema de búsqueda y exhaustiva evaluación de los candidatos. Miguel de Gomis, Alfonso Vericat y Pilar Cardenal son los directores de esta casa, en la que una exclusiva metodología y la especial atención a los detalles, les han hecho erigirse como una de las consultarías más prestigiosas a nivel nacional.
“Los pasos para contactar profesionales y empresas pasan por estudiar a fondo al cliente mediante entrevistas con directivos, saber el perfil de búsqueda requerido, conocer la cultura y los objetivos de empresa...”

“Lo esencial en un buen currículum es la formación universitaria, la experiencia laboral, y el grado de idiomas: el desconocimiento de una lengua como el inglés es un problema a la hora de seleccionar aspirantes”

“La salida para un profesional que se encuentra en el paro es montar un negocio propio, algo muy común en otros países. Aquí existe una cultura muy vetusta de estar empleado, pero por suerte surgen jóvenes emprendedores”
 
 

¿El radio de acción de Horton se establece en torno a objetivos de gran nivel?
 


Alfonso Vericat - En cierto modo trabajamos en la búsqueda de directores generales y comités de dirección. Además de ofrecer servicios de evaluación de equipos directivos, planificación de las sucesiones y búsqueda de alianzas estratégicas.
 


Miguel de Gomis - Nuestros parámetros, en definitiva, se ciñen a la calificación que marque la diferencia en nuestra cuenta de resultados. 
 
 


Llevan casi veinticinco años en este mundo. ¿Cómo ha evolucionado el concepto de la movilidad laboral?
 


A.V. - Entre las grandes comunidades autónomas se ha reducido bastante. Ahora es más probable que un directivo catalán se desplace a trabajar a Nueva York, que no a Madrid, Valencia o Bilbao. 
 


M.G. - Pero no debemos olvidar que, con frecuencia, la reticencia de viajar dentro de un mismo estado tiene un importante componente familiar, porque las mujeres y los hijos de los empresarios también cuentan. Por el contrario, los extranjeros ansían venir a trabajar a España, porque el nivel de vida es igual que en sus países de origen, pero el coste es bastante menor.
 


¿Cuál es el perfil de profesional que busca Horton?
 


M.G. - La formación ideal es estudiar una carrera universitaria y completar la formación con un Máster. Con esta titulación cualquier empresa está dispuesta a acoger un buen profesional.


¿Cuál es su metodología en los procesos de búsqueda?
 


M.G. - Siempre seguimos una serie de pasos fundamentales que adaptamos ad casum según la empresa. Lo primero que hacemos es desarrollar un informe de entendimiento de la situación, en el que analizamos las necesidades del cliente y su cultura de empresa. A partir de éste proponemos objetivos y responsabilidades a cubrir y definimos el perfil del candidato. Tras la aprobación del documento se inicia el proceso de búsqueda.
 


A.V. - Después procedemos a la identificación de posibles compañías objetivo, potenciales candidatos y fuentes de información. Cuando tenemos a las personas que responden al perfil que buscamos, hacemos su presentación respaldada con completos informes.
 


M.G. - Todo este proceso se complementa con reuniones periódicas con el cliente, ya que la comunicación en estos casos es fundamental para obtener unos óptimos resultados.
 


¿Es muy amplia su cartera de clientes?
 


M.G. - Habremos trabajado para unos 180 clientes en total y la inmensa mayoría de los que han demandado nuestros servicios acaban repitiendo. La mayor garantía de nuestro trabajo es observar las funciones directivas que ejercen nuestros candidatos. Desde 1.989 hasta hoy, sólo hemos tenido que aplicar la cláusula de garantía en dos ocasiones.
 


A.V. - Nuestro trabajo, sin embargo, depende de las necesidades de la empresa; es decir, existen compañías que precisan un profesional en un periodo de tiempo muy largo, cada ocho o diez años, y otras que requieren uno con mayor regularidad. 
 


¿Cuál es el proceso que sigue una empresa como Horton para captar trabajadores?
 


M.G. - Tenemos una obligación moral con ambas partes. El primer paso es estudiar a fondo al cliente mediante entrevistas con directivos, saber el perfil de búsqueda requerido, conocer la cultura y los objetivos de empresa... estos son los aspectos  que valoramos. Estos estudios están limitados a los clientes, ya que ofrecemos un máximo de catorce consultas anuales por empresa.
 


A.V. - Establecemos limitaciones para que el cliente valore aún más nuestro trabajo, que prácticamente es artesanal. Además, no sólo buscamos al futuro trabajador: la gente interesada en formar parte de nuestra cartera de profesionales nos envía sus currículums e, incluso realizamos entrevistas individualizadas. Ello nos lleva a un aspecto fundamental en nuestro trabajo: la discreción. Debemos conocer con cierta profundidad los pormenores de una empresa y por ello la discreción debe ser una de nuestras obsesiones.  
 


M.G. - La ética profesional en nuestro trabajo es fundamental. Garantizamos a nuestro cliente que cualquier tipo de información obtenida en el curso de la búsqueda, es estrictamente confidencial.
 


¿Qué requisitos mínimos pide Horton a estos trabajadores que no han sido objeto de estudio?  
 


A.V. - Lo primero que analizamos es la formación universitaria, la experiencia laboral, y el grado de idiomas. Hay que tener muy presente que el desconocimiento de una lengua como el inglés es un problema a la hora de seleccionar aspirantes.
 


¿Cuál es la solución para un trabajador que se queda sin empleo a los 35 – 40 años?
 


A.V. - La salida para un profesional que le suceda esto es, en mi opinión, montar un negocio propio. En nuestro país existe una cultura muy vetusta de estar empleado, esto tiene que cambiar y por suerte, poco a poco, surgen jóvenes emprendedores.
 


M.G. - Pero también hay que añadir un matiz: el empresario cada vez acepta a gente mayor, por lo que quedarse desempleado en una edad madura está dejando de ser un inconveniente. Antes se consideraba una utopía encontrar trabajo pasados los cincuenta, hoy en día, es lo más normal. Y además, esto ya hace tiempo que sucede en Europa. 
 


¿Qué apuesta ha sido la más arriesgada que han realizado desde Horton?
 


A.V. - Es difícil contestar a esta pregunta, porque en algunos casos nos han pedido cosas un poco descabelladas. Nuestra labor es tan minuciosa, que si no tenemos algo claro seguimos buscando hasta encontrarlo. 
 


M.G. - Asimismo también ofrecemos una labor de consultoría al cliente, por lo que guiamos en aquellos temas donde se incurren en mayores errores.