Director General de Grupo Baucells

Pere Baucells

 Grupo Baucells, medio siglo de producción alimentaria de calidad

 “La apertura al Este de Europa constituye una gran oportunidad”

 El futuro será de aquellos que cuenten con la confianza de los consumidores

Martes, 23 de Noviembre de 2004
 La historia de GRUPO BAUCELLS se remonta a 1958, cuando se fundó la empresa Pinsos Baucells S.A., dedicada a la producción de piensos compuestos. A lo largo de los años, la estrategia de crecimiento se materializó con la fabricación de más de 60 explotaciones porcinas en el año 1987. De ahí en adelante, la empresa entró en una nueva etapa en los noventa, que comprendió la creación de JAVICSA, sala de despiece de jamones, y ESPORC, planta de producción de grandes tirajes de piensos. Pere Baucells, director de GRUPO BAUCELLS, ofrece más detalles a Feedback Today.
“De cara al futuro será necesario incrementar la capacidad de los procesos y poner mayor énfasis en la calidad”

“Necesitaremos contar con una marca propia para diferenciarnos de la competencia”

“La ley del bienestar animal va a provocar cambios de estructura de las granjas, siempre en la línea de la disminución del número de cabezas”

“Hemos visto necesario cambiar de estrategia y buscar mayor valor añadido en el último paso de la comercialización de nuestros productos”

“Estamos viendo como se potencia un modelo de ganadería que va en contra de lo que hay en España y parece que se ha optado por las producciones pequeñas y aisladas”
 
 

Grupo Baucells, con sede en la localidad catalana de Tona, está presente en todas las fases productivas de la industria cárnica. ¿Cómo ha llegado a esta posición y qué estrategia tiene para el futuro?
 


La empresa nace en 1956 como fabricante de piensos y siempre ha sido de capital familiar. Con el tiempo, forjamos una red de granjas dónde consumimos ese pienso. Este esquema funciona así hasta finales de los años 70. Después seguimos con la política de las granjas propias, pero de forma mucho más selectiva. En los 80 nos centramos en la carne. Nuestra empresa constituye una cadena integrada. Por aquella época invertimos en Jamones Vic, un matadero con salas de despiece que vende la carne en fresco. También tenemos una pequeña fábrica de embutidos, que absorbe el 2% de nuestra carne. Es un área que no potenciaremos. 
 


¿Cuál es entonces la prioridad?
 


De cara al futuro hemos visto que será necesario incrementar la capacidad de los procesos y poner mayor énfasis en la calidad. En la actualidad ya estamos procesando el 100% de los animales que salen de nuestras granjas y no compramos nada fuera. Por lo que respecta a los piensos, el 80% de la producción se destina a autoconsumo. 
 


¿No echan en falta mayor proximidad al cliente final, al consumidor?  


En cierta medida, sí. De hecho, tenemos previsto crear en nuestra fábrica de Tona una sala blanca para hacer el empaquetado de la carne destinada a la gran distribución. Hasta ahora, todas nuestras ventas eran a granel, pero hemos visto necesario cambiar de estrategia y buscar mayor valor añadido en el último paso de la comercialización de nuestros productos. 
 


¿Y qué pasos serán necesarios para abordar este cambio?
 


Está claro que necesitaremos contar con una marca propia para diferenciarnos de la competencia. Nuestros clientes se dividen en dos grandes bloques: la industria cárnica y la distribución. En este segundo bloque, diferenciamos las ventas a los mayoristas de los comercios, ya sean pequeñas tiendas de barrio o medianas y grandes superficies. Los productos con marca propia van dirigidos únicamente a nuestras ventas a la distribución. Hemos invertido cerca de un millón de euros en preparar la planta de Tona para la nueva sala de envasado. 
 


Esta nueva línea, ¿servirá también para potenciar la internacionalización de la empresa?
 


No lo creo. En la actualidad, exportamos el 25% de la carne que producimos a Alemania, Francia, Holanda y Reino Unido y contamos con la participación del 50% de un conjunto de granjas de Hungría, que suministra a un matadero de allí. Esta presencia exterior se debe a diversas circunstancias de la historia de la empresa, pero no tenemos vocación de crear una gran red internacional. 
 


¿Cómo prevé que evolucione Grupo Baucells?
 


Nuestra facturación ronda los 100 millones de euros. Hasta llegar a esta dimensión hemos tenido un crecimiento importante, pero en los próximos años nos toca consolidarnos. Si quisiéramos crecer, tendríamos que deslocalizar la producción, como hicimos hace unos años, en parte, con las granjas de engorde de animales de Aragón. En este sector es complicado crecer, porque tienes que irte a otro sitio y, a la vez, no es bueno concentrar toda tu producción en un mismo lugar porque aumenta el riesgo. 
 


¿Contempla la ampliación de la Unión Europea como un aumento de este riesgo o como una oportunidad?
 


Los diez países que se han incorporado a la UE son deficitarios en alimentación, por lo que necesitan comprar. Este incremento de la demanda puede provocar un aumento de precios. De todas formas, está claro que la apertura al Este constituirá una gran oportunidad y nosotros también querremos ir a producir allí. No es sólo una cuestión de costes, sino de que los que se dedican a la producción animal cada vez tendrán más problemas en España, como ya ocurre en Alemania y el Norte de Europa. 
 


¿Se refiere a cuestiones espinosas, como el tratamiento de los purines?
 


Sí. La concentración de la producción crea una situación difícilmente sostenible en las áreas que he mencionado. Por eso, lo más económico es irse a producir al Este, donde hay más disponibilidad de terreno agrícola. Otro tema importante es la ley del bienestar animal, que va a provocar cambios en la estructura de las granjas, siempre en la línea de la disminución del número de cabezas. Esta ley será de obligado cumplimiento en el 2013. Hay una voluntad política de reducir la cabaña y para eso se ha hecho esta ley. 
 


Lo dice como una crítica, ¿no?
 


Es que no se puede reestructurar un sector poniendo trabas a los que participan en él. Si quieres reestructurar el campo o la ganadería, has de articular un plan y asignarle unos recursos para llevarlo a cabo. Aquí estamos viendo cómo se potencia un modelo de ganadería que va en contra de lo que hay en España y parece que se ha optado por las producciones pequeñas y aisladas. 
 


Si esto es así, habrá que prepararse para lo peor…
 


Sin duda. Vienen tiempos difíciles para el mundo de la producción animal. Éste es uno de los motivos por el que estamos en toda la cadena de producción: el futuro será de aquellos que cuenten con la confianza de los consumidores. Yo soy optimista porque estamos en toda la cadena de producción y contamos con la estrategia adecuada para superar las dificultades y alcanzar los retos que tenemos por delante.