Presidente de Freixenet

Josep Lluís Bonet

 La fortaleza mundial de un clásico en las celebraciones navideñas

 "Freixenet tiene un 'Sentido Imperialista' que le hace ir a ganar a todos los mercados del mundo"

 "Tendremos que esperar a que pase la época navideña para comprobar los efectos que está produciendo el supuesto boicot al cava catalán"

Miércoles, 15 de Diciembre de 2004
 Freixenet es una de las marcas que mejor representa el espíritu festivo de la Navidad. Sant Sadurní d'Anoia acoge, desde 1861, a una de las casas vitivinícolas con más solera del estado español. A lo largo de los años, el pequeño negocio familiar de cavas fundado por Pere Ferrer Bosch, se ha ido asentando como una de las multinacionales de referencia en el sector del cava, llegando a distribuir sus productos a 120 países de todos los continentes. El grupo aglutina diferentes áreas de productos: Segura Viudas, Castellblanch, Conde de Caralt y Canals & Nubiola, además de su selección de cavas Freixenet. Su actual presidente Josep Lluís Bonet, nieto del fundador, habla a Feedback Today, apartando el grano de la paja y desmarcándose de las polémicas que han salpicado la actualidad política de los últimos días. 
"En el sector del vino espumoso, somos el número uno en España y en el mundo, y como empresa vitivinícola, estamos en la novena posición del ránquing mundial"

"Queremos transmitir que nos dedicamos a producir buenos vinos, a precios asequibles, que ayudan a la gente a vivir mejor"

"Hace muchos años que Freixenet entró en el mundo del show business, y siempre hemos buscado primeras figuras para nuestras campañas de publicidad"

"El cava tiene todavía una asignatura pendiente que es dejar de ser una bebida sólo utilizada en momentos de placer y celebración"

"A los que somos exportadores, tener un euro fuerte y un dólar débil, nos reduce los márgenes de explotación y perdemos potencia comercial"
 
 

¿Cuáles son las principales aportaciones de Freixenet al sector del cava?


El éxito de Freixenet radica en las aportaciones de las mejoras cualitativas del cava, en muchos sentidos. Hemos potenciado ampliamente el aspecto comercial, con el lanzamiento de diferentes marcas, como el Carta Nevada o el Cordón Negro. En el terreno de la comunicación hemos consolidado líneas de gran éxito, que han hecho llegar el cava a todo el mundo como un producto cercano. Hemos internacionalizado nuestro cava, convirtiéndolo en el líder mundial de vinos espumosos. Por todo ello, Freixenet es la única empresa española del sector entre las 20 primeras del mundo. 


¿La estrategia de presentar en el mercado británico vinos con la marca Freixenet, hasta ahora reservada al cava, no ha sido demasiado arriesgada?


No, porque ya la habíamos probado con éxito en Alemania, con nuestro producto Mederaño, del que se venden más de cinco millones de botellas al año. Freixenet tiene un "sentido imperialista" que le hace ir a ganar a todos los mercados mundiales, sin olvidar nunca, el concepto de calidad que le caracteriza. Inglaterra, es actualmente el líder del mercado mundial de vinos espumosos, así que nuestra entrada la encontramos muy importante.


Por lo que respecta al mercado asiático, parece que están cosechando grandes éxitos de ventas...


En este mercado hemos ido siempre a mejor. Hace más de quince años que abrimos nuestra filial en Japón y también estamos presentes en Hong Kong y en Shangai. La adquisición en 2001 de unas bodegas en Australia, nos acercó más a este mercado del Pacífico. 


¿Se han marcado alguna meta en cuanto a la expansión de Freixenet?
 


El principal objetivo es seguir consolidando y fortaleciendo nuestra posición de privilegio, que tenemos actualmente en todo el mundo. En el sector del vino espumoso, somos el número uno en España y en el mundo, y como empresa vitivinícola, estamos en la novena posición del ránquing mundial. 


¿El mercado del cava está estabilizado en estos momentos? ¿Hay que buscar nuevas vías de desarrollo?
 


La situación del mercado, en lo que se refiere a la exportación, está en aumento. Estamos muy cerca de superar el récord conseguido con el cambio de milenio. Dónde sí que se produce una situación de estabilización es en el mercado interior español, porque el cava tiene todavía una asignatura pendiente: dejar de ser una bebida sólo utilizada en momentos de placer y celebración. En Cataluña hay una cultura importante del sector del cava pero en el conjunto de España está todavía en proceso de desarrollo.


Por este motivo la mitad de las ventas de cava se concentran en las épocas navideñas…
 


Así es, los estudios económicos demuestran que el consumo se concentra en los meses que van de septiembre a enero, que comprenden las celebraciones familiares y de ámbito social de Navidad y fin de año. 


La fortaleza actual del euro, ¿les ha perjudicado?
 


Nos ha perjudicado muchísimo. Los que somos exportadores, tener un handicap como el de un euro fuerte y un dólar débil, nos reduce los márgenes de explotación y perdemos potencia comercial. Freixenet es una empresa exportadora y muy agresiva comercialmente, que tiene la intención de conquistar el mundo, por ello, estas situaciones de las divisas nos perjudican considerablemente. 


¿Freixenet apuesta por la denominación de origen de "Vinos de España"?
 


Personalmente, desde mi anterior cargo de presidente de la Federación Española del Vino, y ahora desde Freixenet, he defendido siempre la categoría de España dentro del entramado de indicaciones que tiene la Comunidad Europea. Los vinos españoles están en un segmento de calidad muy digno y con precios asequibles, por eso la denominación de origen española ayuda mucho a la introducción en los mercados de manera significativa. 


¿La considera, entonces, como una arma para luchar contra los llamados "Vinos del Nuevo Mundo", entre los que se encuentran vinos argentinos, chilenos, australianos, etc. de gran calidad y a precios asequibles?
 


Sí, porque estos vinos están en un sector "premium", con una buena relación entre calidad y precio, y juegan con un nombre de fácil reconocimiento por parte de los mercados de todo el mundo: Vino Australiano, Vino Chileno… Nosotros tenemos un nombre reconocido, que es el de España, y tenemos que utilizarlo para competir en mejores condiciones. 


¿Cuál es la imagen que Freixenet quiere hacer llegar a los consumidores?
 


Queremos transmitir básicamente que nos dedicamos a producir buenos vinos, a precios asequibles, que ayudan a la gente a vivir mejor y que esta manera de hacer la llevamos a cabo desde los niveles intermedios a precios asequibles hasta los máximos niveles, en los que podemos producir el mejor vino del mundo. En definitiva, queremos mostrar una imagen de gran variedad y no encasillarnos en un tipo de producto. 


¿En el extranjero, qué estrategias de comunicación llevan a cabo para darse a conocer y transmitir la imagen que quieren dar?
 


Básicamente, potenciamos la creación de marca, hasta llegar a convertirla en una de renombre universal, como es actualmente. Lo hemos conseguido a base de comunicar utilizando todos los medios disponibles y estando en los mercados, con una potente red de venta y de distribución de nuestros productos. No ha sido fácil conseguir esta posición pero Freixenet sigue luchando día a día por mantenerse. 


Respecto a los personajes que contratan cada año para lanzar su anuncio en Navidad, ¿responden a un perfil concreto o lo hacen en función de su popularidad?
 


Hace muchos años que Freixenet entró en el mundo del espectáculo, del show business, y siempre hemos buscado primeras figuras mundiales y españolas para nuestras campañas de publicidad. Hemos ido acumulando un capital comunicacional muy importante que no responde a un programa concreto, sino en función de las oportunidades del momento. 


¿Cree que hay realmente un boicot al cava catalán a raíz de las declaraciones de Carod Rovira de no apoyar la candidatura de Madrid 2012?
 


Esperamos que se trate de un tema totalmente excepcional, ya que el cava es una víctima injusta de esta polémica que no tiene nada que ver con este producto. Tendremos que esperar a que pase la época navideña para comprobar los efectos que está teniendo el supuesto boicot. Confiamos en la lógica de las personas y en que finalmente no se llevará a cabo.


Como presidente de Freixenet, de Fira de Barcelona, de Alimentaria y de Fira 2000, ¿cómo compagina todas esas responsabilidades?


Gracias a los equipos ejecutivos tan potentes que hay en estas instituciones y que facilitan mi trabajo de manera considerable. El trabajo en equipo es lo más importante para que todo funcionen bien. 


El sector de las ferias, ¿en qué situación se encuentra en estos momentos?


Tanto Madrid como Barcelona tienen salones muy potentes que apuntan al liderazgo europeo y mundial. Tenemos claros ejemplos en Barcelona como el de Alimentaria, que ha tenido un crecimiento de un 30%, o el Salón Náutico. Estas ferias son un reflejo de la potencia de los sectores productivos españoles, que permiten atraer el interés de los sectores de todo el mundo en un momento determinado. Las ferias son un instrumento de primera magnitud desde el punto de vista de política económica y de política social. Como instrumento de transferencia de conocimientos, de innovación, de tecnología o de internacionalización, las ferias tienen un potencial enorme.