Consejero de Industria, Comercio y Turismo de Aragón

Arturo Aliaga López

Expo Zaragoza 2008

Es una ocasión única para proyectarnos internacionalmente

Con la Expo se va a colocar a Zaragoza y a Aragón en el panorama internacional y, además, con la cuestión del desarrollo sostenible. Tal y como afirma el Consejero de Industria, Comercio y Turismo de Aragón, es una ocasión única para proyectarse internacionalmente.

Martes, 03 de Junio de 2008
Desde el próximo 14 de junio y hasta el 14 de septiembre, Zaragoza acogerá una Exposición Universal. No será “otra” exposición universal, sino una muy especial, porque entre otras cuestiones tratará una de la problemáticas más acuciantes de hoy en día: el agua, sus recursos, y sus posibilidades de aprovechamiento. Con más de 5000 espectáculos, 2000 expertos y 140 pabellones, promete ser un punto de partida extraordinariamente productivo para la comunidad aragonesa. Hablamos con uno de sus máximos responsables, el entusiasta Arturo Aliaga López, Consejero de Industria, Comercio y Turismo de Aragón.
“Con la Expo pretendemos proporcionar una imagen de este siglo XXI basada en la logística, y con las energías renovables como telón de fondo. Esa es la idea”

“Es la oportunidad histórica de que Aragón se proyecte de manera seria como una Comunidad dinámica y Zaragoza como una ciudad que aspira en el contexto europeo a ser un referente”.

Este es un año muy importante para Zaragoza.

Sí, decididamente esencial. Durante estos últimos años se ha trabajado en muchos proyectos de desarrollo de infraestructuras, pero sobre todo la mente de los aragoneses está concentrada en la Expo. Con la exposición internacional sobre un tema tan maravilloso como es agua y desarrollo sostenible, creo que tenemos una oportunidad histórica de transmitir una imagen de modernidad de Aragón. Han venido todas las infraestructuras, se están cerrando los cinturones, edificios emblemáticos, nuevas apuestas de centros comerciales… Como le decía, tenemos la oportunidad de transmitir una imagen moderna de Aragón, de una ciudad pujante con esos 700.000 habitantes que es Zaragoza, pero todo Aragón implicado en esta aventura.
 
Háblenos un poco más de sus objetivos.

Expo Zaragoza 2008 tiene por objeto el agua como elemento imprescindible para la vida; y como objetivo y finalidad, el desarrollo humano desde el compromiso ético de la sostenibilidad. Y es que los avances tecnológicos nos han quizá dado la sensación de que podríamos mantener el control sobre aquello que resulta básico para la humanidad como es el agua. Así que a principios de este siglo, nos enfrentamos a espinosos problemas ambientales, entre ellos su escasez. Un reto que afecta a todo el planeta y se caracteriza por el ritmo vertiginoso de los cambios y la complejidad de las interacciones de los sistemas naturales y culturales.

¿Y cómo cree que se vive?

Pues mire, creo que por parte de los aragoneses se está viviendo con mucha intensidad y emoción. A todos los que tengan la amabilidad de visitarnos en esos tres meses esperamos poder enseñarles no sólo la Expo, sino también el dinamismo de la ciudad y el resto del territorio de Aragón: Mudéjar, Calatayud, los balnearios, Teruel, Tarazona... Hay suficientes recursos turísticos como para pasar mucho tiempo en Aragón, y es lo que pretendemos: proporcionar una imagen de este siglo XXI basada en la logística, y con las energías renovables como telón de fondo. Esa es la idea. 

Se convertirán en un escaparate internacional.

Eso es lo más importante. Colocar a Zaragoza en el panorama internacional, con una cuestión que está muy en boga como es el desarrollo sostenible, algo que resulta esencial. Pero sobre todo, que vengan a visitar la Expo y con esa excusa los aragoneses tenemos la oportunidad de vender nuestros servicios, nuestro patrimonio cultural, Goya, los museos, la infraestructura hotelera, la calidad de los servicios de la ciudad. Es una ocasión única para proyectarnos internacionalmente.

Sin embargo, la comunidad ya es una de las más turísticas.

Hay un dato interesante: en el año 2007 hemos batido un récord en turismo en la Comunidad Autónoma, que se cifra en 2,7 millones de turistas. Yo espero que con el efecto de la Expo, en el 2009 se consolide una cifra con un millón de turistas más al año como consecuencia de esa proyección internacional. Además, pueden ver el desarrollo logístico, las infraestructuras, la apuesta de la Comunidad por las energías renovables. Tenemos que poner todos de nuestro empeño para que todo sea un éxito.

¿Han pensado que después de la Expo puede que haya mucha gente que se decida a invertir aquí?

Sí, somos conscientes de ello. Hay muchas delegaciones que van a venir, y obviamente nos ocuparemos de decirles que tenemos logística, energías renovables, polígonos industriales, y centros comerciales. Pero también espacio, naturaleza y un buen clima social consensuado con empresarios y sindicatos que hace que la instalación de empresas sea algo muy atractivo. De hecho, estamos creciendo en inversión, más que la media de España estos últimos años, con la segunda mejor tasa de paro (5’98), sin olvidar que el pasado año cerramos con un crecimiento económico del 4,2. Así que creo que tenemos las condiciones para que un proyecto empresarial cuaje y tenga éxito.

También va a suponer la creación de empleo ahora y en el futuro.

Si, claro, aunque la situación actual es de cierta incertidumbre, lógicamente hay proyectos empresariales muy interesantes. En los últimos tres años se han invertido en el sector turístico 150 millones de euros, teniendo las ofertas más interesantes en Zaragoza, en el Pirineo, en Teruel. Estas inversiones nos conducen a pensar que cuando el sector está apostando por Aragón hay oportunidades de negocio. Y de hecho están viniendo inversiones tanto extranjeras como nacionales. 

En la organización de la Expo habrán intervenido muchos organismos.

La Expo es una sociedad que está constituida con un 70% del Gobierno de España, un 15% del Gobierno de Aragón y otro 15% del Ayuntamiento de Zaragoza, así que con esto hemos tenido que trabajar en equipo. Como decía Taylor, se ha pensado en equipo, se ha mantenido un equipo y se ha trabajado en equipo para que sea un éxito. Mi aportación básica ha sido la del turismo y la promoción de la Expo en todos los canales internacionales. Pero también la de otros factores, como el de la energía, intentando que todos los empresarios aragoneses estuviesen representados.

Y esta conciencia de equipo ¿ha estado desde siempre?

Sí, aquí se creó una conciencia colectiva común con la idea de que si nos daban la Expo teníamos que hacer el esfuerzo. Y la prueba ha sido evidente: para la Expo todo tiene que estar a punto. Nadie debe poner obstáculos. Tiene que ser el proyecto de más éxito de nuestra comunidad.

Vaya, han puesto toda la carne en el asador.

Sí, porque esto es como un examen para Aragón y hay que superarlo, me atrevería a decir, con notable, pero si podemos, con sobresaliente cum laude. Es la oportunidad histórica de que Aragón se proyecte de manera seria como una Comunidad dinámica y Zaragoza como una ciudad que aspira en el contexto europeo a ser un referente. 

¿Y después de este proyecto usted tiene muchos más retos?

Bueno aquí no se para. Tenemos otos muchos retos. Estamos trabajando en proyectos muy ambiciosos que darán mucho que hablar, como la ciudad del motor de Alcañiz, las energías renovables, la atracción de inversiones extrajeras… Tenemos retos porque, como dice la canción, no sólo hay que llegar, sino mantenerse. Nos hemos planteado el objetivo de mantener este crecimiento económico a base de seguir haciendo proyectos, captando inversiones, desarrollando infraestructuras…. Y cuando estás tirando de un carro como es el de un departamento del Gobierno de Aragón, no puedes parar. Hay que estar ahí y siempre. 

La Expo va a ser su trampolín.

Creo que sí. Va a haber un antes y un después de la Expo de Zaragoza y eso es lo que tenemos que aprovechar. Una vez superada esta prueba tan importante, vamos a empezar otra etapa, la de empezar el siglo XXI en el año IX. Pero con otra ilusión, con otros proyectos, y con el reto de que somos capaces de hacer, como aragoneses, grandes proyectos.