Fundadora y directora de Bcn Wedding Planners

Marta Priu

Encargo nupcial

“Cuanto más se sepa del cliente, mejor”

Marta Priu nos explica que la falta de tiempo es una de las principales causas por la cual una pareja que quiere casarse, decide contratar los servicios que ofrece la agencia Bcn Wedding Planners.

Martes, 15 de Julio de 2008
Cuando hace seis años, se estrenó en cines la película Planes de boda (The Wedding Planner, 2001), hubo quien se extrañó que todo el argumento girara entorno a una perfeccionista empresaria que se dedicaba a organizar las bodas de los demás mientras su vida sentimental era un desastre. Es lógico. El fenómeno de las empresas que planifican bodas aún no había llegado aquí. Hasta ahora. Bcn Wedding Planners nació hace dos años con el objetivo de preparar bodas para aquellos que no tienen tiempo o que les aterroriza tener tantas variables pendientes. Hoy hablamos con Marta Priu, fundadora y directora de esta empresa.
“En nuestro sector, como en casi todos, hay mucha competencia. Sin embargo, intentamos diferenciarnos a través del trato humano que ofrecemos. Creo que esto es lo que mejor podemos dar, aparte de la experiencia y la calidad”

“Desde que me contratan, los clientes saben que estoy localizable en el móvil las 24 horas del día, incluso cuando estoy de vacaciones”

“Aportamos creatividad y nuevas soluciones a lo que se está habituado. De hecho, nuestras ideas son personalizadas. Cuando nos contratan proponemos de todo e intentamos introducir cosas nuevas”
¿En su sector hay mucha competencia?
Pues sí y cada vez más. Sin embargo, nosotros intentamos diferenciarnos a través del trato humano que ofrecemos. Creo que esto es lo que mejor podemos dar, aparte de la experiencia y la calidad, por supuesto. Trabajamos con proveedores altamente cualificados, sin olvidarnos de nuestro objetivo: casarse es algo muy especial y pretendemos ayudar a los contrayentes en todo lo que nos sea posible.

Los últimos días antes de la boda son histéricos. Su móvil no debe parar de sonar nunca.
Es parte del compromiso. Desde que me contratan, los clientes saben que estoy localizable en el móvil las 24 horas del día, incluso cuando estoy de vacaciones. Así que pueden hablar conmigo cuando quieran.  Es parte del trabajo.

Vayamos por partes. ¿Cuál es la figura más importe en el proceso de organización de una boda?
La figura principal de este proceso es el wedding planner, es decir, la persona que es la interlocutora entre el cliente, que son los novios, y toda la serie de proveedores que contratan. Esta persona es la que tiene toda la información por parte de los novios y, también, por parte de los proveedores. Es la que garantiza que todo esté coordinado, organizado y planificado hasta el día de la boda. Todo lo que los novios necesitan, nosotros lo disponemos para ellos. Desde las flores hasta el alojamiento de los invitados.
 
¿Qué margen de tiempo transcurre entre el primer contacto y el día de la boda?
Normalmente un año. Lo mínimo, para ir bien, serían dos meses, pero quizá el servicio no es tan completo como el de a un año vista.

Cuando alguien decide contratarle, ¿qué es lo que se hace?
Antes de que alguien contrate nuestros servicios, lo primero que hacemos es hacer una serie de preguntas a los novios para que con sus respuestas nos detallen de qué presupuesto disponemos: los gustos que tienen, si son más tradicionales o más modernos, el lugar que prefieren, y mil y un detalles más. Cuanto más se sepa del cliente, mejor. Después de esta información ya podemos elaborar el briefing, como se conoce en el mundo de la publicidad y la comunicación. Evaluamos y empezamos a buscar espacios. Pero sí que nos volcamos en todo lo que quieren los novios porque, en definitiva, es su día.

La tendencia que se tiene hoy en día es de cerrar muy rápido una fecha.

Sí. Aunque lo importante es que nos den varias opciones. A partir del briefing proponemos una serie de espacios basados en los gustos de los novios y en la siguiente visita les hacemos unas propuestas sobre los espacios, presentándoles un presupuesto orientativo, porque no se puede saber el presupuesto definitivo sin haber contratado antes el catering, saber el número de personas y otras variables. A partir de ahí, es cuando ellos deciden si contratan o no nuestros servicios.

Supongamos que deciden que sí. ¿Cuál es el siguiente paso?
Si deciden que sí, pues les acompañamos a hacer la visita a los espacios, vamos confeccionando el presupuesto conjuntamente según todo lo que quieren, y seguimos todos los pasos necesarios para que lo vayan conociendo todo progresivamente. Nosotros no tenemos exclusividad en cuanto a proveedores, es decir, que trabajamos según lo que creemos. Así que poco a poco vamos desarrollando todas las propuestas.

Pero normalmente es la novia la que se encarga más de todo.
Sí, pero también hay novios que están muy involucrados, ¡y más hoy en día!

Se prefiere una boda de noche.
Normalmente es de noche. La gente tiene muchas ganas de que se haga por la noche. Pero si es una boda con mucha gente de fuera, durante el día anterior o posterior al acto también se realizan comidas o cenas y así damos un servicio más completo. Aunque también hemos organizado muchas de día.

Es curioso que continúe habiendo tantas bodas, a pesar del alto índice de separaciones y divorcios.
Sí, hay muchas bodas, pero también hay muchas de segundas nupcias. Y el segundo enlace es muy distinto del primero. En el segundo enlace, la gente quiere que el acto sea algo más íntimo, con poca gente, más distendido. Y luego, por supuesto, están otro tipo de celebraciones, como las bodas de plata o las de oro. Pero vaya, nuestra especialización es la boda en primeras nupcias.

¿Y hay proyectos que se quedan por el camino?
Por suerte a nosotros no nos ha pasado nunca. Está claro que hay gente que decide suspender la boda, pero a nosotros por ahora no.

Dicen que casarse es un negocio.
A ver, nosotros trabajamos a un 5-10%, dependiendo de los servicios integrales. Una media global por pareja, de una boda de 100 personas… pues estaríamos hablando de unos 25.000 euros más o menos. Piense que mucha gente espera financiarse con los regalos que recibirán de los invitados. Así que todo es una especie de rueda.

Deben estar muy al día de las últimas tendencias.

Utilizamos mucho Internet para informarnos a nivel nacional e internacional. Toda la información que proporcionamos, lo que son las tendencias y novedades, las sacamos también de nuestro negocio nuevo, el Bcn Events Planners. Así aportamos más creatividad y, también, nuevas soluciones y cosas diferentes a lo que se está habituado. De hecho, nuestras ideas son personalizadas. Cuando nos contratan proponemos de todo  e intentamos introducir cosas nuevas, aplicando novedades que vemos de fuera, buscando cosas originales, como el regalo que se da a los invitados, por ejemplo. Intentamos que no sólo sea original; sino que, también, sea útil.

Y los proveedores...
Nos gusta trabajar con proveedores que ya conocemos, básicamente por la confianza y porque queremos dar un servicio bueno. Pero también trabajamos con empresas nuevas en todo los sentidos: en fotografía, por ejemplo: cada uno tiene un estilo y los precios también son diferentes. Todo esto va mucho a gusto del consumidor.

¿Y también planifican la luna de miel?
Nos ocupamos de todo, pero en este caso, el de asesorar a los novios en cuanto a agencias. También recomendamos diseñadores a nivel de vestuario, aunque no son estrictamente nuestros terrenos. 

¿Y cuál es el grado de satisfacción de los clientes?
Me consta que es alto. A mi me han venido clientes a través de otros clientes que me han recomendado y estamos pensando en montar Wedding Planners en otras ciudades del estado, como ahora en Sevilla.

Y la desaceleración económica, ¿la están notando?
Nosotros aún no lo hemos podido constatar, pero sí que es algo que sabemos que tarde o temprano llegará. Supongo que la gente continuará planteándose casarse, pero lo hará de otro modo, con menos presupuesto y con algo más de sencillez, pero también creo que habrá gente que se esperará.

Pero la gente continuará casándose.
Por supuesto. Hay mucha gente que cada vez se replantea más el contratar a una persona que ayude a organizar la boda en el sentido de profesionalidad, de tiempo, de organización. La figura del wedding planner, pues, es necesaria.

Y tendrán que acudir a todas las bodas, claro…
Sí, vamos a todas las bodas. Así que no hay muchos fines de semana libres. Pero confío en tener uno al mes. Sin embargo, toda la labor está hecha antes del día de la boda, o sea que vamos para comprobar que todo sale bien.