Director General de Juegos Kompan España

Tomàs Lagunas

Aprender jugando

“Es importante creer en lo que uno hace”

Es muy importante que el niño pueda utilizar todos sus sentidos en el juego, que pueda interaccionar, y sobre todo que pueda socializarse.

Martes, 26 de Agosto de 2008
No pasan desapercibidos pero ya forman parte del mobiliario urbano. Son las estructuras que encontramos en los parques infantiles, llenas de colorido que entretienen a los más pequeños. Su origen es danés, en el año 1970, cuando un pintor escultor, Kompan, recibió el encargo de realizar una escultura para un parque. Cuando la visitó, se dio cuenta de que los niños jugaban con su obra. Ahí empezó una obra que casi cuarenta años después está presente en más de 60 países. Hoy hablamos con su Director General en España, Tomàs Lagunas.
“El juego es interesante porque también a su modo transmite algo que estamos olvidando: estamos en una sociedad en la que los niños ven el éxito sin esfuerzo”

“Los niños aprenden a través del reto del juego. La diferencia está en que los adultos somos competitivos, jugamos para ganar, y los niños sólo por el mero hecho de jugar”

“Para diseñar un juego hay varias fases y prioridades: que sea divertido, que podamos convencer a los expertos de que será seguro, y que el diseño sea también atractivo para los padres”
Parece que Kompan es algo más que un juego. Ustedes resaltan mucho transmitir valores.  
Bien, el juego tiene un componente muy importante de herramienta pedagógica. Los niños aprenden a través del reto del juego. La diferencia está en que los adultos somos competitivos, jugamos para ganar, y los niños sólo por el mero hecho de jugar. Sin embargo, creo que el juego es interesante porque también, a su modo, transmite algo que estamos olvidando: estamos en una sociedad en la que los niños ven el éxito sin esfuerzo. Y esto no es correcto porque ya sabemos que si uno quiere hacer algo en la vida, se lo debe trabajar.

Tienen una trayectoria de casi cuatro décadas.  
Creo que la compañía tiene el mejor diseño y la mejor calidad posibles. Para nosotros, es muy importante que el producto no sólo tenga un objetivo pedagógico, sino que tenga una gran resistencia: está al aire libre y tiene que estar a prueba de todo tipo de actos vandálicos. Por supuesto, no podemos olvidar la seguridad y el diseño, claro.

¿Hacen productos para edades en concreto?
Tenemos un segmento de producto dividido por edades. Siempre decimos que de 0 a 99 porque también tenemos productos para la tercera edad. La gente nos conoce porque nuestros productos están en exteriores, pero tenemos también juegos de interior. De un modo u otro, lo más importante para nosotros es la seguridad: es esencial que todos los lugares estén homologados: necesitamos una certificación conforme el juego es seguro y ofrecer todas las garantías para que un niño pueda jugar de manera segura.

Al niño esto no le afecta. Del juego le llama la atención otros aspectos. 

Mire, cuando me incorporé a la compañía, me enviaron a hacer un training a Dinamarca y me hicieron subir en unos columpios. Me dijeron que era importante sentir lo mismo que cuando era niño. Y esto se aplica en todo: antes de dejar un juego instalado en un sitio público, nos recomendaron que nos pusiéramos de rodillas y tratáramos de imaginar la perspectiva del niño pequeño. Si no podía verlo bien, es que la instalación estaba mal colocada. Así que creo que es muy importante que el niño pueda utilizar todos sus sentidos en el juego, que pueda interaccionar, y sobre todo que pueda socializarse. Estamos convencidos de que trabajamos con una cosa que no es sólo un adorno. También nos convierte en ciudadanos. 

Lo que podría parecer muy innovador hace 30 años, ¿ahora también funciona?
La innovación continúa a todos los niveles. Ahora estamos dedicando muchos recursos y esfuerzos a una investigación que se desarrolla en Madrid sobre la relación que hay en el juego de los niños. Si los estudios salen bien, podríamos ver la directa relación que se establece entre el niño como usuario de juegos y como alumno.

Pero los niños ahora piensan en los videojuegos.
Bien, este es otro tema. El hecho de que el niño tenga más actividad delante de una pantalla, porque ahora se juega con botones, se incita al sedentarismo. Pero nosotros hacemos lo posible para que se muevan. Es una nueva línea de investigación que estamos trabajando.

¿Cómo buscan ustedes a su cliente?
El 100% de nuestra actividad comercial es el sector público, como los ayuntamientos, en los cuales nos hemos de presentar con el proyecto más innovador y que mejor se adapte a la necesidad que tiene el municipio en ese momento. En este sentido, puedo decirle que los técnicos municipales de este país son personas muy preparadas, que saben muy bien lo que necesita su comunidad. 

¿Son muchos los que trabajan en España?
En total, unas 35 personas. El personal que tenemos más en nómina son los diseñadores que adaptan los productos a los espacios donde van a ir ubicados. Se debe de dotar las cosas para que todas tengan su área de seguridad.

En Dinamarca, donde nacieron, es donde se encuentra la mayor actividad.

El Instituto Kompan que está en Dinamarca es quien interacciona con universidades, centros pedagógicos, y da soporte a todos los países miembros cuando en un sitio determinado se tiene una iniciativa y se quiere llevar a cabo.

¿Y qué se puede extrapolar de estos estudios?
Pues que un niño danés de 4 años, es igual que uno de Los Ángeles o uno de aquí.  Todos los elementos que salen al mercado, son universales. 

¿Cómo se diseña un juego de estas características?
Para diseñar un juego hay varias fases y prioridades. La primera, es que el juego sea divertido, la segunda es convencer a los expertos de que será seguro, y la tercera es que el diseño de los materiales y todo el conjunto sea lo suficientemente atractivo para los padres como para que todos puedan aprender. 

¿Y la crisis también ha llegado a los juegos infantiles?
Sí, sí se está notando. Piense que este es un sector muy cercano al de la construcción. Pero para contrarrestar esta situación, hace un año y medio empezamos una línea de trabajo en el sector privado con hoteles, camping, gasolineras o espacios de ocio no gestionados por la administración pública. 

Alguien podría decir que también existen espacios como los chiquiparks.
Creo que no es lo mismo. En los chiquiparks no se interacciona con los cinco sentidos, y si al niño se le lleva a un sitio de estos, que encima se debe pagar, no lo olvidemos, es porque los padres no encuentran un buen sitio fuera donde llevar a sus hijos a jugar.

Usted realmente cree en este producto.

Es importante creer en lo que uno hace. Además, todos los que trabajamos aquí lo sentimos, todos intentamos pensar tal y como lo hace un niño.