Ton Vilaplana

Web 2.0 en la fotografía digital

 “Hay que estar permanentemente innovando”

Ton Vilaplana asegura que han mejorado el mercado creando funcionalidades nuevas para un mundo que se ha transformado extraordinariamente en los últimos años y que progresa a un ritmo aceleradísimo en el cual todo sigue cambiando. 

Martes, 26 de Agosto de 2008
Uno de los múltiples cambios que nos han aportado las nuevas tecnologías ha sido los métodos de almacenar nuestros propios recuerdos. Las fotografías, básicamente. Las cámaras digitales lo han simplificado todo y ahora lo guardamos en el ordenador y ya encontraremos el momento para ordenarlas. Dichis existe desde hace un año (septiembre del 2007) pero en el 2006 empezaron con conversaciones con laboratorios fotográficos especializados en gran formato que querían salir a consumo. Hoy, el proyecto es una realidad, y hablamos con su fundador, Ton Vilaplana.
“Dichis unifica dos mundos de la red que no estaban interrelacionados: el de las web que permiten imprimir, personalizar fotografías, álbumes e incluso libros; y el del boom de las comunidades y las webs 2.0”

“Nos basamos en algo presente en la fotografía e intrínseco en la condición humana: el hecho de compartir recuerdos, de explicar historias, de dejar una huella, ni que sea pequeña, de que existes”

“Estamos en un mundo que se ha transformado extraordinariamente y creo que hemos mejorado el mercado, creando funcionalidades nuevas. Pero somos conscientes que continuamente debemos estar innovando”
 ¿Con qué idea nace Dichis?

La idea de Dichis era unificar dos mundos que había entonces en la red y que no estaban interrelacionados: el de las páginas web que permiten imprimir, personalizar fotografías, álbumes e incluso libros; y unirlo con el boom de las comunidades y las webs 2.0. Primero pensamos en el mercado latinoamericano, así que ahora nos encontramos inmersos en esta aventura.

¿Y están dentro de las estadísticas de crecimiento?
Bien, Dichis está pensado para salir en una estrategia comercial que tenga un nivel de asociación con partners, con empresas que tengan un número elevado de usuarios con los que se puedan compartir objetivos. Actualmente, estamos con cuatro partners en el mercado, pero teniendo en cuenta que el esfuerzo que se ha hecho no ha sido en publicidad sino a nivel comercial.  

Sin embargo, cuando hoy en día surgen este tipo de iniciativas, ya no se piensa que serán el gran bombazo.  
No, y somos conscientes de ello. Sabemos que empezaremos a funcionar dentro de un tiempo, en unos tres o cuatro años. De momento, lo tenemos como un negocio más: nos divertimos, lo disfrutamos y naturalmente tenemos ganas de que todo funcione. Y lo más pronto posible, claro. 

¿Y cómo debe funcionar?

Mire, todo se basa en algo presente en la fotografía e intrínseco en la condición humana: el hecho de compartir recuerdos, de explicar historias, de dejar una huella, ni que sea pequeña de que existes. Hace miles de años se pintaban las paredes de las cuevas, y desde hace un siglo y medio tenemos la fotografía. Pero la esencia no deja de ser la misma. 

Ahora todo se ha vuelto digital. 

Exacto. Y quizá hemos perdido algo que las fotografías físicas poseían y se está perdiendo: el hecho de que los álbumes se podían tocar, compartir, disfrutar en compañía. Ahora con el tema digital sí, tenemos los ordenadores llenos de fotos pero seamos realistas. No los vemos. Y es muy posible que se pierdan. 

Todo ha cambiado.  
Es cierto, ahora no es lo mismo. Hace años, este tipo de cosas, los recuerdos familiares y tal, los gestionaba la esposa. Con el tiempo, ha habido factores que lo han transformado, pero uno básico ha sido la introducción de la fotografía digital y los ordenadores, y aquí ha sido más el marido el que se ha encargado del tema. Se han introducido las fotos en el ordenador pero ahí se han quedado. 

Y tarde o temprano debería ordenarse.  
Sí, es una de esas tareas que forman la historia de una familia, y creo que son los suficientemente importantes como para no olvidarlas. Así que, como creemos que la sociedad tiene esta necesidad de tener recuerdos pero que no sean olvidados, queremos unir este hecho con el de la revolución digital, siendo además una especie de centro de fotografía que, de manera más o menos lineal, se pueda gestionar. 

Bien, ¿y cómo se hace?

El proceso es el siguiente: cojo mis fotografías y las almaceno en el portal de Dichis. Ahí tengo todas mis carpetas organizadas y guardadas, de modo que en cualquier momento tengo una herramienta de edición con la cual tengo un sinfín de posibilidades de trabajo con el material que tengo: desde libros hasta ampliaciones, pasando por pósters, montajes, regalos… lo que quiera.   

Entonces hay una cuota. 
No, no. Todo es gratuito. Aquí el coste que se paga sólo es el revelado y los ingresos vienen por impresión. Cuando un usuario entra por primera vez, se da de alta y en su cuenta empieza a colocar sus fotos. Y desde ahí se hacen todos los procesos que se desean. Y con el compromiso de que no perdemos los datos en el 99,9% de los casos.  

Pero hay otros sistemas en la red que son parecidos. ¿Cuál cree que es la diferencia con los otros competidores? 
Bien, pues creo que en Dichis se puede hacer el proceso de transformar una foto en cualquier formato con el hecho de compartir el recuerdo desde una visión de comunidad. Es decir, se puede convertir en una especie de centro de producción de regalos con la comunidad fotográfica. 

Y con el tema de la crisis, ¿la gente está para fotos en Internet? 
Creo que aunque la situación es delicada, no debemos exagerar. Porque sí, la gente ha puesto el consumo en el ocio pero no en las vacaciones, que es la época del año en la que se hacen más fotografías. También es cierto que nosotros somos sólo una empresa de 25 personas, así que la cosa ya está reducida. Sí que en otra empresa en la que trabajo,Identitat, que se ocupa del 3D y que ha desarrollado el portal de Dichis, no pasa por su mejor momento.

Antes ha comentado que habían empezado por el mercado latinoamericano. ¿Tienen pues proyección internacional? 
Sí, tenemos entrada de usurarios sudamericanos. Tenga en cuenta que ahí hay mucha actividad de tener comunidades en la red. Y los servidores que tenemos están en Miami porque el volumen de tráfico más grande viene de ahí. El grueso de la venta son los  álbumes y esto es lo que la gente está ahora demandado. Y también lo más fácil de hacer, claro.  

Pero ya sabe que estos negocios son bastante volubles.  
Sí, claro, como todos. Estamos en un mundo que se ha transformado extraordinariamente en los últimos años, que progresa a un ritmo aceleradísimo y que todo sigue cambiando. Creo que lo que hemos hecho ha sido mejorar el mercado, creando funcionalidades nuevas. Ahora por ejemplo, hemos sacado otra versión con la cual nos situamos por delante de los competidores. Pero somos conscientes de que dentro de seis meses deberemos innovar otra vez. 

En España aún no ha llegado esta fiebre.  
No, de hecho aquí estamos a la cola. Y la intención es que tendríamos que posicionarnos a un nivel europeo más aceptable del que tenemos.

Ton Vilaplana
Ton Vilaplana
Fundador de Dichis