Director comercial de Ediciones Urano

Joaquim Sabaté

 El buen olfato en la edición

 "Planeta nos llama a la puerta constantemente"

 Ediciones Urano es la responsable de éxitos como "Quien se ha llevado mi queso" o "El Código Da Vinci"

Jueves, 03 de Febrero de 2005
 Ediciones Urano se constituye en 1983 en Barcelona, orientada hacia la edición de libros de autoayuda, salud y medicina alternativa. Tras varios éxitos editoriales la empresa da el salto internacional a Latinoamérica: Argentina, Chile, Colombia, México, Venezuela, Uruguay y también a Estados Unidos. Actualmente, la casa cuenta con 4 sellos editoriales: Titania, destinado a la novela histórico romántica; Umbriel Editores, basada en la publicación de títulos de ficción; y la popular serie de Empresa Activa que incluye éxitos de ventas como el de Spencer Johnson "¿Quién se ha llevado mi queso?", y el reciente "La buena suerte" de Fernando Trías de Bes y Álex Rovira Celma. Distribuyen a 10.000 clientes directos y sus ventas superan ya los 2.500.000 de ejemplares anuales. Y por si esto fuera poco, fueron los compradores de los derechos en lengua castellana del "Código Da Vinci" de Dan Brown.
"Nuestro éxito no es cuestión de suerte, sino de buena suerte, que es fruto de mucho trabajo"

"'El Código Da Vinci' nos ha posibilitado consolidarnos y dar un salto internacional impresionante"

"Por la obra de Brown pagamos 10.000 dólares. Ahora Planeta ha desembolsado cerca de un millón de euros por su próximo título"

"La facturación agregada de nuestras empresas fue de 55 millones de euros en 2004, un 72% más que el año anterior"

"No necesitamos socios, seguiremos creando nuestros propios sellos"

 
 

El mundo editorial es, quizás, uno de los de mayor competencia, pero ¿cuál es la filosofía de Ediciones Urano?


Ediciones Urano es una empresa familiar fundada por mi padre en 1983, que empezó con libros de autoayuda y que después, a lo largo de más de 20 años, hemos ido incorporando otros sellos editoriales y adquiriendo una presencia internacional. Mi padre había trabajado en Editorial Pomaire, una editorial como tantas otras.
Urano se centra en autoayuda, que hoy ya constituye un nicho de mercado importante, aunque hace años no lo era. Nosotros apostamos por la autoayuda a partir de la compra de los derechos de la norteamericana Louise Hay, para editar sus obras en castellano. Esto nos abrió las puertas de Latinoamérica, y ahora vendemos allí libros de autoayuda y también ofrecemos nuestra red de distribución a las editoriales españolas que quieran exportar y quieran hacerlo con nosotros.
 


La consagración de Ediciones Urano vino con el best seller "¿Quién se ha llevado mi queso?" ¿Fue cuestión de suerte o de olfato?


Sí, la colección Empresa Activa, hoy claramente identificable por el color amarillo de sus tapas, recibió un gran impulso con esa obra que, ¿por qué negarlo?, tuvo un éxito que nos sorprendió gratamente. Cosas como ésta se viven muy bien en una editorial y motivan mucho al personal. No creo que sea cuestión de suerte, sino de 'buena suerte', y la buena suerte es fruto de mucho trabajo. Por supuesto que hay que tener olfato, pero aquí tenemos a más de cien personas que leen originales. Leemos prácticamente todo lo que nos llega. Es un esfuerzo importante, aunque creo que vale la pena.
 
 


La empresa familiar que comentaba antes no se quedó sólo en la edición de libros de autoayuda, ¿verdad?


Exacto. Después de lanzar y consolidar Empresa Activa creamos Titania para aprovechar la oportunidad de negocio de la novela romántica que se generó cuando la editorial Javier Vergara, argentina pero con presencia en España, pasó a manos de Ediciones B. En el proceso de la integración entre ambas estructuras se produjo un lapso de tiempo en el que pudimos hacernos con un hueco del mercado.
La novela romántica tiene un público muy fiel y las editoriales que nos dedicamos a este mercado sabemos que se trata de un mercado muy rentable. Personalmente, pienso que escribir un libro es algo complicadísimo, y tengo un gran respeto por los autores que han triunfado en este segmento del mercado.
 


¿Cómo pueden competir las editoriales pequeñas y medianas antes los grandes imperios del papel?


Precisamente con esta estrategia de la especialización, de buscar nichos de mercado y explotarlos de la manera adecuada. Nosotros lo hemos hecho con Empresa Activa, con Titania y con Umbriel Editores, que es un sello con cuatro años de antigüedad y que tuvo el enorme acierto de comprar los derechos en lengua castellana de un autor desconocido llamado Dan Brown.
 


Otra vez un golpe de suerte…


Visión, más bien, aunque es cierto que "El Código Da Vinci" nos ha posibilitado consolidarnos y dar un salto internacional impresionante. El mundo editorial es similar al fútbol, y también hay Primera y Segunda División. Con la edición de las obras de Brown hemos visto como los autores y agentes importantes ya nos tienen en cuenta para ofrecernos cosas interesantes.
Ahora tenemos a Dan Brown en exclusiva para todo el mundo y hemos ganado mucho dinero con él gracias a que hace tres años, en la Feria del Libro de Francfurt, nos ofrecieron una novela controvertida. Apostamos por ella pagando un anticipo de 10.000 dólares. Ahora, Planeta se ha metido por medio y ha pagado cerca de un millón de euros de anticipo por la próxima novela de Brown. Pero el negocio lo hemos hecho nosotros, con los más de dos millones vendidos de "El Código Da Vinci".
 


¿Cuáles son las principales cifras de la empresa hoy en día?


Contamos con una estructura central de 30 personas en plantilla aquí en Barcelona, más seis en el almacén y diez personas más en las delegaciones de Catalunya y Madrid. Además, tenemos siete filiales en Miami (Estados Unidos), México, Colombia, Venezuela, Chile, Argentina y Uruguay donde trabajan unas 150 personas más.
Aunque no consolidamos nuestras cuentas, la facturación agregada de nuestras empresas alcanzó los 55 millones de euros en el 2004, un 72% más que el año anterior. Con todo, lo más importante no es facturar, sino obtener buenos beneficios, y nosotros tenemos una rentabilidad sobre ventas superior al 35%.
 


¿No han tenido ofertas para comprarles la editorial?
Sí, nos llaman a la puerta constantemente, sobre todo Planeta, pero le diré una cosa: yo tengo 33 años y quiero retirarme en este negocio. Estamos muy bien así y no necesitamos socios. Por fortuna, contamos con los recursos necesarios para acometer las inversiones necesarias para crecer y disponemos de un colchón financiero que nos permite reírnos de las ofertas que nos llegan.
 


Con la editorial tan consolidada como dice, ¿qué retos y objetivos se marca a medio y largo plazo?


Hasta ahora hemos creado nuestros propios sellos y no hemos comprado editoriales. Es más fácil esto, por lo que vamos a intentar generar nuevos sellos editoriales como el que lanzaremos este mismo año para publicar libros en catalán.
Otro proyecto que tenemos en cartera es el de la creación de un sello de libros de bolsillo nuevo que se nutrirá de obras nuestras y de las de las editoriales independientes que quieran compartir nuestra aventura. Nuestra oferta es crear una estructura comercial que gestione los fondos editoriales de todos los que quieran participar en ella.