Pedro Videla

“Somos capitalistas cuando las empresas ganan, y socialistas cuando pierden”

Martes, 15 de Febrero de 2011

 La de economista debe ser una de les profesiones más estresantes estos últimos años. Con la presión de pronosticar, como si fueran meteorólogos, que tiempo hará en los próximos meses, se encuentran con tantos factores y tantos elementos que les debe resultar complicado intentar analizar qué es exactamente lo que pasa con esta crisis. Pedro Virela es uno de estos economistas que tiene la suficiente lucidez para reconocer aquello que puede ir bien y aquello que no se sabe como irá. ¡Y esto que no dispone de Meteosat!

“La mejor política que se puede aplicar contra la pobreza es esa, la de formar, enseñar. Recursos de todo tipo los tienen esos países. Solo falta que se puedan canalizar en positivo”.

“La crisis que estamos viviendo ha destruido el centro neurálgico del capitalismo. Sí, se han salvado bancos y grandes compañías, en una especie de socialización de las pérdidas, pero el auténtico problema financiero, no ha sido arreglado”.

“Somos la envidia de gran parte del mundo, así que saquemos rendimiento a esto. Tratar de ganar la partida a 130.000 ingenieros indios, que llevan tiempo formándose en las nuevas tecnologías, no es precisamente, algo sencillo. Así que saquemos provecho de lo que tenemos”

Con su nombramiento como responsable del MBA de IESE sustituyendo al profesor Plasencia, usted será probablemente el más viajero de todos los docentes de la institución…
Sí, es cierto que mi función está muy centrada en la supervisión de todos nuestros programas, repartidos por el mundo, algunos, cabe decir, en colaboración con prestigiosas universidades locales. Ahora mismo, por ejemplo, en Múnich, Polonia, Brasil, la República Dominicana, en Florida, en Nueva York, y cómo no, también en China.

Pare, pare...  nos estamos mareando
Y no le he citado uno de nuestros grandes objetivos, que es el continente africano. Hay una apuesta muy fuerte ahora mismo ahí, en Kenia, en Uganda, en Nigeria o en Egipto. Lo llamamos el Programa Panafricano y estamos en fase de firma de convenios.

Algunos de esos lugares pretenden entrar en la categoría de países emergentes...
No recuerdo quien fue el primer en acuñar el término BRIC, que tiene el doble sentido, es decir, de ladrillo, la pieza sobre el que se sustenta el peso económico, pero también con las iniciales de Brasil, Rusia, India y China. Pero lo que es evidente es que en este acrónimo no están todos los que son, ni mucho menos.

¿Quién falta en ese poder emergente mundial?
Méjico, por ejemplo. Pero en general, hay economías en Sudamérica que van a una gran velocidad y están haciendo las cosas muy bien. Brasil es una de ellas, pero también Colombia, Chile y, sobre todo, Perú. Yo prestaría atención al gobierno de Alan García, que está recibiendo mucho dinero y cuya moneda se está apreciando.

Antes me citaba África... ¿hay algún valor potente por ahí?

Pues mire, Bothswana, por ejemplo, es el país que más ha crecido en los últimos 30 años... ¡en todo el mundo! Otros países pequeños, de los que se habla poco, también están creciendo. Las Islas Mauricio o Ghana, demandan ya escuelas de futuros dirigentes. Creen en ello.

Va a ser verdad aquello de que “es mejor enseñar a pescar que regalar pescado”...

No hay duda de que la mejor política que se puede aplicar contra la pobreza es esa, la de formar, enseñar. Recursos de todo tipo los tienen esos países. Solo falta que se canalicen en positivo.

Y estabilidad política...
Sí, claro, ese ha sido el gran problema del tercer mundo durante mucho tiempo. Y no sólo en estos países: Sudamérica, Asia, África... pero se está trabajando para que cada veza sea menos viable crear conflictos en esos lugares.

¿Y cree que los Estados Unidos mantendrán su liderazgo?
Creo que la crisis que estamos viviendo ha destruido el centro neurálgico del capitalismo. El presidente Obama ha tratado de mandar mensajes de optimismo, pero la raíz del problema no se ha resuelto.  Sí, se han salvado bancos y grandes compañías, en una especie de socialización de las pérdidas, pero el auténtico problema financiero, no ha sido arreglado. Resulta que ahora somos capitalistas cuando las empresas ganan, y socialistas cuando pierden...

Y China lo ha aprovechado...
De hecho, la crisis ha afectado al mundo Occidental, Estados Unidos ha arrastrado a Europa, pero China, o la India no estaban en esa espiral y han aprovechado para aumentar su contribución al PIB mundial.

O sea, que usted hubiera dejado caer a más de uno...
Una de dos, si realmente los bancos no pueden quebrar, la regulación es corta, escasa. Hay que aumentarla... pero al final, uno se cuestiona ¿por qué no pueden quebrar esos bancos, esas corporaciones?

Pues supongo que podrían pero hay mucho en juego, ¿no?
Recuerde el año 2002: la crisis se llevó por delante a mucha gente, pero eran inversores. Esa gente no fue rescatada y en algunos casos, lo perdieron prácticamente todo.

Aquí se ha cometido el mismo error que en América…
Es que la cosa no se sostiene en pie. Yo, un chileno recién llegado de mi país, entraba en una Caixa, en Terrassa para pedir una hipoteca por una casa en Matadepera y salía con el 120 por cien de la tasación. Y en esa operación, todos ponían la mano, todos recibían una comisión. Imagínese lo que pasaría si esto se repitiera miles de veces. Pues es lo que pasó. Cuando muchos se quedaron sin ingresos, empezó el drama.

¿Cree que había mejores soluciones que las que se han acabado tomando?
Una solución, de la que Gordon Brown habló, fue nacionalizar la banca en crisis. De hecho, lo que hizo Obama, aunque en lugar de nacionalizar, entró, limpió y se fue de nuevo... Como aquí, cuando pasó lo de Banesto. El gobierno pidió a los otros bancos que echaran una mano. Pero decir qué hubiera pasado si se hubiera actuado de otro modo es difícil de predecir. Y con la situación de ahora pasa igual.

¿Así que ni Pedro Videla sabe qué va a ocurrir en los próximos meses?
Qué va... si lo supiera no estaría aquí, trabajando cada día, se lo aseguro. (risas)

Dicen de los economistas que son aquellas personas que predicen una situación y en seis meses se justifican el porqué ha pasado justamente lo contrario
Por eso a la economía se le llama la Ciencia Lúgubre. Si hace eso, probablemente pasará esto, o quizás esto otro. Pero las políticas, los políticos, en definitiva, son quienes deciden aplicar una u otra alternativa, los Trade Off, y ellos no pueden estar recordando constantemente a la población el coste-beneficio que supondrán sus decisiones. Los costes son duros de aceptar, normalmente por parte de la gente de la calle. Sabe aquel  político que pidió: “¿Pueden traerme un economista manco”?

¿Por qué tenía que ser manco?
Para evitar esa coletilla que utilizamos: la de “In the other hand…”, es decir para proponer la alternativa, la otra opción…

Lo que sí parece seguro es que en nuestro país esto del brick ya no parece vaya a serlo mas...
Bueno, yo creo que se ha cambiado el brick por el brain, es decir de cambiar el ladrillo por el cerebro. Se habla de crear un sector emergente, de pensamiento. Pero hay un problema....

¡Vaya, ya estamos con lo de in the other hand….!
¿Cómo reducimos la tasa de 4 millones y medio de parados a base de contratar cerebro? Es del todo imposible. Así que debemos combinar la inversión potente en el sector servicios con otros sectores…

Y volvemos al país del turismo...
Hay que aprovechar lo que tenemos, y si es gratis, mucho mejor. Somos la envidia de gran parte del mundo, así que saquemos rendimiento a esto. Tratar de ganar la partida a 130.000 ingenieros indios, que llevan tiempo formándose en las nuevas tecnologías, no es precisamente, algo sencillo. Pero es cierto que hay que apostar por sectores complementarios que aporten valor añadido.

Pero si cada día vamos a ser más globales, llegará un momento que…

Pero es que globales lo éramos hace más de un siglo, en la época colonial, Marx y Engels ya hablaban de la globalización en 1848. Pero nos hemos ido cerrando: la caída de las colonias, a principios del siglo veinte, la Primera Guerra, la gran depresión, la Segunda Guerra Mundial… En 1950 dejamos de ser globales y desde entonces, las cosas han vuelto, poco a poco, a ser como antes, más y más globales. Todo el tema de las comunicaciones es un buen ejemplo. ¿Quiere un buen ejemplo de globalización?

Adelante
Hace poco, un alumno mío, creo que era pakistaní, me contó en clase que en su país una adivinadora le había dicho que iba a cantar ante un auditorio con muchas nacionalidades. Y así lo hizo. Interpretó una canción tradicional acompañado de una irlandesa a la flauta, un japonés al violín… En esta clase hay 57 nacionalidades distintas. Esto es globalización.