Director General de Avanade Spain

Jordi Griful

Asimilación tecnológica

“Hay que estrechar la relación entre empresa y universidad”

Jordi Griful es de la opinión que aquí se podría estar a la altura de los asiáticos, los principales competidores a nivel mundial, porque sabemos aportar calidad cumpliendo los plazos previstos y los presupuestos.

Martes, 07 de Octubre de 2008
Avanade es una multinacional americana que está creada en el año 2000 por intereses de fusión entre Microsoft y Accenture y que da solución a problemas de negocio, siendo una consultora tecnológica especializada en soluciones completas y estratégicas basadas en plataforma Microsoft. En temas como las nuevas tecnologías, la deslocalización y la crisis están muy al día. Hoy hablamos con su Director General en España, Jordi Griful.
“No somos inferiores a nadie: somos buenos, aquí hay muy buenos profesionales en todas las empresas, tanto chavales jóvenes como gente con experiencia que pueden hacer las cosas sin complejos”

“Creo que la gran apuesta que tenemos ahora es que todas nuestras alternativas tecnológicas son conectables en cualquier dispositivo, en cualquier plataforma, y en cualquier base de datos e información”

“Con la crisis habrá una reordenación de todos los sectores que irá bien para hacer limpieza y para darse cuenta de que se han hecho cosas que no están bien”
Todos los que trabajan en su empresa deben ser muy buenos programadores.
No sólo eso. Sí, de acuerdo, somos expertos en tecnología como medio para dar solución al negocio y damos también la oportunidad de desarrollar una carrera tecnológica. Hacemos una formación constante relacionada con las nuevas tecnologías, para que nuestra gente esté constantemente preparada. Pero también hay perfiles de consultores, gente muy buena asesorando.

¿Hay soluciones en el mercado para todo lo que es software?
Se evolucionará más, claro está; piense que es desbordante la evolución tecnológica, va demasiado deprisa para nuestra propia asimilación. Y no digamos en grandes organismos, como la banca o la administración publica, que están tres o cuatro pasos por detrás porque aún no han llegado a actualizarse.

Bien, no son sólo las empresas las que necesitan actualizarse.
¡Claro! Como usuarios también tiene que haber un proceso de asimilación tecnológica. No es lo mismo operar en una intranet, que en un ordenador, que en una Pda, y por eso se deben dar las herramientas a los usuarios para que sepan cómo funciona. Tenemos clientes de gran consumo y su flota comercial ya va con móviles, pero todo necesita un aprendizaje. Y ¿sabe? estas inversiones de gestión del cambio empresarial se deben prever gracias a la tecnología. Esta ha sido una de las claves del éxito que hemos tenido durante este año. 

Hay quien piensa que con la deslocalización industrial, la crisis, pocas cosas quedan por potenciar aquí.
La opinión que yo tengo es que el país está perdiendo una gran oportunidad. Ya de entrada no somos lo suficientemente competitivos porque nuestros principales competidores a nivel mundial son los asiáticos: ahí todos dominan el inglés, son más baratos y más competitivos. Nosotros podríamos estar a la altura sabiendo aportar calidad, cumpliendo los plazos previstos, los presupuestos. Creo que el país está perdiendo el paso de hacer las cosas bien hechas, y no veo esta sensibilidad necesaria que debería tener la administración pública o quien sea que tenga que marcar un poco las pautas.

A nivel tecnológico quizá sí que se debería de haber previsto la crisis.
Y más en nuestro país que una de las cosas que debemos tener claras es que no somos inferiores a nadie: somos buenos, aquí hay muy buenos profesionales en todas las empresas, tanto chavales jóvenes como gente con experiencia que pueden hacer las cosas sin complejos. Nos podemos comparar con los americanos o con quien queramos, lo único que debemos tener son oportunidades y cuando no las hay, es cuando se ve una cierta desmotivación.

¿Cómo?
La táctica sería atraer grandes proyectos tecnológicos del extranjero para desarrollar en España. Esta es una de las apuestas que no hemos sabido llevar a cabo, y quizá el motivo es el que le comentaba antes: la tecnología es desbordante, hay demasiada.

Ahora todo es más rápido y más pequeño.
Y también flexible, es decir, hay conectividad. Creo que la gran apuesta que tenemos ahora es que todas nuestras alternativas tecnológicas son conectables en cualquier dispositivo, en cualquier plataforma, y en cualquier base de datos e información. Así es que ni hay barreras físicas, ni tecnológicas, ni de productos. Y todo esto lo hacemos mediante una implantación gradual, sin tirar por la ventana toda la labor hecha anteriormente por una empresa.

¿Sus soluciones se basan en sus partners?
Sólo trabajamos y transcribimos con Microsoft. Lo que pasa es que cualquier trabajador tecnológico debe saber trabajar con otras tecnologías y lo que hacemos es integrarnos. Hace años que empezamos a hacer las primeras aplicaciones aquí en España, tanto en empresas como en la administración pública y en este aspecto hemos sido pioneros.

Por tanto, en su empresa convive tanto el ámbito comercial y tecnológico.
El ámbito comercial desde el punto de vista de aplicaciones y otro podría ser, por ejemplo, para el equipo directivo de una empresa, para sus indicadores de negocio. Nosotros vendemos, construimos y mantenemos. Nuestro negocio se basa en convencer a los clientes de que nuestra solución es la mejor.

Deben conocer muy bien las nuevas tecnologías.
Resulta esencial para nosotros. Es lo que llamamos el knowledge exchange, el intercambio de conocimientos. La repercusión global donde esté Avanade es impresionante, así que hemos de saber utilizar el conocimiento y el código.

Sin embargo, me temo que no hay soluciones tecnológicas para la crisis de Estados Unidos…
Creo que es debido a las decisiones humanas. Uno puede poner los controles, pero si uno decide una cosa u otra, él es el responsable. Y siempre es un factor humano. Cuando creamos la compañía, nuestras empresas de referencia eran las .com en todo el mundo. En nuestro caso, fue crear la compañía y se hundió el .com. Ahora pasará lo mismo: habrá una reordenación de todos los sectores que irá bien para hacer limpieza y para darse cuenta de que han hecho cosas que no están bien.

¿Y de estas advertencias la gente aprende? 
Mire, le voy a ser sincero: yo esta crisis la veo muy mal. Aún hay quien dice que no hay crisis, pero hay gente y empresas que lo están pasando muy mal. Y tal y como están yendo las cosas, creo que arrastraremos esta situación durante años, hasta que el sector financiero a nivel mundial se reorganice. Creo que no se puede poner en peligro la economía global porque unos quieran hacer dinero.

La diferencia entre ambición y avaricia a veces es tenue.
De acuerdo, pero hay que racionalizar. No puedes dejar de crecer, claro, pero debes invertir en talento, en formación, en recursos de mercado. Y aún así seguir apostando en formar a la gente e invirtiendo en otros aspectos que no te proporcionan un beneficio directo. Admito que todo esto es muy complicado de hacer cuando hay que rendir cuentas, pero no veo otra solución. 

Quizá se debería hacer como en Estados Unidos, estrechar la relación con las empresas y universidades.
Totalmente de acuerdo. Es algo que no hacemos aquí o se hace muy poco. Aquí hay una falta de ingenieros, de técnicos, de informáticos ¿y de aquí 10 años quién estará al frente de estas empresas? Se debe de orientar a todas las edades para compensar todas las profesiones. Hace falta una orientación de cara a la juventud y, por otra parte, las universidades deben estar más cercanas a la empresa porque nos falta cantidad y talento.