Socio Director del despacho de Barcelona de Gómez-Acebo & Pombo Abogados

Íñigo Igartua

Actividad laboral reforzada

“Nuestra imagen exterior es seria y profesional”

Según Íñigo Igartua, la abogacía española está muy bien considerada dentro de Europa, ya que tiene abogados que están a un gran nivel internacional. Asegura que España es un país que ha sabido evolucionar y que ha adquirido una imagen seria y profesional.

Martes, 21 de Octubre de 2008
Gómez-Acebo & Pombo es uno de los despachos de abogados más prestigiosos del país. Con un 100% de capital español, 41 socios y 282 abogados en plantilla, es uno de los bufetes más consolidados y un privilegiado testigo de lo que está sucediendo a nuestro alrededor, ya que tiene contacto directo con el mundo empresarial. Fundado en Madrid en 1971, cuenta con despacho en las ciudades más importantes de la Península, además de en Bruselas -la primera abierta por un despacho español en la capital comunitaria- y Londres. Entre sus proyectos más inmediatos está el de abrir oficina en Lisboa. Hoy hablamos con el Socio Director del despacho de Barcelona.
“Es cierto hay mucha gente afectada por la crisis y que todos estamos mentalizados de que esto va para largo, pero sigue habiendo operaciones y hay mucha creatividad en el ambiente. Así que pienso que saldremos de ésta”

“En Europa tenemos una imagen de alumno aventajado, de país que ha sabido evolucionar y que ha adquirido una imagen seria y profesional. Creo que hay muchas oportunidades en la empresa española a nivel internacional”

“Intentamos incentivar a los abogados jóvenes desde el principio. Yo siempre les digo que escojo a los mejores para que dentro de unos años consigan ser mis jefes”
Ustedes aseguran que funcionan al estilo anglosajón.
Mire, en casi todos los ámbitos de la actividad económica, social, cultural tenemos muy asumido que debemos adoptar un modelo europeo. Y en los últimos años, nuestro país ha cambiado mucho, así que la opinión que de nosotros tienen desde el extranjero es, muchas veces, mejor que la que tenemos de nosotros mismos.

¿De veras?
Creo que la abogacía española está muy bien considerada dentro de Europa. Tenemos un conjunto de abogados que están a un gran nivel internacional. Lo que percibo es que tenemos una imagen de alumno aventajado, es decir, un país que ha sabido evolucionar y que ha adquirido una imagen seria y profesional. Creo que hay muchas oportunidades para la empresa española a nivel internacional.

¿Y cómo son las nuevas incorporaciones en el mundo de la abogacía?
Creo que los nuevos abogados salen bastante bien preparados de las aulas, no sólo académicamente, sino también desde el punto de vista de lo que el mercado necesita: los alumnos se preocupan en saber cuáles son los perfiles de abogado joven que los despachos estamos buscando. Nosotros trabajamos mucho en las universidades de derecho y hacemos sesiones de presentación para que sepan lo que ofrecemos, así que ya saben lo que necesitamos. Somos muy exigentes en cuanto a los requisitos de entrada, así que nos aseguramos que los que se incorporan a nuestro despacho sean candidatos muy preparados. Pero también es cierto que hay bastante competencia entre los recién licenciados, y que cuando encontramos a un buen candidato, seguro que ya tiene ofertas de más de un despacho.

Pero hay muchos abogados. No todos serán buenos.  
Yo creo que nos llega lo mejor de cada casa, y piense que los buenos son aquellos que también se forman a si mismos. Sin embargo, no podemos olvidar que la ley en este sentido también tiene algo que decir, y el gran cambio llegará con la llamada ley de acceso a la profesión de abogado, que se aprobó en 2006, y que entrará en vigor en 2011. Con ella para ser abogado, se necesitarán 2 años de prácticas, y eso va a garantizar una formación más completa del letrado antes de que puedan calificarse como abogados y puedan ejercer. 

En este tipo de profesiones hay abusos de mano de obra de estudiantes en práctica. ¿Qué opina?

Sí, eso sucede. Pero nosotros intentamos incentivar a los abogados jóvenes desde el principio. Yo siempre les digo que escojo a los mejores para que dentro de unos años consigan ser mis jefes. Esto se lo tienen que creer porque debemos intentar mejorar la profesión siempre, constantemente. Creo que el valor de nuestro despacho es este, el de tener a los mejores para que crezcan con nosotros y puedan “florecer” como profesionales. 

Pero estamos hablando del futuro. ¿Cómo está el presente?
Bien, creo que la crisis nos afecta a todos. La actividad económica es un motor que incumbe a todos los ámbitos de la sociedad, incluso a aquellos que puedan parecer más ajenos a todo esta situación. Particularmente, los abogados tenemos estos días mucha actividad, pero relacionada con este tema, claro está.

¿Y habrá muchas víctimas en los próximos meses?
Espero que no. Sí, de acuerdo, hay mucha gente afectada, todos estamos mentalizados que esto va para largo, pero siguen habiendo operaciones, siguen moviéndose las cosas, y hay mucha creatividad en el ambiente. Así que yo pienso que saldremos de ésta.

Pero va a haber un antes y un después.
Lo que llama la atención es que aquellos que dominan tan bien las claves de los mercados financieros, parece que a ellos les ha pillado todo esto por sorpresa. De acuerdo que hay cuestiones que son predecibles de detectar, eso es algo evidente, pero hay otras que quizá no lo han sido tanto. 

No sólo se venden servicios.
Es verdad porque se hace mucha investigación y desarrollo. Las empresas españolas son de alta calidad y el mundo de la tecnología es muy importante. Soy optimista y creo que la situación económica no va a ser tan catastrófica como se piensa, creo que nuestro sistema bancario va a aguantar bien porque es sólido y que la empresa española está preparada para ser importante a nivel internacional. Y, por supuesto, los despachos españoles también estamos preparados.

Y ocupados en temas concursales, supongo.   
Y de todo tipo, no crea. Hay operaciones para todos los gustos, pero especialmente en los temas laborales es donde se piensa que nos vamos a encontrar con un mayor volumen de trabajo. En este sentido, nos hemos reforzado porque los próximos meses intuimos que serán muy intensos. Eso significa mucho trabajo y mucha actividad. 

Con la información de la que disponen, podrían hacer algunas previsiones.
  
Pero es difícil, porque sí, de acuerdo, somos observadores de la economía directamente; tratamos con empresas, diferentes equipos y diferentes lugares; pero vivimos muy concentrados en nuestros temas, y sobre todo, en el día a día. Además ni tan siquiera los grandes “gurús” de la economía han sabido predecir la situación actual. Nuestra prioridad es, más que hacer reflexiones generales, ayudar a nuestros clientes en el día a día, en sus operaciones, para garantizar que se encuentran en la mejor situación posible y generen riqueza, en beneficio finalmente de todos.

Las jornadas de ocho horas, pues, no deben ser muy frecuentes. 
No es fácil desconectar y más en estos tiempos. En el proceso empresarial y económico somos el eslabón esencial del mercado, porque en buena parte depende de nosotros que las operaciones puedan llevarse a cabo. Así que si hay que preparar un documento a las 3 de la madrugada para que lo tenga el cliente a las 8 en punto, pues se hace.

Y, a pesar de todo, le debe gustar. Y tiene que disfrutar mucho.  
Sí, es una profesión preciosa porque combinas la pericia técnica que vas adquiriendo con los años, con la realidad de la empresa. Das soluciones pragmáticas al empresario, te permite saber mucho del mundo de la empresa y conoces a mucha gente. Creo que todos los que nos dedicamos a la abogacía es sin duda porque nos gusta. Todo un privilegio.