Esteban Rabat

“El secreto está en la adaptación”

Martes, 15 de Febrero de 2011

Aunque ha llovido mucho desde que Marilyn Monroe cantaba aquello de Diamond’s are the girl’s best friend, el mensaje se ha mantenido y las joyas continúan siendo los mejores amigos de las chicas. Quizá porque no sólo es un objeto de lujo sino que conlleva otros adjetivos que van irremediablemente unidos: sofisticación, elegancia, diseño, glamour… hoy hablamos con una auténtica institución en Barcelona, que ha sabido llevar su negocio no sólo con gran profesionalidad sino con un innegable talento para la relaciones públicas. Señoras y señores, con ustedes, Esteban Rabat.  

“Si eso de “empresa familiar” quiere ser sinónimo de querer cuidar los detalles, de ser minuciosos en aquello que compramos y vendemos, de que todos y cada uno de nuestros clientes se sientan como en casa, pues sí, sin duda somos una empresa familiar”

“Para Rabat es muy importante la atención personalizada de cada cliente e intentamos que todo el equipo transmita esa sensación de exclusividad. No es ningún secreto afirmar que para nosotros, cada cliente es único. Pero hay más. Queremos que además, lo sepan”

“Esta crisis nos ha afectado a todos. Quizá hemos sido menos sensibles a esas consecuencias pero también es cierto que el turismo nos ha ayudado considerablemente. No debemos olvidar que nosotros, los joyeros, somos conscientes de que nuestro producto es complementario a la moda”

El crecimiento de Rabat en los últimos años ¿es fruto de un plan estratégico o de la propia demanda del mercado?
Bueno, creo que es la combinación de varios factores. Nosotros empezamos con una joyería en Badalona, en los ochenta, y con el tiempo, las cosas han ido cambiando, la vorágine del mercado es incansable y uno debe adaptarse a las demandas que se van creando. Creo que el secreto está en la adaptación. Es la clave para el crecimiento de una empresa.

Creo que para casi todo en la vida, ¿no?
En realidad, sí. Un plan estratégico se crea en base a una demanda que puede existir en un momento concreto y esto proporciona pistas para saber o intuir hacia dónde debes dirigir tus pasos.

Aunque quizá hay momentos en los que parece que todo se para…

¿Se refiere a la crisis?

Quizá empresas como la suya han salido más afectadas

No crea. He oído decir también lo contrario, que marcas de objetos considerados de lujo se habrían librado de los efectos de esta situación económica. Creo que hay que matizar, aunque en general, esta crisis nos ha afectado a todos. Quizá, y digo quizá, hemos sido menos sensibles a esas consecuencias pero también es cierto que el turismo nos ha ayudado considerablemente. No debemos olvidar que nosotros, los joyeros, somos conscientes de que nuestro producto es complementario a la moda.

El hecho de estar en pleno Paseo de Gracia de Barcelona habrá influido

Por supuesto. Es una de las principales calles de la ciudad y el hecho de estar en una esquina, con Valencia, pues tiene su importancia. Aunque, como ya sabe, también estamos en Madrid, y en Valencia. Lugares muy escogidos, como ve. 

A pesar de este cosmopolitismo, ¿Rabat sigue manteniendo la estructura de empresa familiar?
Si eso de “empresa familiar” quiere ser sinónimo de querer cuidar los detalles, de ser minuciosos en aquello que compramos y vendemos, de que todos y cada uno de nuestros clientes se sientan como en casa y no se sientan amilanados por el volumen de unos establecimientos que, por su volumen de ventas acostumbran a ser bastante despersonalizados, pues sí, sin duda.

Pero…
Pero en cuanto a estructuración, a logística, a empresa, obviamente debemos pensar a lo grande.

Y ustedes combinan uno y otro aspecto
De hecho, empezamos mi esposa, Cuca, mi apoyo imprescindible, y yo, y continuamos con el empuje de nuestro hijo, Jordi, el cual sin regalarle nada está cogiendo las riendas del negocio muy bien, siempre ayudado por su esposa, Eva.

¿Y cree necesaria la incorporación de ejecutivos externos?
¿Para que la empresa familiar vaya mejor? Pues sí, siempre y cuando las circunstancias lo requieran. En nuestro caso, ya están, porque por encima de todo, y para llegar a ser el máximo de competitivos, debe primar la profesionalidad.

¿Y resulta complicado hacer frente a las grandes multinacionales del lujo?
Bueno, más que tener que hacer frente o luchar, que creo que son palabras como excesivamente agresivas, creo que todos debemos aprender a convivir. De hecho, nosotros tenemos marcas que pertenecen a multinacionales, pero al ser más “pequeños”, así, entre comillas, nuestro valor añadido es el trato personalizado.

¿Y cree que Rabat tiene un estilo propio que inculca a sus empleados? En este sentido, ¿la formación es un tema importante?
Por supuesto que sí. Para Rabat es muy importante la atención personalizada de cada cliente e intentamos que todo el equipo transmita esa magia y esa sensación de exclusividad. No es ningún secreto afirmar que para nosotros, cada cliente es único. Pero hay más. Queremos que además, lo sepan, que se sientan cómodos con nosotros, con nuestra manera de hacer.

Se basan, pues, mucho en el trato personal, pero ¿buscan también plataformas innovadoras?
Creemos en todas aquellas acciones que “sumen”, no tienen que excluirse unas con otras. En ciertos aspectos, y más en negocios como el nuestro, en que la gente a veces necesita asesoramiento o consejo, continúa siendo necesaria una comunicación tradicional, la de toda la vida, para que el vendedor sepa muy bien interpretar los deseos del cliente. Pero también tenemos que tener en cuenta que las nuevas tecnologías nos han proporcionado muchas más posibilidades de expansión.

¿Qué peso tienen las nuevas tecnologías en su negocio?
Bueno, somos conscientes de la importancia de los nuevos modelos de comunicación y hablando coloquialmente, “nos hemos subido al carro”. Tenemos una página web que renovaremos dentro de muy poco, en la que están las tiendas, todos los números publicados de nuestra revista, un amplio apartado de joyas y relojes…

Darse a conocer a través de la red es esencial

Todos estos modelos son nuevas herramientas que utilizamos para estar en contacto directo con un mundo que no para: web, redes sociales, soportes digitales… todo. Sin embargo, el resultado y la eficacia dependen mucho del segmento de la población al cual se dirige.

Estar en la red hace que en cualquier lugar del modo se os pueda conocer. ¿Podemos hablar de expansión?
Digamos que estamos a la expectativa de lo que pueda pasar…

Si le pregunto qué reloj lleva habitualmente... ¿me lo dirá?
Pues no estoy seguro. Cada día me cambio de reloj…