Arquitecto, Director de William McDonough & Partners

William McDonough

Héroe del Planeta

"Es posible aplicar las leyes de la naturaleza en el diseño"

McDonough aboga porque todo pueda reutilizarse. Sostiene que los productos han de diseñarse de tal modo que una vez utilizados vuelvan a la naturaleza como ‘nutrientes biológicos’ no tóxicos o ‘nutrientes técnicos’ para que puedan ser reciclados infinitamente.

Martes, 04 de Noviembre de 2008
William McDonough es el hombre que ha demostrado que es posible diseñar productos y edificios de tal modo que éstos no contaminen. Considerado “Héroe del Planeta” por la revista Time y avalado por diversos e importantes premios, McDonough ha instaurado un concepto de arquitectura y diseño que suponen “la nueva revolución industrial”. Aboga por aplicar las leyes de la naturaleza en la construcción de edificios y complejos industriales, algo que su firma de arquitectos William McDonough & Partners ha plasmado en proyectos para Ford (convertir una vieja fábrica en un complejo medioambiental), Gap (una planta que usa eficientemente la energía del aire y el sol) o la fábrica de muebles Herman Miller (sus pantanos artificiales purifican el agua de las tormentas). En 2002, junto al químico alemán Michael Baungart creó la filosofía "Cradle to Cradle" (libro-manifiesto que propone una nueva manera de diseñar las cosas) y dirige junto a él la McDonough Braungart Design Chemistry, compañía que desarrolla productos y sistemas innocuos para el medio ambiente. McDonough participará en la Barcelona Design Week para hablar del diseño en la definición de experiencias futuras.

"Creo que las empresas están entendiendo que preocuparse por su entorno tiene que ver con el factor humano"

"El objetivo que ha de plantearse la sociedad es el de diseñar productos de manera ecológica e inteligente, para que puedan ser utilizados y re-utilizados por miles de personas en todo el mundo"

"La filosofía ‘Cradle to Cradle’ se basa en imitar los principios de la naturaleza a la hora de diseñar productos y construir edificios"

¿Puede explicar en pocas palabras el significado de la filosofía “Cradle to cradle”?
La filosofía ‘Cradle to Cradle’ se basa en imitar los principios de la naturaleza a la hora de diseñar productos y construir edificios. Los tres principios del ‘Cradle to Cradle’ son muy simples, pero aportan cambios radicales en la manera de construir el mundo. Primer principio: Convertir los desechos en nutrientes y alimentos, eliminar el concepto de residuo. Segundo: aprovechar la energía del sol y de los elementos. Tercero: celebrar y promover la diversidad biológica. Estos tres principios pueden guiarnos hacia un nuevo paradigma en el que todos los ciclos biológicos tengan el mismo metabolismo técnico. Este es el concepto del ‘Cradle to Cradle’ que Michael Braungart y yo desarrollamos en nuestro libro.

¿Es posible el desarrollo industrial sin generar contaminación?
Un ejemplo de que es posible… Todas las hormigas del planeta tienen juntas una biomasa mayor que la de los seres humanos. Las hormigas llevan desarrollando una increíble actividad industrial durante millones de años, sin embargo su productividad nutre a las plantas, a los animales y a los suelos. La industrialización humana se encuentra en pleno apogeo desde hace menos de cien años, pero ha traído consigo un notable declive en casi todos los ecosistemas del planeta. Está claro que la naturaleza no tiene un problema de diseño, es el ser humano el que los provoca. Parece que hemos estado creando un mundo en el que no sabemos realmente los efectos contraproducentes de los productos químicos que utilizamos en la industria, y de su impacto verdadero en el medio ambiente. Si sumamos a esto el uso desigual de los escasos recursos naturales, tenemos como resultado el problema que actualmente vivimos. Sin embargo, hoy hemos de vivir una nueva realidad, porque es posible aplicar las leyes de la naturaleza en la industria, y con el tiempo debe convertirse en algo inherente a las empresas.

¿Cree que las empresas están interesadas en diseñar y desarrollar edificios y lugares de trabajo sostenibles?
Creo que las empresas están entendiendo que preocuparse por su entorno tiene que ver con el factor humano. Se ha demostrado que los edificios sostenibles no sólo son de mejor calidad que los demás, sino que ayudan a aumentar la productividad de los trabajadores. Si hablamos de viviendas, éstas también aportan una mayor calidad de vida a las personas que las habitan. Afortunadamente, durante los últimos 10 años se ha comenzado a reconocer como ‘edificios de calidad’ a aquellos que son realmente eco-edificios.

Usted inició una nueva revolución industrial con sus diseños, pero esa revolución ¿cuándo será un fenómeno global?
Dada la magnitud de la tarea a nivel mundial, el trabajo que hemos podido realizar es muy humilde. Hemos ampliado nuestro ámbito de influencia al asociarnos con otras empresas con el objetivo de integrar nuestro concepto de arquitectura en soluciones locales. Actualmente uno de nuestros principales objetivos es crecer de la mano de los mejores partners de todo el mundo.

¿Qué ha de hacer el mundo para acelerar el desarrollo industrial sostenible?
Soy partidario de un mundo de abundancia, sin límites, porque creo que el crecimiento es bueno. Muchos activistas del medio ambiente sostienen que el crecimiento industrial es malo, pero en realidad es una condición de la sociedad actual. El problema real es que no existe un sistema eco-eficiente que convierta los residuos en algo que pueda volver a usarse. El objetivo que ha de plantearse la sociedad es el de diseñar productos de manera ecológica e inteligente, para que puedan ser utilizados y re-utilizados por miles de personas en todo el mundo. La solución no es reducir el consumo, sino reinventar los procesos industriales para que los productos puedan volver a la naturaleza una vez utilizados ya sea como ‘nutrientes biológicos’ no tóxicos o ‘nutrientes técnicos’ para que puedan ser reciclados infinitamente.

Usted ha acuñado la palabra ‘upcycling’, término que sirve para distinguir entre el reciclaje que crea materiales valiosos y el que da lugar a la pérdida de calidad (‘downcycling’) ¿Es posible diseñar siempre de manera ‘upcycling’?
Hoy en día el reciclaje y compostaje tal y como los conocemos no son las respuestas. Debemos optar por nuevas soluciones como la creación de nuevos productos diseñados para usos posteriores y nuevos procesos de recuperación de productos y materias que se lleven a cabo en lugares seguros. En nuestro estudio estamos trabajando la creación de un sistema perpetuo de los flujos materiales (una economía de los materiales), en el que los nutrientes puedan moverse fácilmente de una aplicación a otra, con seguridad y salubridad, evitando incluso la idea de utilizar vertederos.

¿Por qué los diseñadores y los arquitectos deberían imitar a la naturaleza a la hora de realizar su trabajo?
Los diseñadores deben reflexionar sobre si su proyecto formará parte de la naturaleza y si tendrá una relación positiva o negativa con los ciclos naturales. Es posible hacerlo. En nuestro estudio hemos diseñado edificios que aprovechan la energía solar del mismo modo que lo hacen los árboles, instalaciones industriales que devuelven más energía a la naturaleza de la que consumen y fábricas que generan afluentes de agua de los que se puede beber.

¿Es posible no generar desechos en todos los proyectos?
Lo es. Nosotros diseñamos productos que cuando terminan su vida útil no se convierten en residuos, sino que pueden devolverse en la naturaleza en forma de nutrientes para las plantas y los animales; o que pueden ser retornados al ciclo industrial como materia prima de alta calidad para la fabricación de nuevos productos.