Presidente de la Design for All Foundation

Francesc Aragall

Diseño para todos

“Los diseñadores deben promover la participación de los ciudadanos”

Francesc Aragall explica, entre otras cosas, que la tendencia a diseñar teniendo en cuenta las necesidades de las personas se ha ido ampliando durante los últimos años.

Martes, 04 de Noviembre de 2008
Barcelona ha sido una ciudad puntera en arquitectura, diseño industrial y diseño urbano desde hace más de 20 años. Actualmente está considerada como una de las ciudades más accesibles del mundo. La Design for All Foundation es la organización internacional sin animo de lucro que tiene como principal objetivo desarrollar, promover, investigar y difundir el Design for All (Diseño para Todas las Personas). Hablamos con Francesc Aragall para que nos cuente qué hace diferente Barcelona y qué implicación ha tenido el Design for All en la ciudad que nos encontramos hoy en día. Él también estará presente en la Barcelona Design Week, el viernes 14, para exponer la metodología para implementar el DfA en las empresas, juntamente con Peter Neumann y Keiji Kawahara que presentarán los casos prácticos de Alemania y Japón.

"Los diseñadores han de ser capaces de promover la participación de los ciudadanos con tal de conocer mejor sus deseos y necesidades"

"Hemos alcanzado cota altas de excelencia y nuestro modelo se está exportando a otras ciudades. Por eso nuestro reto consiste en seguir innovando en la misma línea"

"Lo más innovador ha sido saber combinar el respeto a la diversidad, la higiene y la seguridad con la funcionalidad y la estética"

¿Cuál es el trabajo de la Design for All Foundation?
Difundir y elaborar herramientas para poner en práctica el “Design For All” –DfA– (Diseño para todos), en empresas y entidades, tanto públicas como privadas, administraciones, agentes educativos, y entre los diseñadores profesionales en general que intervienen modificando el entorno, los productos y los servicios. Entendemos el DfA como la intervención en entornos, productos y servicios para que las personas, incluso de futuras generaciones, independientemente de su género, edad, bagaje cultural o capacidades, puedan disfrutar y participar en igualdad de condiciones de todo aquello que la sociedad pone a nuestra disposición.
 
¿Por qué Barcelona es una ciudad concebida desde el DfA (Design for All)?
Desde la época medieval la ciudad se ha ido diseñando teniendo en cuenta las mejoras en salubridad, seguridad, comunicación… Es decir, teniendo en cuenta las necesidades de las personas. La tendencia a diseñar para las personas se ha ido ampliando durante los últimos años. Podemos considerar que Barcelona es una ciudad diseñada para todas las personas en su diversidad, respetando el género, la cultura, las capacidades, la edad, la lengua…

¿En qué se traduce eso?
En poder desplazarse por la ciudad con comodidad y seguridad a pie y en transporte público, disponer de los servicios cerca de nuestro hogar, que el entorno y los servicios se adapten y funcionen para todos (ciudadanos y visitantes) y, finalmente, que la ciudad sea una experiencia enriquecedora.

¿Qué característica destacaría del diseño urbano de Barcelona?
El diseño de Barcelona podría calificarlo de ‘ordenado’. El mobiliario está alineado, los espacios verdes y los equipamientos están distribuidos en el territorio de tal forma que se puede acceder a ellos a pie, hay calles exclusivas para vehículos, calles exclusivas para peatones…

¿Cuáles cree que son los elementos más innovadores?
Lo más innovador ha sido saber combinar el respeto a la diversidad, la higiene y la seguridad con la funcionalidad y la estética. Esta conjunción es el mayor logro del diseño urbano de Barcelona.

¿Cuáles son los retos de la ciudad en cuanto a su diseño?
Hemos alcanzado cota altas de excelencia y nuestro modelo se está exportando a otras ciudades. Por eso nuestro reto consiste en seguir innovando en la misma línea, aportando soluciones de diseño en ámbitos mejorables como se está haciendo en la recogida de desechos o las estaciones de metro y autobús.
 
¿Cuáles cree que son las ciudades ejemplares en términos de diseño urbano?
Münster en Alemania, Copenhaguen en Dinamarca, Grenoble en Francia y Kristiansand en Noruega. Todas ellas son ciudades que destacan por su voluntad en hacer que vivir en ellas sea una experiencia placentera. En este ranquing también incluyo a Barcelona.

Dénos ejemplos de productos diseñados con los principios del DfA.
Las aceiteras de Marquina, los autobuses de piso bajo, las pasarelas de las playas, los envases fáciles de abrir ‘de verdad’, el buscador de Google, las calles de Barcelona, las grandes superficies comerciales…

¿Cómo ve el diseño urbano del resto de las capitales?
Barcelona fue la primera en diseñar para todos, pero todas avanzan a su ritmo en el diseño de centros históricos orientados al viandante, acercando los servicios al ciudadano y creando entornos urbanos más seguros y salubres. Aún así, las cuatro capitales a veces se dejan deslumbrar por arquitectos estrella que ponen la cereza en el pastel, pero que muy a menudo suele ser una obra poco funcional y mal encajada en el entorno y la tradición local.

¿Cómo ha de evolucionar el diseño para las ciudades del futuro?
Los diseñadores han de ser capaces de promover la participación de los ciudadanos con tal de conocer mejor sus deseos y necesidades y, a partir de ahí, transformarlos en proyectos que superen sus expectativas.

¿Cuáles cree que son las zonas de Barcelona mejor diseñadas?
A pesar de la especulación a la que fue sometido, el Eixample de Cerdà significó una anticipación inspirada en los preceptos del DfA. El espacio, la luz, la mezcla social y la comunicación inspiran un diseño comprensible y funcional, que muchas ciudades han tomado como modelo.