Consultor empresarial

Josep Maria Baiget

Recuperar pequeños valores

“Siempre hay posibilidades. Incluso en tiempos de crisis”

Josep Maria Baiget está seguro de que las crisis tienen cosas buenas como el hecho de que se vuelva a recuperar el valor de ciertas pequeñas cosas que, durante años, se había perdido.

Martes, 02 de Diciembre de 2008
“La experiencia es aquello que adquieres un minuto después de necesitarla” dice la sabiduría popular. Y esto se puede aplicar a casi todos los campos, sean profesionales o vitales. Incluso en la crisis que estamos atravesando, en la que más que conocimientos, necesitamos la experiencia de aquellos que ya han pasado por esto en anteriores ocasiones. Hoy hablamos con alguien que lo conoce de primera mano, Josep Maria Baiget.
“Ni el turismo se libra de la crisis. Ya se ha podido percibir este verano, con menos turistas, menos demanda y con unos precios hoteleros mucho más bajos. Pero se está intentando poner remedio a la situación”

“En estos momentos, estoy haciendo de todo menos lo mío, que es ser asesor: hago de psiquiatra, de psicólogo, de sacerdote, de amigo, de compañero… Ahora valoramos la experiencia. Y esto está muy bien”

“Las crisis también tienen cosas buenas. Esta nos hará ver que no todo es dinero, que ya está bien, que nos ayuda a ser felices, pero no es suficiente. Creo que volveremos a recuperar el valor de ciertas pequeñas cosas que también son muy importantes”
Parece que ni el turismo se libra de la crisis.
Sí, estamos en un momento en el que no hay ningún sector que se pueda librar de esta situación. Bien, quizá el turismo como industria lo ha empezado a notar un poco más tarde, pero ya se ha podido percibir este verano, con menos turistas, menos demanda y con unos precios hoteleros que están bajando. Incluso el Ayuntamiento de Barcelona ha pedido un plan estratégico.

¿No se llenan las plazas hoteleras? 
En estos momentos los hoteles están pidiendo a Turismo de Barcelona y al Barcelona Convention Bureau que intensifiquen la búsqueda de puntos de encuentro como el Bread and Butter o 3GSM, es decir, todas estas ferias y grandes salones que representan un interesante punto de atracción. Y si ahora hay disponibles medio centenar de personas repartidas por todo el mundo buscando oportunidades, pues que pongan más, porque tienen recursos para hacerlo.

¿Y cree usted que seguirá mucho tiempo esta tónica?
Mire, lo verdaderamente preocupante no es el ahora, con disponibilidad para 37.000 camas, sino que hay 17 hoteles en construcción. Con lo cual, habrán más camas y el problema es que todos los precios acabarán por los suelos, por lo que podemos caer en una inquietante deflación. Pero no hay mal que por bien no venga, claro. Al consumidor esto le irá muy bien, y facilitará que surjan nuevas oportunidades de desarrollo.

¿Cómo cuales?

Mire, estoy especializado en áreas como la comercial-marketing, puedo hacer planes de estrategia, planes de marketing, lanzamiento de nuevos productos, reorganización de equipos de venta, campañas de publicidad de todo tipo. Siempre hay posibilidades, incluso en tiempos de crisis.

Y cómo asesor ¿qué hace en estos momentos?

Pues mire, creo que de todo menos ser asesor: ahora estoy haciendo de psiquiatra, de psicólogo, de sacerdote, de amigo, de compañero… Creo que la experiencia ayuda, y le diré algo: esta es la tercera crisis económica que he vivido, así que ya sé como acostumbran a ir este tipo de cosas. Aquí el problema está en la gente joven: me encuentro gerentes de 35 años que están completamente bloqueados. Pero claro, estamos pagando la factura de estos nueve años, en los que se ha vivido muy bien.

De acuerdo, tiene experiencia. Pero seguramente también tiene información privilegiada.
Esto sucede a cualquier persona que está trabajando en un determinado terreno durante muchos años. Sí, claro, he llegado a saber muchas cosas sobre sectores muy diferentes. He ayudado a poner en marcha muchas franquicias y he ayudado a franquiciadores y franquiciados. He llegado a conocer cifras, productos que no se han llegado a lanzar y por los cuales se han gastado verdaderas fortunas. Pero hay algo importante: hay que mantener la discreción. Y algo aún más: aquel que no se equivoca es aquel que no hace nada. 

Bien, habrá de todo.
Pues sí. Debo decirle también que en el mundo de los asesores ha habido mucho pirata, como en todos los sectores. Pero ahora, tal y como estamos, ahora han desaparecido. Las crisis también sirven para hacer un poco de limpieza. 

Pero la gente debe pedirle soluciones inmediatas.
Sí, en las empresas todo siempre es a corto plazo. Pero las soluciones profundas requieren tiempo, continuidad y paciencia. Y ahora no hay ni tiempo, ni continuidad ni paciencia. Todo son nervios y tensión. Y es lógico. Si a los directivos les han rebajado el suelo un 20%, i les han retirado la Visa Oro y el BMW es lo más normal del mundo que haya malestar.

¿Y le piden consejo sobre diferentes sectores?
Pues sí. Están los asesores legales, los de comunicación, los de publicidad, los de management, pero yo me he especializado mucho en temas comerciales y de marketing. Así que además de conocerlo todo sobre balances, tengo colegas que me piden consejo sobre una empresa que quieren vender. Y cuando hay mucho dinero de por medio, necesitas manos expertas que puedan asesorarte bien. 

¿Y le ve algún lado positivo a todas estas preocupaciones?
Sinceramente, creo que las crisis tienen cosas buenas. Esta nos hará ver que no todo es dinero, que ya está bien, que nos ayuda a ser felices, pero no todo es el bolsillo. Creo que volveremos a recuperar el valor de ciertas pequeñas cosas; o nos daremos cuenta de que no hace falta gastar tanto para sentirnos satisfechos. Y esto será bueno. Porque parece que estos años lo habíamos perdido.

¿Y ayudaría el tema de la conciliación?
Pues creo que no, porque la gente que pase apuros económicos necesitará trabajar el máximo número de horas para salir adelante. Creo que hemos perdido una oportunidad con la euforia económica que hemos pasado estos últimos años, pero nunca se sabe.

¿Y qué hace la gente que está en el paro?
Nunca hay que perder la oportunidad para formarse, porque sabemos que tarde o temprano las cosas cambiarán, y que por tanto, habrá otra vez la necesidad de encontrar buenos profesionales en cualquier sector empresarial.

En estos momentos, quizá la gente no piensa en formarse sino en pagar la hipoteca.
Sí, es lógico. Tampoco no se puede vivir si estás demasiado tiempo en el paro. Pero aún así, creo que no hay que perder la confianza. Y la confianza la transmitimos todos, los políticos, los primeros.