Socios Fundadores de Punto Bilë

Branco y María Calleja

Siempre comunicados

“Tan esencial como tener una buena idea es difundirla”

Según los hermanos Calleja, tener el móvil con batería es estar conectado y conseguir la "rayita" para el resto del día puede ser útil en muchos aspectos.

Martes, 27 de Enero de 2009
Una de las grandes “tragedias” que nos pueden suceder a todos es que nos quedemos sin batería en el teléfono móvil. De repente, nos sentimos inseguros y vulnerables, y necesitamos imperiosamente volver al “mundo real”. Punto Bilë es una empresa que ha encontrado un hueco en el amplio abanico tecnológico al ofrecer en sitios públicos cargadores universales de baterías para la práctica totalidad del mercado. Hoy hablamos con sus fundadores, Branco y María Calleja.
“Tener el móvil es estar vivo, estar conectado. En la sociedad de hoy si no tienes batería, estás incomunicado del mundo. Conseguir la rayita de batería para el resto del día puede serte útil en muchos aspectos”

“Queremos que la gente no se preocupe si sale con poca batería de su móvil de casa porque tarde o temprano sabrán que podrán encontrarse con un expendedor”

“Creo que las ganas de que algún día puedas llegar a hacer algo importante siempre existen. Además, la monotonía no va con nosotros y el ser tu propio jefe tiene sus inconvenientes, por supuesto, pero eres tu el que marcas tu propio ritmo”
La pregunta no es como se os ocurrió la idea sino cómo lo gestionasteis. 
Sí, claro. Tan importante como tener buenas ideas es saber cómo uno debe actuar para que lleguen a buen puerto. Cuando se nos ocurrió la posibilidad de que la gente pudiese cargar sus baterías telefónicas en sitios públicos, lo primero que hicimos es asegurarnos de que no existía en nuestro país, y al comprobarlo, fuimos a patentar la idea.

Primer paso importante. 
Luego, empezamos a mirar fabricantes nacionales y diseñadores para que empezaran a desarrollar el producto. Empezaron a salir prototipos y modelos, pero veíamos que todo esto representaba mucho capital y también mucho tiempo. Era algo nuevo, innovador y estábamos en un terreno que no conocíamos.

Muy bien. 
Entonces decidimos buscar proveedores por todo el mundo y como tenemos contactos en China por la otra empresa, encontramos a un par. Hicimos las maletas, fuimos a hablar con ellos y a finales del pasado 2007 empezaron a salir las primeras máquinas.

Parece imposible que a nadie se le hubiera ocurrido antes.

Pues sí. La necesidad es latente. Todos sabemos la incómoda sensación que tenemos cuando nos damos cuenta de que sólo queda una rayita en el móvil y tememos quedarnos sin batería. Así que sí, de acuerdo, hemos llenado un vacío, una necesidad que existía. Pero tan importante como esto es saberlo.

Si la gente no sabe que existís…
Y aún es pronto, pero la gente no sabe que existe este servicio. Nuestro objetivo es pues, la difusión. Y del mismo modo que sabes que cuando necesitas tabaco vas al estanco a por el o recurres a las máquinas expendedores del bar de la esquina, lo que pretendemos es que nuestros puntos de recarga de batería de móviles sean un poco así. Que la gente no se preocupe si sale con poca batería de casa porque tarde o temprano se encontrarán con un expendedor.

Entonces, ¿es un servicio directo al consumidor o se ubicará en algunos establecimientos?
Es independiente, así que puede ubicarse aisladamente en un centro comercial, por ejemplo, pero también en una cafetería. Entonces también puede ser útil mientras uno se toma un café, que vaya recargándose la batería. Creo que hay distintas posibilidades y deben aprovecharse todas.

¿Existen diferentes tipos de punto de carga?

Sí, hay diferentes clases de recarga, pero no nos quedamos aquí. Ya estamos desarrollando nuevos productos con la tecnología que va renovándose cada día, para poder aportar nuevas prestaciones. Ahora, por ejemplo, estamos con el tema de las cargas a los notebooks y los portátiles.

Las posibilidades se multiplican.
Sí, porque además hay diferentes formatos, unos más grandes, otros más pequeños, también los táctiles. Tenemos la base, para entendernos, el esqueleto, y a partir de aquí debemos vestirlo como nos pida el cliente. Lo que sí es cierto es que lo que empezó con el tema único de las baterías en los móviles se ha multiplicado en las variaciones que nos ofrece la tecnología. Y cada vez van a menos este tipo de baterías porque las aplicaciones que tiene son tantas, que requieren mucha energía.

Ya han empezado y parece que la consolidación es un hecho. ¿Cuál es el siguiente objetivo?
La expansión, sin duda, y también la publicidad. Ya hemos hecho el launching, hemos dado a conocer un poco el producto y durante este año nos hemos dedicado a poner los puntos de carga en distintas instalaciones. También, hemos creado unas delegaciones en Madrid y León para que el tema cobre más impulso, y la verdad es que ha habido muy buena aceptación

Cuando la gente lo sepa, querrá saber donde puede encontrar las máquinas.

Tenemos ya unas 300 para que se instalen en estas 3 zonas y luego, la idea es ir a buscar capital para que podamos crecer rápido. 

Y lo quieren hacer ya, claro. 
Tenemos que hacerlo ahora porque este es un negocio de gran escala y cuantas más máquinas haya mejor. Es lo que le comentaba antes del tema publicitario. El impulso debe ser por estas 2 vertientes.

¿La idea sería también tener algunos instalados en la calle?

Depende de muchos factores, no sólo que pueda estar a salvo de la lluvia, para entendernos. El modelo que tenemos es de momento de interior, aunque ya estamos buscando alguno que pueda estar en la calle y no haya problemas de seguridad. En los interiores no todo se rige además por el mismo patrón: es diferente por ejemplo, tenerlo en los aeropuertos que en los centros comerciales porque la burocracia es diferente y hay concursos y licitaciones.  

¿Y tan importante es tener batería?
Por supuesto. Tener el móvil es estar vivo, estar conectado. En la sociedad de hoy si no tienes batería, estás incomunicado del mundo. Y no es una exageración. Conseguir la rayita de batería para el resto del día puede serte útil en muchos aspectos. 

¿Siempre habéis llevado dentro el espíritu emprendedor?

Las ganas de que algún día puedas llegar a hacer algo importante siempre existen. Suponemos que también va un poco en los genes. Nosotros venimos de una familia de emprendedores, en la que ya lo eran nuestros padres y nuestros abuelos, así que lo hemos vivido en casa desde pequeños. Además, la monotonía no va con nosotros y el ser tu propio jefe tiene sus inconvenientes, por supuesto, pero eres tu el que marcas tu propio ritmo.

También hacéis publicidad. 

Nuestra publicidad es barata, low cost para todos. Con lo cual, ahora quizá es el momento para invertir en esto porque no se necesita mucho. La máquina no pretende ser un canal publicitario, sino, como nosotros le llamamos, el “infotaiment”, es decir, una mezcla de información y entertainment.

Y ahora que está todo tan parado, ¿es un  buen momento para su nuevo negocio?

No se trata de grandes proyectos, al menos por el momento. Sólo de ir a contracorriente: nosotros vamos haciendo nuestra fábrica, poco a poco pero sin pararnos, y cada máquina es un pasito más. No esperamos una rentabilidad para este año pero por supuesto queremos triunfar.