Presidente de la Asociación Española de Franquiciadores

Xavier Vallhonrat

Sin fronteras

“Hay empresas que nacen grandes”

Xavier Vallhonrat explica que un franquiciado es alguien que por un lado es emprendedor y tiene iniciativa, pero por otro, debe someterse a las reglas que le marca el franquiciador.

Martes, 24 de Marzo de 2009
Su nombre no induce a confusión. La Asociación Española de Franquiciadores reúne a aquellos profesionales que desarrollan actividades en España, y que están comprometidos con los principios éticos del sistema de franquicias. Actualmente, la facturación de los miembros asociados representa el 66% del volumen de negocio del mercado nacional. La entidad es miembro de la Federación Iberoamericana de Franquicias y del World Franchise Council.
“La primera y más importante regla de la franquicia es aquella que dice que no hay fronteras. Y que si un determinado negocio funciona en un país, puede adaptarse perfectamente a otros”

“Un franquiciado es alguien que por un lado es emprendedor y tiene iniciativa, pero por otro,  debe someterse a las reglas que le marca el franquiciador. Con lo cual tiene que ser alguien especial”

“Hay que asegurar que la franquicia pueda tener éxito. Hay que haberla probado, que funcione, que tenga éxito. Pienso que antes de empezar a franquiciar, debe haber entre 1 y 3 centros pilotos en los que se vea realmente si la cosa funciona”
¿Tiene que dedicarse en exclusividad a la Asociación?
Bien, me dedico también a temas comerciales, pero hay que tener en cuenta que esta  Asociación absorbe mucho tiempo, y entre otras cosas proporciona muchos contactos a través de las relaciones que se establecen. 

¿Y qué es exactamente lo que hacen?
Tenemos una actividad muy fuerte en tema internacional, especialmente en ferias. Hemos estado en la Feria de Méjico con 16 empresas españolas, y en la Feria de París con 14. Hacemos participaciones en 3 ó 4 ferias internacionales al año, y hay una prevista en Irlanda y otra en Turquía. Verá esto tiene mucho a ver en lo que resulta obvio en una franquicia: que no tiene fronteras, y que si funciona en un país, puede adaptarse perfectamente a otros. Tenga en cuenta que ahora, en este momento, hay más de 200 empresas españolas que están en otros países.

¿Y qué servicios prestan?
Tenemos un comité de expertos jurídicos que está formado por abogados que asesoran gratuitamente a cualquier cuestión que se plantee sobre franquicias que se haga. Lo hacen a título individual, pero es a través de empresas asociadas a nosotros. Luego hay un grupo de empresas que está formada por analistas, y también hay colaboradores y empresas de servicios. La idea es asesorar, y actuar muy de cerca con las administraciones, así como en materia de legislación sobre el tema. 

Participarán entonces en encuentros y congresos.
Pues sí. Organizamos un congreso cada 2 años, y participamos en jornadas y en sesiones en las que se nos pide algún tipo de patrocinio. También colaboramos en cursos y seminarios: yo por ejemplo imparto un máster en la Universidad de Barcelona, y en verano, en la de Oviedo y Sevilla.

Velan por los intereses de sus asociados.
Pues sí, la verdad es que sí. Nos movemos mucho, y todas las iniciativas tienen por objetivo dar servicio a los socios. Si después se puede sacar algún beneficio para la asociación para hacer otras cosas, pues bienvenido sea.

¿Cuántos asociados son?
Unos 200 aproximadamente. Y hay de todo: los perfiles son tan variados como McDonalds, Tele Pizza, Mango, por sólo citarle tres. También hay de pequeños y medianos. 

Pero la gente sólo se fija en las grandes. ¿Pero cómo se llega a la consolidación?
Bien, hay empresas que ya han nacido grandes. El mérito está sin duda en la creación de grandes empresas a partir de la nada, como por ejemplo, Lizarran que abrió hace veinte años su primer establecimiento de tapas en Sitges. La idea era combinar la buena gastronomía del norte con un ambiente relajado y lúdico. Hoy cuenta con 200 restaurantes en 8 países, incluyendo la Unión Soviética (Moscú) y los Estados Unidos (California).

Y en los tiempos que corren, ¿es más recomendable empezar un negocio de cero o ir a buscar una franquicia?
Esto depende de algo tan fundamental como es el carácter de la persona. Un franquiciado es alguien que por un lado es emprendedor y tiene iniciativa, pero por otro,  debe someterse a las reglas que le marca el franquiciador. Con lo cual tiene que ser alguien especial. Es bueno que haya un enamoramiento hacia la marca y el concepto, claro está, pero también que esto no llegue a cegar los intereses económicos.  

No me ha respondido a la pregunta que le he formulado.
Mire, la franquicia no es nada más que un sistema de comercio, y cuando un sector tiene problemas, la franquicia de ese mismo sector también los tiene. Respecto al ejercicio del año pasado, por ejemplo, te encuentras con marcas que han bajado a la mitad su facturación, igual que las inmobiliarias. Pero también hay ventajas: si el franquiciador es inteligente pondrá todos sus esfuerzos para ayudar, para que la marca entera pueda aguantar. Y claro, necesita colaboración, y si eres un buen emprendedor, el riesgo valdrá la pena. 

Bien, y supongo que debe haber seriedad.
Esto por supuesto. En los negocios siempre hay que ir en serio. Lo he comentado en muchas ocasiones, y no tengo reparos en advertir seriamente a aquel que se ponga en una historia de estas. Hay que poner orden, tener mentalidad empresarial, y estar convencido, muy convencido de aquello que se hace. Y cuando todo está estructurado, cuando ves que las cosas marchan bien y que el esfuerzo ha valido la pena, entonces es cuando te das cuenta de que son este tipo de proyectos los que resultan del todo gratificantes.

¿Cree que todo es franquiciable?
Todo lo que se pueda transmitir y se pueda asimilar es franquiciable. Pero claro, uno tiene que asegurarse un poco antes. Hay que haberlo probado, que funcione, que tenga éxito. Pienso que antes de empezar a franquiciar, debe haber entre 1 y 3 centros pilotos en los que se vea realmente si la cosa funciona o no.

¿Tienen una bolsa de oferta de franquiciadores?
No, nosotros esto no lo hacemos. Pero sí, hay consultores que se dedican a eso. El inconveniente es que ninguno de ellos ha sido franquiciador o franquiciado, así que el riesgo es mayor. Van aprendiendo al mismo tiempo que sus clientes, y esto, puede ir bien, o no.

Han acabado convirtiéndose en un. 
Bien, somos un referente porque la Administración así lo ha querido. Empezamos también pequeños, en una feria en Valencia y estamos en Barcelona y Madrid. Y la idea es favorecer a nuestros asociados. Con un comité de expertos jurídicos, una internacionalización, y la propia junta, que se encarga de cumplir el código deontológico que es europeo.