Director General de Service Legends Ltd

Nigel Barlow

Conferenciante de éxito

“La gente se motiva por si sola”

Nigel Barlow opina que si conoces a la gente, si ya se ha establecido un contacto previo con otras charlas y encuentros, la tecnología es un modo de ahorrar, de rentabilizar el tiempo.

Martes, 24 de Marzo de 2009
Hubo un tiempo, no hace mucho, en el que en las grandes capitales, a eso de las seis o las siete de la tarde, o se asistía a una conferencia o se impartía una. La ligereza con la que la gente se atreve a charlar en público, sea cual sea el tema a tratar, ha provocado que el arte de la oratoria haya caído lamentablemente en una franca decadencia, de la que es preciso salir a toda costa. Por suerte tenemos a gente como Nigel Barlow, uno de los conferenciantes más dinámicos de todo el mundo que participó en la cuarta edición del Rethink the Basis of Communication organizado por la Associació Empresarial de la Publicitat.
“Las conferencias deben tener una clara finalidad: directa, interactiva, con la posibilidad de oír las voces de los que asisten y escuchar lo que piensan, en qué les afecta aquello que se explica, y qué pueden sacar de provecho de todo ello”

“La gente se motiva por si sola. El papel del líder es el de crear cultura y clima para que la gente pueda tener la opción de formar parte de manera completa en el juego que se propone”

“Hay tres ingredientes que son absolutamente imprescindibles para combatir los momentos bajos de una coyuntura como la que estamos atravesando: confianza, verdad y creer en el futuro"
Usted imparte conferencias.
Pues sí, aunque esto suena un poco simple. Digamos que mi función es incitar a la audiencia a repensar su situación más allá de su cotidianeidad diaria, y de este modo, reinventar su propio futuro. Creo que el método para conseguir estos objetivos pasa por el cuestionamiento de todos aquellos supuestos que hemos dado siempre por válidos y la trasformación de actitudes que ayuden a encontrar la respuesta en uno mismo. Y esto abarca tanto a los trabajadores en activo, como a los “retiros creativos” de altos ejecutivos, para ayudarles a repensar en las organizaciones en las que han trabajado durante tantos años.

¿Cómo prepara sus exitosas conferencias?
Una conferencia no es sólo un acto en el que una persona demuestra lo mucho que sabe de un tema y los otros lo escuchan más o menos atentos. Lo primero y más básico de todo, hay que saber en qué están interesados aquellos que van a asistir a la conferencia. Qué buscan, que es aquello que puede implicarles.

Esto requiere tiempo.
Pues claro. Y esto conlleva tener conversaciones para conocer las claves de todas las materias de negocio que tratarán los asistentes. Y por supuesto, y esto resulta también imprescindible, también hay que pensar y reflexionar sobre aquello que resulta esencial y aquello que sólo es importante en una charla. Y un último aspecto.

¿Cuál?
El contexto en el que se desarrollará la charla. Sabiendo en qué momento se hablará, en qué circunstancias se producirá el encuentro, es un modo de acercarse un poco más al auditorio, de acortar la distancia que siempre se establece entre el conferenciante y el asistente.

Son factores muy a tener en cuenta para impartir una buena charla.

De poco sirven las conferencias si después de hora, hora y cuarto de sesión, los asistentes no sacan ninguna conclusión. La sesión debe tener una clara finalidad: directa, interactiva, con la posibilidad de oír las voces de los que asisten y escuchar lo que piensan, en qué les afecta aquello que se explica, qué pueden sacar de provecho de todo ello.

Las nuevas tecnologías ya habrán entrado en el terreno de las conferencias.
Sí, en las conferencias, Internet se ha convertido en una herramienta que resulta muy útil. Personalmente, estoy involucrado en algo que llamo “Carbon Free Conferences” en las que doy un paso más allá, utilizando la red y video conferencias, de modo que la gente se ahorra tiempo y dinero y no hace falta que se desplace al lugar de la conferencia.

Pero no habrá nada como el cara a cara.

Por supuesto. Este es un factor que la tecnología no podrá solventar. Pero yo creo que si conoces a la gente, si ya se ha establecido un contacto previo con otras charlas y encuentros, es un modo de ahorrar, de rentabilizar el tiempo. Y a pesar de que no haya traslados, una conferencia continua siendo algo que se desmarca del horario habitual de trabajo.

Es cierto. Para muchos, una conferencia de trabajo es un modo de salir de la rutina.

Es que este factor lo podemos también aprovechar: ya que se brinda la oportunidad de hacer algo distinto en el trabajo, podemos sacar un buen rendimiento: dar la posibilidad de ver oportunidades desde otro punto de vista para poder pensar, quizá, de modo algo distinto de lo que nos impone la disciplina de trabajo.

De acuerdo, pero ¿Cómo le explica a un directivo que necesita cambiar su manera de hacer las cosas y estructurar su empresa?
La vía más eficaz para hacer que alguien cambie su organización es no decirlo directamente, claro está. La sutilidad es una poderosa arma empresarial que hay que saber utilizar muy bien, así que creo que el secreto está en inspirar el interés, la curiosidad, haciéndole pensar que habría otros caminos mejores de llevar su empresa.

Sí, la imposición no parece un buen camino.
Por supuesto. Hay un dicho que afirma que si a alguien se le convence por la fuerza, por la imposición de la jerarquía, nunca acabará de creer en aquello. Hay que hacer que la gente crea realmente que los consejos que se dan son los mejores. Mi labor es algo parecido a esto: que la gente piense en aquello que es posible, que es factible.

Con este punto de vista, ¿Piensa que las empresas pueden mejorar sus beneficios motivando a sus trabajadores convenciéndoles de que aquello que realizan es realmente grande? 

Bien, creo ésta es la pregunta más vieja que existe en el mundo de los negocios: cómo buscar la motivación de los trabajadores. Mire, después de bastantes años de investigación, he llegado a la conclusión que fundamentalmente, la gente se motiva por si sola. El papel del líder es el de crear cultura y clima para que la gente pueda tener la opción de formar parte de manera completa en el juego que se propone. 

¿Y qué tipo de campañas recomendaría en tiempos de crisis como el que estamos atravesando?
Mire, hay tres ingredientes que son absolutamente imprescindibles en los negocios en este momento de coyuntura digamos baja: confianza, verdad y creer en el futuro. Los líderes deben llenar este vacío y muchas campañas deben demostrar que se están tomando estos temas seriamente, que todos estamos en esto y que luchando todos juntos podremos conseguirlo. Así que los recortes presupuestarios, los ajustes de salarios y otras medidas deben ser tomadas involucrando a todo aquel que forma parte de la empresa: enfocándolo un modo colectivo, compartiendo los fracasos, pero también, y especialmente, los éxitos.