Presidente de Cinebank

Fermín Borrás

 Un negocio abierto las 24 horas

 "La piratería está afectando mucho al sector del videoclub"

 Cinebank apuesta fuerte por los servicios de valor añadido para sus clientes, como el alquiler a través de internet o de SMS

Viernes, 18 de Marzo de 2005
 Cinebank cuenta en la actualidad con más de siete mil expendedores de películas y vídeojuegos, en todos los formatos, distribuidos a nivel mundial, en países como Portugal, Francia, Italia, Rumanía, Holanda, Estados Unidos, Brasil, Méjico o Argentina, entre otros. La historia comenzó en 1989 con la instalación de una primera máquina expendedora en un videoclub de Barcelona que había disminuido considerablemente su volumen de negocio. Su instalación fue todo un éxito. A partir de aquí surgió la idea de desarrollar el negocio de la distribución automática. En 1995 nace Cinebank como marca (el nombre de la empresa es 2B-Fantastic) para la distribución en exclusiva de las máquinas fabricadas por la empresa italiana Video System. Su crecimiento durante estos diez años ha sido espectacular, con una media de 200 máquinas al año. En España cuentan ya con más de 2.200 instaladas, y su facturación supera los cuatro millones de euros.
"El videoclub, desde siempre, ha sido un negocio en que al propietario le ha gustado ser muy independiente"

"Espero que las autoridades correspondientes, después de que se haya hundido la industria musical, no dejen que pase lo mismo con la industria del cine"

"La publicidad la hacemos exclusivamente a través de nuestra página web o bien en revistas dedicadas a las franquicias"

Lo único que podemos hacer para combatir la piratería, es ofrecer más servicios al consumidor como el alquiler rápido por SMS e internet.

 
 

¿Qué es 2B-Fantastic?


2B-Fantastic es una empresa que tiene básicamente tres líneas de acción: los centros pilotos, que son videoclubs ubicados en Barcelona en los que hacemos las pruebas de los nuevos programas; la línea de venta de distribuidores automáticos; y el servicio posventa.


¿Cuál es la situación actual de los distribuidores automáticos?


En estos momentos todos los Cinebank que tenemos instalados están operativos y en pleno funcionamiento. Pero a lo largo de estos diez años hemos tenido que superar algunos obstáculos. Con la entrada del año 2000, por ejemplo, tuvimos que preparar todas las máquinas, que funcionaban con sistema MS2, para que pudieran actualizarse en el momento del cambio de siglo. Otro handicap fue la entrada del euro, que también nos hizo cambiar el sistema, ya que las tarjetas se recargaban con pesetas. Fue un cambio progresivo.  


Proporcionalmente al número de distribuidores instalados, muy pocos son de propiedad…


Así es. En estos momentos tenemos sólo cuatro locales propios y el resto, a los que no me gusta llamar franquiciados…


¿Cómo le gusta llamarlos entonces?


¡Cómo tú quieras! Yo siempre digo que somos un negocio organizado que damos los mismos servicios prácticamente que una franquicia pero no les hacemos firmar ningún contrato de ese tipo. El videoclub, desde siempre, ha sido un negocio en que al propietario le ha gustado ser muy independiente porque le gusta adquirir las películas a su gusto y poner las ofertas con libertad. 


Veo que no lo tuvieron nada fácil al principio…


Cuando empezamos, a los videoclubs les costaba mucho poner la marca Cinebank en sus rótulos, pero ahora, que la marca ya está consolidada, hasta prefieren que ponga Cinebank. Ha sido un largo proceso de diez años pero lo hemos conseguido. 


¿Qué condiciones han de darse para poder instalar un Cinebank?


Comprar el distribuidor automático ¡claro!, y que éste funcione con una tarjeta nuestra, lo que supone que todo el paquete de soft y de gestión debe estar codificado. Para utilizar la marca tienen que firmar un contrato en el que se especifican las condiciones: no pueden utilizar copias piratas y deben potenciar la credibilidad de la marca, entre otras cosas. 


¿Está afectando la piratería al sector del videoclub?


Mucho, sobre todo el 'top manta' y las descargas de películas por internet, pero más el 'top manta'. Yo, por ejemplo, compro música por internet, pero lo hago con el Itunes y pago por cada canción. Las descargas de películas por internet no son tan habituales porque te arriesgas a que no estén completas o a que tengan un virus, y supone mucho tiempo que no vale la pena gastar por 2 o 3 euros del alquiler en un videoclub. En cambio, si vas por la calle o estás tomando unas copas y te viene el chino a vender una película en DVD que todavía no ha salido al mercado, te lo pone en bandeja para comprarla. 


Es verdad.


Yo espero que las autoridades correspondientes, después de que se haya hundido la industria musical, no dejen que pase lo mismo con la industria del cine. No pueden, ni deben, mirar hacia otro lado. Otro problema que nos afecta es la reducción del tiempo desde que la película se estrena en los cines hasta que se pone a la venta. Antes había mucho más tiempo y el proceso era cine-videoclub-venta. Ahora, debido a que las productoras quieren sacar el máximo partido de sus producciones, que es lógico, ponen la película enseguida a la venta, y no sólo en los centros comerciales sino también en los quioscos. Pensaba que los quioscos estaban para vender diarios y alguna que otra chuchería. Pero ahora muchos de ellos parece que hayan alquilado las fachadas de los edificios que tienen enfrente porque las llenan de películas y ocupan toda la acera desde el quiosco hasta la pared. Potencian la compra por impulso, ya que cuando pasas caminando tropiezas con las películas que hay en el suelo.


¿Y qué pueden hacer Uds. desde su posición?  


Tendrían que ser los propios comerciantes quienes se organizaran para evitar esta situación, y los ayuntamientos deberían tomar medidas para evitar, entre otras cosas, los 'top manta'. En algunas zonas de España es mucho más grave que en otras. El hecho de hacer la vista gorda supone fomentar este tipo de mafias que se instalan en nuestro país. 


Ahora están potenciando el servicio al cliente, con el alquiler rápido por SMS, o por internet.


Sí, pero esto no sirve de nada si no solucionamos los problemas que he comentado anteriormente como el de la compra por impulso en los quioscos. Lo único que podemos hacer es ofrecer más servicios al consumidor. La instalación de distribuidores en los videoclubs, que permite tener uno en cada barrio, evita tener que desplazarse con el coche para llegar a uno, con lo que ha aumentado mucho el consumo. El siguiente paso ha sido el alquiler por internet que, aunque tengas que ir a buscar la película al Cinebank, ha permitido que la familia participe en la elección del alquiler de la película.  


Y el SMS ¿cómo funciona?


Cuando estás interesado en una película, por ejemplo, para verla el fin de semana, la reservas por SMS y cuando la devuelvan, que sabes que será ese mismo día, te mandamos otro SMS en el que te confirmamos la reserva. Así que cuando pongas tu tarjeta en el cajero te dará la película que buscabas. Está muy enfocado a la gente joven, que tiene muy asumida la cultura de los SMS. 


¿Qué ventajas tiene alquilar una película en un distribuidor?


¡Tiene muchas! Como por ejemplo que la tarjeta memoriza las películas que ya has visto; puedes ver el argumento en la pantalla; tienes las últimas novedades ordenadas por fecha de salida, de tal manera que siempre puedes coger la última que ha salido; no hay que buscar las películas en las estanterías; hay un apartado de filmografías de cada actor para ver todas sus películas o la facilidad de encontrar una película entre 2400 títulos sólo poniendo las iniciales. Y una de las más importantes: la discreción a la hora de alquilar una película pornográfica.  


¿Qué acciones de comunicación llevan a cabo a la hora de conseguir nuevos socios?


Después de contactar directamente con los videoclubs y, posteriormente, asistir a ferias de franquicias, estamos en un punto en que la publicidad la hacemos exclusivamente a través de nuestra página web o bien en revistas dedicadas a las franquicias. Actualmente se conoce tanto la marca Cinebank que la publicidad ya no va dirigida tanto a captar clientes sino a recordarles que existimos. La mayoría de la gente que quiere montar un Cinebank es porque ya lo conoce y lo utiliza cada semana. Invertimos más en acciones que beneficien a la gente que ya nos ha comprado las máquinas. No obstante, de vez en cuando hacemos spots en televisión, o publicidad en la revista Interviú. Siempre que hemos hecho estas acciones a gran escala, nuestros clientes han notado un aumento tanto en el número de alquileres de películas como de socios. 


Por último, ¿tienen aún mercado suficiente para seguir creciendo?


Ahora hay un Cinebank a cada paso, así que es difícil encontrar un lugar en el que no haya uno cerca. Lo que están haciendo algunos de nuestros clientes es ampliar los distribuidores que ya tenían instalados. Estamos potenciando las máquinas con cuatro o cinco pantallas para el alquiler y una para la recogida y la devolución. Otra línea de negocio en la que estamos trabajando es en la actualización de las primeras máquinas, que ya tienen diez años y, algunas, incluso trece. En esta actualización se incluye un nuevo diseño de pantallas TFT que permiten una mejor visualización.