Consejero Delegado de Copcisa

Ramon Carbonell

Calidad y compromiso

“Debemos lograr la independencia energética”

Ramon Carbonell cree que tenemos que convertir la amenaza de la crisis en una oportunidad, y aprovechar esta coyuntura para hacer los cambios estructurales que sean necesarios.

Martes, 07 de Abril de 2009
Copcisa es una empresa que arrancó hace más de cuarenta años, en 1965, que cimentó su solidez en los setenta y ochenta, y que en el 2007 llegó a un punto máximo de producción con 454 millones de euros. Copcisa prosigue su trabajo con calidad y compromiso apostando por las energías renovables.
“Las energías renovables son preferibles a las nucleares, porque entre otras cosas no legaremos a las generaciones futuras ni gases de efecto invernadero, ni déficit tarifario. Y creo que debemos pensar en aquellos que vendrán después de nosotros”

“En las energías renovables, el ejemplo de España es paradigmático, porque entre otras cuestiones, las instituciones financieras de aquí conocen el tema y su desarrollo, y son conscientes de que hay un mercado interesante”

“Con la crisis, debemos ser conscientes de que se debe invertir en investigación, innovación, tecnología y energías renovables. Aquellos sectores que no lo han hecho están sufriendo las consecuencias, así que ahora debemos estar preparados”
Copcisa tiene varios sectores en los que trabaja.
Sí, hoy en día tenemos 4 líneas de negocio. La histórica, la fundada en 1965, es obra para administración pública, y es una integración vertical en la que hay distintas empresas. Luego está la parte inmobiliaria, con la que tenemos una especial conexión, ya que nosotros venimos del mundo rural y poseíamos tierras que se han ido convirtiendo en industriales. También está una red de estaciones de servicio, y finalmente estamos metidos en el mundo energético.

Según tengo entendido, con alguna particularidad.

Sí, esta cuarta pata de nuestra empresa es especial, porque nosotros queríamos ser empresarios, pero teniendo presente el respeto por el medio ambiente. Quisimos ganar dinero fomentando empresas ambientalmente sostenibles que ayudaran a reducir impactos de emisión en la atmósfera, que ayudaran a combatir el cambio climático, que ayudaran a fijar puestos de trabajo en un ambiente rural con una formación social.

Las energías renovables.
Sí, dentro de las renovables, hay dos básicas: la eólica y la isotérmica. La eólica es la que resulta más significativa a la hora de generar quilovatios: la vendes y es un negocio. La isotérmica es también una buena opción, pero resulta mejor en aplicación local, lo que permite amortizar más o menos a largo plazo. Su inconveniente es que  no hay aún una estructura legal bien definida, y el flujo económico no es directo como la eólica. 

Con el tema de las energías renovables se ha vuelto a hablar de la energía nuclear. 

Sí, y ha sido así por una razón muy simple: la dependencia energética de Europa es muy grande, de un 62%, y la del estado español, del 85%. Es decir, el 85% de la energía la compramos fuera. ¿Se da cuenta de lo que significa esto? Es un tema suficientemente importante para pensarlo. Debemos tener en cuenta, además que en los países de los que dependemos de esta energía, los de la OPEP hay problemas de todo tipo: religiosos, políticos y sociales. Así que la cosa está clara: deberíamos ser capaces de ser un poco más independientes.  

Bien. Y en España ¿qué podemos hacer? 

España tiene sol, y el sol lo que provoca es viento, así que podemos aprovechar este viento. Y no es una idea nueva: en la Edad Media, Castilla hizo una revolución demográfica espectacular porque había maíz, pero no había pan. Y gracias a la tecnología que venía de Turquía, de los molinos que se construyeron, se pudo obtener harina y, por lo tanto, pan a un precio muy asequible. Y esto permitió una explosión demográfica y una serie de acontecimientos que nos llevaron al progreso. Creo que debemos volver a aprovechar esta posibilidad que tenemos. 

Debemos volver otra vez a los molinos.

Si la naturaleza te da un potencial de algo que no tienes que pagar, aprovéchalo, porque acabará resultándote barato. Y si queremos autonomía energética, debemos ir por ahí, teniendo en cuenta además de que es una energía que no contamina y que por tanto, se adecua a la mentalidad de respeto y no agresión. 

Es lo que se lleva.
Bien, como todo, tiene sus ventajas y sus inconvenientes. Las energías renovables tienen la ventaja que no contaminan, aunque eso sí, son quizá demasiado vistosas, y están sujetas a la naturaleza, es decir, si hay viento, perfecto, pero si no lo hay, pues lo tendrás mal, deberás buscar otras alternativas. Aún así, este tipo de energías creo que son preferibles a los residuos nucleares, porque entre otras cosas no legaremos a las generaciones futuras ni gases de efecto invernadero, ni déficit tarifario. Creo que debemos pensar en los que vendrán después de nosotros, y un modo de hacerlo es evitar lo posible un problema que con el tiempo se acrecentará. Y este es el camino.

Y al respecto ¿hay apoyo político?

Sí, más del que creemos, aunque aún nos falta tecnología para potenciar más este sector. Debe decirse, sin embargo que Red Eléctrica Española, por ejemplo, tiene uno de los sistemas de gestión más eficientes del mundo, que ha sabido adaptarse a las nuevas tecnologías y que está siendo un ejemplo para el mundo. El tema de las renovables, que parece cosa de cuatro días, hace ya mucho tiempo que lo estudian, entre otras cosas porque siempre se ha querido dar un apoyo económico a cualquier energía que fuera propia del país, para no depender de la del extranjero.

¿Y sólo es Red Eléctrica Española?
No, no. Hay muchas empresas españolas que están liderando en tecnología este campo. Creo que el ejemplo de España es paradigmático, porque entre otras cuestiones, las instituciones financieras de aquí conocen el tema y su desarrollo, y son conscientes de que hay un mercado interesante. El primer promotor del mundo es Iberdrola y el segundo es Acciona, y esto no es casualidad, créame. A partir de aquí, se generan dinámicas muy positivas, venciendo la resistencia del clásico ingeniero del sistema eléctrico, y viendo como tenemos un campo de desarrollo que nos ha permitido hacer un salto industrial muy importante.

Pero dígame: todo este esfuerzo estatal energético, ¿no debería ser también europeo?
Pues claro que sí. Pero fíjese: nosotros empezamos hace 25 años a dar soporte a este tema, y la Comisión Europea debe hacer unos 8 años que empezó a sacar directivas, la más importante de las cuales es la 20-20-20, por la cual en el año 2020 deberemos tener un 20% de renovables y haber reducido un 20% las emisiones de CO2. Esto quiere decir que si Europa no tiene energía primaria, deberá inventar la tecnología para crearla. Y eso es algo que España ya tiene.

Así, pues, lo que no nos une con Europa en otros ámbitos, ¿puede hacerlo la energía?

Si dejamos de ser una isla energética y logramos una interconexión con el resto del continente, sin duda alguna.

Cambiemos de tema. ¿Qué opinión le merece el desplome de la automoción o el inmobiliario? 
España no puede basar su crecimiento esencialmente en estos 2 sectores, aunque sabemos que hay otros en crisis. Lamentablemente, nos hemos dado cuenta tarde, pero debemos ser conscientes de que se debe invertir también en investigación, innovación, tecnología y energías renovables. Aquellos sectores que no lo han hecho están sufriendo las consecuencias, así que ahora debemos ser capaces de reflexionar y replantearnos un futuro que contemple todo esto.

Una oportunidad para cambiar.  

Pues sí. Por suerte o por desgracia, creo que tenemos que convertir esta amenaza que ya es una realidad en una oportunidad, y aprovechar esta coyuntura para hacer los cambios estructurales que sean necesarios. A todos los niveles: laborales, sociales, económicos, a todos…. Si no lo aprovechamos ahora que hay una crisis y que por tanto es el momento para el replanteamiento de todo esto, no sé cuando lo haremos, la verdad.

Y en lo que se refiere a la construcción, ¿cuál cree que será el comportamiento de la obra pública?
Se dice que se acortarán los términos, lo que sería una buena señal. Lo cierto es que el pasado año la licitación pública bajó, y esto no es bueno porque precisamente el dinero público ayuda a dinamizar una situación de crisis, amortiguando las consecuencias negativas. Un aspecto esencial es lo que le comentaba, los términos de pago. Ha llegado un momento en que el sistema financiero no puede dar apoyo a quien lo necesite y tener las necesidades económicas lo más pronto posible en este tipo de transacciones es esencial para la supervivencia.

De hecho, ha sido el detonante de buena parte de la crisis. La falta de liquidez. 
Pues sí, porque pedidos ha habido, pero tenemos mucho trabajo en financiar el trabajo que ya se ha hecho y está pendiente de cobro. Así que las administraciones, sean municipales o estatales deberían agilizar los procesos para evitar los desastre que ya han ocurrido.

Lo supongo. 
Falta sensibilidad al respecto. Todos juntos ayudamos a articular una sociedad en la que las transacciones de los sectores son posibles gracias a la fluidez, al tejido de una serie de personas que desarrollan un trabajo para que otros puedan beneficiarse sacando por supuesto unos réditos.  Así que todo está unido.