Director General de Grupo Sevica

Daniel Sevilla

Siempre hay un espacio para evolucionar

Sábado, 26 de Marzo de 2011
Es casi un tópico afirmar que se aprende más de los fracasos que de los éxitos. Y de que uno nunca sabe si lo malo que a uno le ocurre es realmente malo o acabará trayendo algo bueno. Hoy tenemos un buen ejemplo que mostrarles: el Grupo Sevica. Un buen día tuvieron que hacer un replanteamiento empresarial que ha acabado siendo más afortunado de lo que podían pensar en un principio. Pero al margen de estas reflexiones, de si lo bueno es realmente bueno, o lo malo es realmente malo, lo que sí está claro es que hay que trabajar duro para salir adelante.

“La gran mayoría de las prendas que nos llegan se fabrican en China. Ello obliga a saber muy bien qué procesos debes aplicar cuando llegan las mercancías para tenerlo todo a punto y optimizar al máximo el tiempo de preparado. Esta es la clave” 

“No nos gusta alardear de lo que hacemos o lo que tenemos. Hoy mucha gente se centra en la imagen, en tratar de aparentar más de lo que es en realidad. Y esto no va en consonancia con nuestra manera de pensar y de enfocar la empresa”

“No siempre puedes hacer lo que te gusta. Pero si no hay una mínima implicación con aquello en lo que trabajas, entonces es cuando estás obligado a negarte a hacer algo que no te motiva”

He visto que la empresa ha crecido mucho en estos últimos tiempos pero hubo un momento clave en el que tuvieron que reinventarse, ¿no?
Sí, estábamos muy implicados en el proyecto de Burberry y prácticamente trabajábamos el cien por cien para ellos. Pero llegó un día, poco antes de que se supiera a través de la prensa, en el que nos dijeron que las cosas iban a cambiar, que la firma sería comprada por una empresa inglesa y que por tanto, teníamos que buscarnos la vida. Bueno, en realidad nos dieron a entender que teníamos libertad para negociar con otros clientes.

Supongo que debe ser uno de aquellos momentos en los que se te cae el mundo encima
Bueno, mis padres, por ejemplo, que se habían pasado toda la vida como parte de la firma, pues un poco sí. Se plantearon si valía la pena continuar, después de todo. Pero siempre pensé que había un espacio para evolucionar, que podíamos encontrar nuestro propio lugar. 

Pero tuvo que ir a la calle para buscar nuevos clientes
En realidad, yo ya me había pateado la calle. E incluso, en su momento, hace años, habíamos tenido que decir “no” a firmas nada despreciables como Lacoste, que querían que hiciéramos lo mismo que hacíamos para Burberry, es decir recepción de material y dejarlo en perfectas condiciones en el punto de venta correspondiente. Pero en aquel momento, no podíamos asumirlo.

Pero supongo que esta situación no se prolongó demasiado: pronto empezarían  a llegar clientes...
Uno de los primeros fue Nice Things, que empezaron con nosotros con algo sin mucha importancia, pero que poco a poco, se han desprendiendo de toda su logística, hasta el punto que ahora la llevamos nosotros.

Llegados a este punto, hábleme un poco más de qué es exactamente lo que hacen ustedes
Nosotros recepcionamos la mercancia, y básicamente hacemos un repaso exhaustivo de la prenda: lo que entendemos por ejemplo, pues el ojal o los botones. Nos ocupamos del planchado, del embolsado y la dejamos lista para servir en tienda.

Es decir que ustedes no hacen la guerra en el terreno de la logística...
No, no. No queremos entrar en una área que, por otra parte, tiene un excelente campo de ofertas. Lo nuestro, repito, es la calidad en el trato a la prenda. Ahí nos hemos especializado ahí es donde hacemos camino. Es donde hemos encontrado aquel hueco que antes le comentaba.

Aún así, veo que tienen un apartado en el holding, que está relacionado con la logística: Tom Logis, creo que se llama
Sí, es cierto. De hecho esa rama del grupo se creó cuando aún trabajábamos con Thomas Burberry y la hemos mantenido para otras marcas que nos piden recogida y entrega,efectivamente.

Pero las cosas ya no deben ser como antes, supongo, vaya... 
Si, claro, han cambiado. Hace años, por ejemplo, las prendas de Burberry se fabricaban en Igualada, o en Albacete. A nosotros nos llegaban en grandes sacos que había que abrir, uno por uno, sacar cada pieza y dejarla impecable para servirla en tienda.

Lo que induce a pensar que Sevica es como un taller, pero algo mayor...
Bueno, en parte eso se debe a que los más de 20.000 m2  que tenemos nos permiten trabajar a lo grande, pero el tratamiento a la prenda, desde la detección de taras, el planchado, la revisión del acabado, y otros procesos, se hace al estilo artesanal, y eso,  a la firma, aunque pueda parece contradictorio, le ahorra tiempo. Y cuando se ha revisado todo, pues sale la mercancía lista para vender en tienda.

Debemos suponer que ahora el producto ya no viene de Igualada o Albacete
Supone bien. La gran mayoría de las prendas que nos llegan se fabrican en China. Ello obliga a saber muy bien qué procesos debes aplicar cuando llegan las mercancías para tenerlo todo a punto y optimizar al máximo el tiempo de preparado. Sin duda, esta es una de las claves del éxito.

Y ahora que todo vuelve a funcionar, ¿Sevica ha dicho no a marcas importantes?
Mire, yo es que soy muy lanzado y prefiero decir que sí, antes que decir no, así, de entrada. Otra cosa muy distinta es que te des cuenta de que lo que te piden, a veces, no podrás hacerlo como a tí te gustaría hacerlo. Y si no hay una mínima implicación con aquello en lo que trabajas, entonces es cuando estás obligado a negarte a hacer algo que no te motiva.

Y aún así, tienen una docena de clientes muy potentes que deben cubrir buena parte de la facturación

La mayoría son grandes marcas, algunas de las cuales te exigen contrato, básicamente por el tema de falsificaciones. Pero la mayoría, es curioso, las fidelizámos a base de ofrecer calidad. Y esto se consigue con una mayor preparado de la prenda, fijándose en los pequeños detalles.

Unas marcas que, por otra parte, veo aquí muy conocidas...
Sí, aquí están Pacha, Desigual, Pepe, y otras un poco más pequeñas pero con su relevancia, como Lotusse. Aquí lo importante es tener agilidad y capacidad para movilizarse con poco tiempo. Mira, hace poco me vino Javier Simorra, con una propuesta de 100.000 prendas. Pues lo vimos asumible. Y en eso estamos...

Y con el volumen que generan, no han pensado nunca en una joint venture con una empresa de logística?
Si, en su momento lo pensamos, pero ¿sabe que le digo? Que lo vemos difícil, quizá porque a lo mejor somos gente sencilla, que ha trabajado duro y que cree en el esfuerzo por encima de todo. Y meternos en algunos terrenos empresariales, pues no nos apetece.

Le veo poco ambicioso
No, no me malinterprete. Lo que quiero decir es que no nos gusta alardear de lo que hacemos o lo que tenemos. Hoy mucha gente se centra en la imagen, en tratar de aparentar más de lo que es en realidad. Y esto no va en consonancia con nuestra manera de pensar y de enfocar la empresa. 

Quizá es un modo de pensar que va muy acorde con la empresa familiar que sois, ¿no?
Bueno, mis padres ya solamente se pasan por aquí a echar un vistazo y poca cosa más. Somos mi hermana Arabella y yo, quienes llevamos el día a día de esta empresa, Hemos nacido entre prendas, planchas y estanterías y nos sentimos muy a gusto aquí, para qué nos vamos a engañar.

Así que emprender nuevos caminos no les apetece mucho...

Cuando Burberry nos dio la noticia de que debíamos empezar de nuevo, a mi madre se le ocurrió crear una marca propia, hacer algo distinto de lo que habíamos hecho hasta entonces. Pero la convencimos, sobre todo yo, de que deberíamos dedicarnos a aquello que se nos daba mejor, aquello que hacíamos. Así que le dimos la vuelta a la situación. No niego que fueron años difíciles, pero el esfuerzo valió la pena.