Director de comunicación de AragonSubcontracting

Miguel Ángel Cañada

 Plantando cara al textil asiático

 "China puede producir textil barato e importar producto saldado, pero no puede competir en marca"

 AragonSubcontracting propone una alternativa de confección de calidad

Miércoles, 25 de Mayo de 2005
 AragonSubcontracting es una plataforma que ofrece al mercado la capacidad de producción textil de 77 talleres de subcontratación en la Comunidad de Aragón. La iniciativa nació en el año 2003 con el apoyo del Gobierno de Aragón, la Dirección General de Política de la Pyme del Ministerio de Industria y la Federación de Industrias Textiles y de la Confección de Aragón (FITCA), con el objetivo de generar subcontratación textil solvente y de calidad. AragonSubcontracting, ha conseguido crear un proyecto con perspectiva en el futuro, que garantiza la continuidad de un sector amenazado por las importaciones de bajo coste procedentes de Asia. Miguel Ángel Cañada, director de comunicación de la plataforma, expuso con detalle las características de esta iniciativa que pretende plantarle cara a ese gigante llamado China.
Somos una entidad que está realizando una función de supervisión y control técnico de los talleres aragoneses, y una función comercial para garantizar la buena salud del mercado textil español.

Si de estos 77 talleres nos quedamos en un momento dado con 60, pero todos ellos gozan de una gran rentabilidad y larga vida, el proyecto habrá sido un gran éxito.

Es innegable que la producción se está yendo a China, y los mismos chinos están subcontratando en Vietnam. Que hagan esto te da una idea de la competitividad del sector.

Estamos seguros de que el consumidor percibirá muy bien propuestas como la nuestra, pero aunque el consumidor sea comprensivo, su capacidad de compra es limitada.
 
 

¿Cómo nació la idea de crear un proyecto de las características de AragonSubcontracting?
 


AragonSubcontracting arrancó en 2003, después de una larga fase de análisis preliminar. Esta primera fase, de carácter técnico, estuvo dedicada a la auditoría y análisis de viabilidad de nuestros talleres. En la segunda fase se desarrolló la estrategia comercial. Y ahora nos hallamos en un periodo cuyo objetivo es conseguir un lanzamiento comercial de mayor nivel, ganando conocimiento en Francia y en España. Viendo la envergadura que estamos tomando, no descartamos el objetivo de instalar nuestra plataforma a nivel nacional en el futuro.
 
 


¿Cómo ha evolucionado AragonSubcontracting desde su fase de despegue?
 


Los talleres de Aragón estaban, como todos los talleres textiles de Europa, en una situación muy delicada. En un principio percibíamos miedo y escepticismo. Estábamos presentando al Gobierno de Aragón un proyecto bastante rompedor, cuya finalidad era evitar la deslocalización de la producción textil a otros lugares. Afortunadamente, la confianza depositada en el proyecto por parte de la Administración ha permitido crecer con unos criterios de calidad técnica y unas líneas de actuación muy bien definidos.
 
 


¿Cómo trabajan los talleres de AragonSubcontracting ?
 
 


Nuestros talleres tienen sus clientes propios con los cuáles desarrollan su actividad. Sin embargo, disponen de una bolsa de minutos de trabajo libres, y nosotros les brindamos la posibilidad de conseguir clientes para copar esos minutos de trabajo que durante el año quedan vacíos. Si un taller tiene un 80% de su tiempo de producción completo, AragonSubcontracting intenta copar el 20% restante con otra serie de clientes y de pedidos
 
 
 


¿Cuál es el perfil de las empresas que recurren a estos talleres?
 


Intentamos captar clientes que requieran la confección de prendas de valor añadido y con series cortas de producción. Buscamos el valor añadido, porque el coste por minuto que ofrecemos al mercado está por encima de otros países, que producen a unos precios irrisorios. Por ejemplo, la media del coste del minuto español está en torno a los 25 céntimos de euro, y el minuto chino está en torno al céntimo, o a los tres céntimos el minuto. No podemos ir a captar un cliente que se fije en el factor coste para determinar quienes son sus proveedores. Además, proponemos ciclos cortos de producción, porque una prenda que se produce con valor añadido, si tienes un buen proveedor en China, posiblemente la llevarás allí, pero si quieres ponerla en la tienda a los dos meses de haber sido diseñada, no puedes mandar el producto a China. Nuestros talleres producen series cortas y de gran calidad.
 
 


Claro...
 


Le voy a poner un ejemplo muy ilustrativo. El grupo Inditex trabaja con un ciclo productivo de entre tres a seis semanas, esto significa que el diseñador de Zara desde que diseña el boceto hasta que la prenda está colgada en el punto de venta, transcurre mes o mes y medio. Si esa prenda se ha de fabricar en China hay que recurrir a medios de transporte que seguramente no convienen a Inditex como el avión.
 
 


¿Quiere decir que Inditex está recurriendo a sus talleres?...
 
Hemos tenido pedidos cortos y muestrarios de empresas grandes que sirven para testarnos, pues llevamos poco funcionando. En 2005 queremos que los clientes formalizados den paso a una cartera de compradores habituales. La plataforma no quiere tener una bolsa de usuarios propia, nosotros sólo ponemos en contacto a cliente y taller. 
 
 


¿Qué pone en las etiquetas de las prendas confeccionadas en sus talleres?
 


Es un Made in Spain, no hay una etiqueta como tal de AragonSubcontracting. Nosotros no vendemos una marca, nuestra misión es intermediar entre cliente y taller, por una sencilla razón: si fuesemos una entidad como tal, tendríamos un coste a repercutir en la prenda. Nosotros no queremos que este coste exista, queremos que por el volumen de clientes, este proyecto pueda ser autofinanciable, porque ahora necesitamos la ayuda de la Administración. No somos una entidad con ánimo de lucro, somos una entidad que está realizando una función de supervisión y control técnico de los talleres, y una función comercial para garantizar una buena salud del mercado textil español.
 
 


¿Qué estrategias de comunicación están llevando a cabo?
 


En noviembre del 2004 hicimos la presentación del proyecto en revistas técnicas y hemos tenido cabida en medios de información general, sobretodo en la sección de noticias sobre economía. Pero primero preferimos dar a conocer el proyecto dentro del sector. En el Salón Internacional de la Fabricación e Industria Textil (FATEX), se presentó a la prensa técnica francesa, en Barcelona se hizo lo propio, y algún que otro medio general como Expansión, también nos dio cobertura. Queremos hacer comunicación en dos sentidos, comunicación hacia fuera, dirigida a la industria, pero también comunicación interna. Nuestro deseo es hacer ver a nuestra red de talleres que se está haciendo una labor importante. Y es una realidad innegable, tanto que en Francia están intentando aplicar un proyecto similar...
 
 


¿Los galos se sienten amenazados por sus talleres? ¡Ahora desbancarán ustedes a China como peligro número uno en el mercado téxtil!
 


No, no (ríe). La gran amenaza está en el Magreb, en Asia... España ha sido durante muchos años la propia fábrica de confección de Francia e Italia. Simplemente Francia quiere aplicar un modelo que ha visto rentable e interesante para mantener su industria téxtil en condiciones.
 
 


¿Se pretende aumentar el número de talleres?
 


Crecer en talleres no es nuestro objetivo, queremos mantener el número actual y su rentabilidad. Si de estos 77 talleres nos quedamos en un momento dado con 60, pero todos ellos gozan de una gran rentabilidad y larga vida, el proyecto habrá sido un gran éxito, ya que habremos conseguido mantener sano un sector que estaba en vías de extinción.
 
 


Sus previsiones de cara al futuro son optimistas, pues...
 


Somos optimistas, pero conocemos la realidad del sector. La parte de la producción del sector textil, tiene muy complicada la salida hacia adelante en Europa. Es innegable que la producción se está yendo a China, y los mismos chinos están subcontratando en Vietnam. Que hagan esto te da una idea de la competitividad del sector. No obstante, que la producción se esté llevando a China, no significa que las marcas europeas vayan a desaparecer. El verdadero problema surgirá cuando, igual que hoy Loewe pone una tienda en Shangai, una marca china la ponga en París, entonces sí que podríamos encontrarnos en una situación de peligro.
 


Entonces, ¿ahora la situación tampoco es tan preocupante?
 


China puede producir barato, más que barato, con costes irrrisorios; podrá importar y exportar producto básico saldado, pero lo que no puede es competir en marca, porque una marca no se genera en cinco años, por muy barato que fabrique. Una marca se hace a si misma a lo largo del tiempo. Por eso Armani no va a tener ningún problema con China, ni Tommy Hilfiger, ni Burberrys...
 
 


Y el consumidor ¿qué papel juega? ¿AragonSubcontracting plantea llevar a cabo alguna campaña de comunicación al cliente final, para transmitir la importancia de adquirir producto textil de confección autóctona?
 


Estamos seguros de que el consumidor percibirá muy bien propuestas como la nuestra, pero aunque el consumidor sea comprensivo, su capacidad de compra es limitada. Inditex ha editado un programa de responsabilidad corporativa para proyectar al cliente final sus excelencias en los procesos de producción textiles. Nosotros tenemos prevista una actuación del mismo cariz. Creo que todo el sector caminará hacia esa dirección.