Gerente de Perfumerías San Remo

Rafael Cañadas

 Un negocio con buen olfato

 "El trato con el cliente es aquello que distingue a una empresa"

 Perfumerías San Remo cuenta con más de 20 establecimientos propios en Cataluña

Martes, 21 de Junio de 2005
Fundada en los años cuarenta pero con una fuerte expansión en los últimos años, Perfumerías San Remo ha ido ofreciendo en sus tiendas, todas propias, los mejores productos de cosmética y perfumería. Con más de veinte establecimientos repartidos por el territorio catalán, San Remo se ha erigido como una de las firmas de distribución de mayor calado entre el público femenino, gracias a conjugar una amplia gama de productos con excelentes precios. Su eslogan habla por si solo: Entra guapa, sal preciosa; quizá es el momento de aplicar esta misma sentencia al público masculino... Rafael Cañadas, gerente de la cadena, transmitió a Feedback Today la esencia de un negocio con muy buen olfato. 
"No me gusta hablar de las tiendas que abrimos, sino de aquellas que dan beneficios. "

"Creemos en la especialización, preferimos competir en un terreno mucho más pequeño, pero en el que podamos conocer quién es nuestra competencia. "

"Tratamos que nuestro personal pueda tener una formación integral en todo aquello que pueda afectar a su trabajo: desde el conocimiento del producto hasta el trato con el cliente. "

"El mundo de la alta empresa es muy complejo, y yo, que he estado trabajando en multinacionales sé que las directrices pueden ser muy radicales. "
 
 Ha estado en informática y automoción. ¿Qué tal la perfumería?
 
Es un mundo aparte, como todos. En el caso de Perfumerías San Remo, estamos hablando de una empresa familiar, que se ha expandido mucho en los últimos años en un entorno empresarial en el que hay que crecer con celeridad porque el ritmo moderno hace que lo que antes se tardaba en diez años, ahora debe hacerse en sólo dos. Sin embargo, no me gusta hablar de las tiendas que abrimos, sino de aquellas que dan beneficios. Dan una idea mucho más aproximada de cómo va la empresa.  
 
 
¿Vuestra expansión ha sido en Cataluña. Tenéis previsto operar en el resto de España?
 
No entra en nuestros planes. Creemos en la especialización y por ello preferimos competir en un terreno mucho más pequeño, pero en el que podamos conocer quién es nuestra competencia, que no en un mercado mucho mayor pero con muchos agentes. Además, debemos tener en cuenta que en capitales como Madrid o Valencia el mercado está disputado en un 98% por dos únicas empresas. Y hacerse un hueco es muy difícil. 
 
 
¿Y en Catalunya?
 
Ya es un mercado muy competitivo pero lo conocemos y sabemos cuáles son sus características principales. 
 
 
¿Cuál es el perfil de su cliente?
 
Tradicionalmente ha sido el de una mujer de unos 40 años, aunque las últimas tendencias marcan fuertes incrementos en mercados que hasta ahora no eran muy potentes: las mujeres jóvenes y el de los hombres. Y es por ello que estamos apostando fuerte en estos nuevos frentes. 
 
 
El mercado masculino ha empezado hace poco...
 
Sin duda. Pero hay dos factores que hay que tener muy en cuenta: uno, el que no hay hábito: el hombre no gasta en perfumería lo que una mujer: lo hace esporádicamente, no con frecuencia. También hay otro elemento que no debemos subvalorar: hay que vencer aún ciertos prejuicios. Ahora ya no resulta tan evidente, pero hasta hace muy poco tiempo era poco habitual ver hombres que tuvieran un cuidado excesivo por su aspecto.  
 
 
¿Y por lo que respecta a la juventud?
 
Le hemos dedicado muchos esfuerzos. Hemos realizado patrocinios de actividades lúdicas y deportivas, entrevistas y reportajes en cadenas de televisión que puedan atraer este mercado juvenil, y otras actividades, teniendo presente que nos dirigimos a un sector del mercado cuyo poder adquisitivo no es muy alto. Pero creemos en él y pensamos que tiene futuro.
 
 
Quieren distinguir Perfumerías San Remo en el trato personal 
 
Es cierto. Si hay algo que nos diferencia de la competencia es la gente. Por suerte o desgracia, los productos llegan a ser más o menos los mismos, así que potenciamos mucho la formación entre nuestros empleados, que creemos que es fundamental para que todo vaya bien. 
 
 
¿Qué aspectos se tratan en los cursos que impartís?  
 
Todos. Tratamos que nuestro personal pueda tener una formación integral en todo aquello que pueda afectar a su trabajo: desde el conocimiento del producto hasta el trato con el cliente. Esto, en el fondo, es aquello que creemos que nos distingue de la competencia.  
 
 
¿Qué perfil de trabajador es el que está en plantilla?  
 
De todo tipo. Pero hay mucha gente joven, que a medida que van pasando los años va asumiendo responsabilidades. También tratamos que la carrera profesional de la gente que está a nuestro cargo la puedan hacer en San Remo.
 
 
¿Contemplan la franquicia para ampliar vuestra expansión comercial?
 
No creemos mucho en ellas, entre otras cosas porque el proveedor debe saber en todo momento dónde está su mercancía. Nosotros lo controlamos con un sistema láser, pero somos conscientes que hay otras marcas y otros productos que no entran en esta dinámica, ni tampoco en las grandes superficies, entre otras cuestiones por este motivo. 
 
 
Aunque no apuesten por la franquicia, continúan abriendo tiendas.
 
No me gusta hablar de planes futuros pero sí, de cara a finales de año o el próximo año tenemos previsto abrir otra tienda. La gran ventaja que tenemos es que no tenemos que justificarnos ante nadie: ni ante inversores ni ante un Consejo de Administración. Sólo delante de los propietarios, que están trabajando al lado. Lo que hacemos es aquello que creemos mejor. 
 
 
No actúan así las multinacionales.
 
No siempre es así. El mundo de la alta empresa es muy complejo, y yo, que he estado trabajando en multinacionales sé que las directrices pueden ser muy radicales. Te dicen que tienes que abrir treinta tiendas en un año y lo que menos importa es si son rentables o no. Ya se ocuparan de que lo puedan ser. Así que nosotros vamos mucho más lentos pero con la idea de cierta perdurabilidad. Y creo que eso es bueno, porque nuestro sector se ha mantenido un poco al margen de este “canibalismo” mercantilista. Así hemos podido mantener la rentabilidad.