Inversor particular especializado en Internet

Luís Martín Cabiedes

Internet, sector con oportunidades

“El problema no es que las empresas cierren, es que no se crean nuevas”

Luís Martín Cabiedes asegura que pone el dinero con facilidad la primera vez, pero raramente repite.

Martes, 02 de Junio de 2009
Aunque la empresa de raigambre familiar sea la más reconocida y aparentemente la más legitimada, en los últimos años han aparecido otros modelos, todos distintos, todos igualmente válidos. Uno de ellos es el que propugna nuestro invitado de hoy Luis Martín Cabiedes, que aprovechando las nuevas tecnologías se dedica a invertir en las empresas que le interesan pero sólo hasta cierto punto. Luego, las vende.
“Todos los emprendedores buenos son abiertos, expansivos, comunicadores… pero también los malos. Así que al final, lo que tiene más importancia a la hora de invertir es el modelo de negocio”

“La clave de la estrategia inversora es la dosificación. Ni siquiera los mejores inversores en sus etapas iniciales aciertan más de una o dos de cada diez, así que es muy arriesgado jugártelo todo a una sola carta”

“En sectores como Internet hay muchas oportunidades y si no se acierta a la primera, tarde o temprano ya habrá oportunidad. El problema es hasta cuando mantener empresas que no pueden sobrevivir”
Es usted un business angel.
Sí, eso es lo que me dijeron un día en IESE. El business angel hace justo lo que hice en su día con Privalia: la cogí en su etapa más inicial, cuando nadie apostaba por ella, invertí una cantidad y la acompañé hasta que en un momento dado, pude venderla. Si lo haces bien, puedes sacarte varios millones de euros en plusvalías. Pero eso sí: invierto en una de cada cien empresas que conozco.

¿Qué tipo de proceso sigue para analizarlo?
Bien, sigo un método sistematizado, pero creo que lo esencial es saber en qué momento uno debe retirarse. En Privalia, por ejemplo, por citar el caso que antes le he comentado, entré cuando la primera ronda de valoración era de un millón y medio. En esta última, ha sido de valoración 40. Es entonces cuando llega el momento de salirse, cuando intuyes que el recorrido ya no te corresponde a ti. Pero yo no me desvinculo de las empresas porque piense que se les acaba el recorrido, al contrario, soy consciente que aún tienen un largo camino por recorrer.

Usted y sólo usted. Sin ninguna estructura.
Efectivamente. La gente piensa que tener libertad es no tener jefe, pero también lo es no tener empleados. Elegí la auténtica libertad, trabajando en lo que quiero. Hasta llegar aquí me pasé tres años estudiando el mercado financiero para conseguir una buena perspectiva, pero no descarto más adelante en estudiar algo como biología, que siempre me ha interesado, por ejemplo.

Usted trata con nuevas tecnologías. Debe ser arriesgado invertir en algo que siempre está innovándose. 
Sí, uno de los riesgos que hay en este tipo de negocio es que quizá el esfuerzo invertido te aísla de otros logros que debes tener muy en cuenta. No, yo no invierto estrictamente en proyectos tecnológicos, sino de base tecnológica que es distinto.

¿Y es conocedor de todo en lo que invierte?
La tecnología tiene que estar comprobada y probada en otro sitio o en España. Busco aplicaciones de mercados máximos de tecnología en los que ya se haya utilizado. Por ejemplo, como negocio, una red social es muy difícil, tecnológicamente no tiene ningún reto comercial, sólo el que genere unos volúmenes de tráfico considerables. No hago apuestas tecnológicas casi nunca, sino por la aplicación de una determinada tecnología a un mercado y eso al final se aprende. Y cuanto más especializada esté, mejor.

¿Usted está centrado sólo en España?
Tengo un proyecto en Alemania, voy a tener otro en Francia y probablemente otro en Londres. Pero admito que es algo atípico, el business angel invierte en algo que esté cerca de su casa porque al final, sobre todo en etapas iniciales, tienes que comunicarte con el emprendedor, pasar por su oficina, poder verle. Es algo físico, que está más allá de las tecnologías que hacen cortas las distancias.

¿Y dígame, hay mucho frikie , si me permite la expresión, en Internet?
Pues sí, y algunos de ellos son muy buenos. Pero también es verdad, y eso es parte de la maduración de los mercados, que están llegando empresarios, gente con MBA que digamos, aportan cierta normalidad (risas). Sí, es bueno que haya técnicos, pero esto es una empresa así que debe haber un empresario. Nunca invierto en un proyecto si no hay un empresario, alguien que, de algún modo, lidere el proyecto. 

Y sin contar el análisis del proyecto en el que invierte, ¿Qué otros factores tiene en cuenta? 
Intento no influenciarme por la impresión que causa el emprendedor durante la presentación. Por norma general son gente guay, comunicadora, comercial. Todos los emprendedores buenos son así, pero también los malos. Así que al final, tiene mucha más importancia el modelo de negocio, que tenga el potencial de una buena fórmula. Y si viene con un empresario bueno, creo que es lo ideal.

¿Por qué sigue invirtiendo en negocios de otros?

Por varias razones. Primero y lo más importante, porque yo no me considero buen empresario. Segundo, porque me da mucho respeto ser empresario, y algo de pereza. Y hay una tercera que es muy importante: la clave de la estrategia inversora es la dosificación. Ni siquiera los mejores inversores en sus etapas iniciales aciertan más de una o dos de cada diez, así que es muy arriesgado jugártelo todo a una sola carta; es mucho más prudente jugártela a dos. 

¿Y cuanto tiempo concede a una empresa antes de abandonar?
Soy bastante impaciente con esto. Pongo el dinero con facilidad la primera vez pero raramente repito. Si la empresa ha cumplido el business plan y va como una moto, entonces genial, pero si no ha cumplido exactamente lo que nos hemos propuesto, ya no invierto más dinero, y creo que el emprendedor no debería dedicarle más tiempo. Creo que en etapas iniciales hay que vivir con incertidumbre pero hasta cierto punto: si la cosa no sale, pues vayamos a otra. En sectores como Internet hay muchas oportunidades y si no se acierta a la primera, tarde o temprano ya habrá oportunidad. El problema es hasta cuando mantener empresas que no pueden sobrevivir.

Está la realidad más dramática, el paro.

Si, pero el problema no es que las empresas cierren, es que no se crean nuevas.

Usted que proviene del mercado audiovisual, ¿cómo lo ve? 

Debo confesarle que tengo una opinión de la rentabilidad del mercado audiovisual no muy optimista. Creo que es un mundo difícil y en mi caso, dediqué mucho tiempo, demasiado quizá a que Europa Press Televisión fuera una empresa viable. Y lo conseguí sólo por los pelos. Las economías del sector audiovisual son muy complejas y hay que distinguir entre lo que es producir, que resulta difícilmente rentable, de lo que es redifundir, que son los que ganan la batalla. 

¿E Internet? ¿Qué papel tendrá?
Pasará a ser un medio de distribución, como lo fue el cable o la televisión por satélite. No creo que haya un cambio de paradigma. Sí, de acuerdo, You Tube está muy bien, pero es una salvajada lo que está costando, y no está nada claro que esté creando un valor para el mismo. Para entendernos, es mucho más interesante lo que están haciendo las televisiones en Estados Unidos, porque al final los que saben de difundir son los productores audiovisuales.

Y dentro de Internet, ¿qué tipo de preferencias tiene?

Me gusta mucho el comercio electrónico, los proyectos como Trovit que es un buscador, y ahora me he metido en uno de publicidad. También dedico mucho tiempo a leer lo que está pasando fuera de España y navego varias horas para buscar cosas interesantes. Con el tiempo y paciencia, vas viendo lo que funciona, y es en esas áreas cuando descubres proyectos interesantes para invertir dinero.