Gerente adjunta de e-Administración y S. I. del Ayuntamiento de Barcelona

Pilar Conesa

Nuevas tecnologías en la Administración

“A pesar de la crisis, la Administración debe mantener sus inversiones”

Pilar Conesa asegura que con el gasto corriente sí que hay apretarse el cinturón. Pero lo que no se ha dejado ha sido la inversión en tecnología, porque es de futuro, y es la manera de aportar valor para dar un mejor servicio al ciudadano.

Martes, 16 de Junio de 2009
Hace ya tiempo que la Administración Pública se esfuerza en alejarse de la anquilosada imagen de antaño, de las mugrientas ventanillas y del “vuelva usted mañana” para encarar unas relaciones más cordiales con el ciudadano –que al fin y al cabo, es quien la mantiene- a través de la potenciación de las nuevas tecnologías. Hoy les invitamos a conocer a alguien que las conoce a fondo y que muy pronto algunos de sus usos serán una realidad.
“Internet ha llegado en menos de diez años a 1.500 millones de personas. El fenómeno Facebook, ha tardado sólo uno en involucrar a 200 millones. La capacidad de proceso, almacenaje de información y comunicación se han multiplicado por 10”

“La tecnología será aprovechada para la Administración para hacer un salto cualitativo, y prestar un mejor servicio al ciudadano. Desde el punto de vista de proximidad, transparencia, agilidad y calidad”

“A pesar de la crisis, el Ayuntamiento, tiene un programa de inversión muy importante,  y ha hecho una apuesta para continuar manteniéndola, porque ello significa proyectos, generación de negocio y trabajo para las empresas”
Hace pocos años era impensable que hubiera ciudades con áreas estrictamente tecnológicas.
Pues mire lo que ha pasado con el 22@, una de las operaciones en las que poca gente creía en ella y que pasó de ser un terreno que debía ser residencial a otro que ha sido empresarial. Y hoy es una realidad, en la que se ha implantado un concepto muy importante: desarrollar infraestructuras de comunicaciones neutras para poder utilizarse por diferentes teleoperadores.

Y esto, en muy pocos años.
Sí, la evolución ha sido muy fuerte. Hoy Internet llega a 1.500 millones de personas y aunque tiene más años, lo esencial ha tenido lugar en estos últimos siete. La implantación de la televisión y el teléfono fue más larga, pero por ejemplo, con el fenómeno Facebook se ha tardado sólo un año en llegar a 200 millones de personas. Los tiempos, pues, se han reducido, y las capacidades de proceso, almacenaje de información y comunicación se han multiplicado por 10. Y espere, porque esto sólo ha hecho que empezar. 
  
Aváncenos algo…
Ahora estamos en un proyecto que será muy relevante para la ciudad: un proyecto para extender la red fibro-óptica municipal que llegará a las calles a través de una red wifi. Será una red inalámbrica que nos permitirá conectar todos aquellos servicios que operan en la calle, y que necesitan conexión de datos. Si nos fijamos, hay muchos de estos: semáforos, cámaras de tráfico, pilonas de acceso a las calles, parquímetros, escaleras mecánicas.

¿Y qué podremos conseguir, con esto?
Pues que desde casi todas las vías importantes de la ciudad se podrán conectar cualquiera de estos servicios. O por ejemplo, la Guardia Urbana que utiliza PDA’s para poder pasar una incidencia, podrá acceder a una base de datos por si detecta alguna persona sospechosa. Ahora todo esto se hace a través de la conexión de un operador de telecomunicaciones, pero con el tiempo, podrá realizarse a través de esta red, permitiendo un ancho de banda que, hoy por hoy, no puede garantizarse su seguridad. Esto permitirá tener unos servicios más ágiles y más eficientes para la ciudad.

¿Y cuánto tiempo se necesitará para el despliegue?
Hicimos un piloto el año pasado y el despliegue está previsto entre este año y el próximo. A finales del 2010, llegaremos al 25% de las calles y al 80% de servicios municipales. Y no será la única ventaja. Los equipamientos de antena se reducirán considerablemente, en cuando a peso y tamaño.

A finales de 2010, pues, ¿Barcelona será una de las metrópolis más tecnificadas?
Sí, y también puntera internacionalmente. A nivel europeo, seremos la ciudad con una red wifi más extendida, y me atrevería a decir de las tres primeras a nivel mundial, después de Seúl y alguna capital norteamericana. 

Habrán visitado estos lugares y habrán aprendido mucho.
Sí, por ejemplo Seúl es una ciudad con la que mantenemos muchos contactos. Es prácticamente una ciudad nueva, así que es mucho más fácil desplegar infraestructuras, así como con el tema de los operadores es mucho más flexible que aquí. 

La evolución tecnológica también conllevará una revisión de los paisajes urbanos. Quizá, ahora debido a la TDT desaparecerán las antenas, por ejemplo.
Sí, por supuesto. Hay ya normativas en cuanto a lo que será instalación de antenas y el punto de vista de impacto en la imagen y de minimización. Ahora, estamos trabajando conjuntamente con los operadores para ver las dificultades que habrá en el despliegue antenas en Barcelona, y cómo se combina para facilitar la red móvil.

Con tanta tecnología, será todo un reto para los hackers.
La tecnología ha evolucionado y también permite desplegar unas redes con un nivel altísimo de seguridad y fiabilidad. Hemos hecho pruebas piloto en dos zonas de la ciudad, en 22@ y en la zona de la Avenida María Cristina, y los resultados son satisfactorios. Pero es lógico este celo. Estamos desplegando un uso intensivo de las tecnologías en la estructura del Ayuntamiento y las medidas serán muy exigentes.

Y ello se verá en otros aspectos. 
Por supuesto. El Ayuntamiento está impulsando un plan transformación del modelo de gestión, que se llama Barcelona 2.0, y que apostará por la tecnología, la comunicación y la colaboración tanto dentro del Ayuntamiento como de cara al ciudadano. La tecnología será un elemento clave, pues, para poder hacer un salto cualitativo, y prestar un mejor servicio al ciudadano. Desde el punto de vista de proximidad, transparencia, agilidad y calidad.

Pues no olviden reducir términos de espera y papeleos.   
Sí, lo tenemos en cuenta. Vamos hacia una “ventana” más pequeña, para que la acción interna sea más eficiente y eficaz, y para que el ciudadano pueda obtener respuesta de lo que nos pide en el menor tiempo posible. 

Las nuevas tecnologías también agilizarán el trabajo mecánico.
Sí, el Ayuntamiento está incrementando los servicios municipales, y al reducirse pasos, se trata de que los trabajadores puedan realizar tareas de más valor añadido, para que se responsabilicen de otros servicios. La tecnología, pues, ayudará a reducir el papel, y los expedientes serán electrónicos. También queremos que el ciudadano pueda interactuar con la administración, de modo que podamos desarrollar el concepto de ubicuidad: el ciudadano podrá contactar con ella desde cualquier lugar y en cualquier momento: las 24 horas, sea en Internet, teléfono, o de modo presencial.

Los móviles han desarrollado un papel esencial en ello. 
Sí, hoy ya tenemos servicios para móviles. Pusimos el servicio del Bicing para I-Phone donde, se podía encontrar el sitio más cercano para aparcarla. Y eso es sólo un ejemplo. Se puede pedir un certificado de padrón vía SMS, o con un mensaje para saber dónde tienes que ir a votar.

Y no se parará aquí, esto…
No, claro que no. Hay otro proyecto, al que llamaremos wifi ciudadano, que permitirá que en la ciudad haya 500 puntos para que el ciudadano se pueda conectar a través del portátil.

¿Y con el tema de la crisis, como lo llevan?
Hay dos vertientes a tener en cuenta. Una, que a pesar de los recortes, el Ayuntamiento, tiene un programa de inversión muy importante en este mandato y ha hecho una apuesta para continuar manteniéndola, porque ello significa proyectos, generación de negocio y trabajo para las empresas.

¿Y la otra?

Otro de los compromisos es mantener el tiempo de pago con las empresas. Con el gasto corriente sí que hay apretarse el cinturón, y es lógico que haya habido cambios de prioridades. Pero lo que no se ha dejado ha sido la inversión en tecnología, porque es de futuro, y es la manera de aportar valor para dar un mejor servicio al ciudadano.