Fundador de Poly-Klyn, S.L

Marc Miquel

Empezó con una idea

“La gente no pide un sanitario. ¡Pide un Poly-Klyn!”

La evolución de esta empresa ha sido considerable, tienen mucha demanda y han desbancado a la competencia.

Martes, 07 de Julio de 2009
Parece mentira que haya productos de los que hayamos podido prescindir de ellos durante tanto tiempo. No hace falta que sean excesivamente sofisticados, ni que sean el producto de una larga evolución. Uno de ellos es el Poly-Klyn, también conocido como los lavabos portátiles. Ahora están por todos lados: en ferias, conciertos, fiestas patronales, celebraciones al aire libre. ¿Cómo es posible que hasta hace 15 años nadie hubiera pensado en ellos como fuente de negocio? Hoy les contamos su historia.

“La historia de cualquier empresa empieza siempre con una idea. En mi caso, salí a la calle y recorrí muchos sitios antes de encontrar aquello que buscaba. Así que una vez más, se demuestra que la tenacidad acaba dando sus frutos”

“El paso siguiente del Poly-klyn es darle visibilidad: utilizarlo como soporte publicitario. En Estados Unidos ha sido un boom, y ya se ponen los sanitarios en primera línea de cualquier evento, cuando aquí aún los escondemos”

“Adquirimos unos compromisos que no pasan solamente por el servicio sino también por el estricto cumplimiento de horarios. Es algo que tenemos muy asumido, y la gente que trabaja para nosotros también”

¿Cómo empezó todo?

Pues es una larga historia. Todo comienza por mi afición al mar. Me encanta el mar, el windsurf, la vela, y tengo un catamarán importado de los Estados Unidos. Con el importador contactamos para ver qué podíamos aportar al mercado español que estuviera presente en los Estados Unidos y un artículo que nos atrajo fue el de los sanitarios portátiles.

Y aquí empieza todo.

Aquí no hay demasiada cultura de este tipo de artilugios, pero en Estados Unidos están muy aceptados. Sólo para que se haga una idea, en la presentación del Presidente Obama había distribuidos 5.000 sanitarios sólo para unas cuantas horas.

¿Y cómo empezó todo?

Pues es la historia de siempre. Con una idea. Salí a la calle y me fui a ver unas cuantas constructoras, pero las respuestas fueron negativas. Hasta que me fui al puerto y allí me recibieron con los brazos abiertos. Los lavabos que tenían quedaban muy lejos y pensaban que si los tenían colocados cerca, ni que fueran portátiles, ahorrarían tiempo. Costó lo suyo encontrar resultados pero la tenacidad siempre acaba dando sus frutos.

¡Qué bien!

Sí, pero es que ¡no teníamos nada! Ni tan solo una empresa con la que tener asegurado el pedido. Intenté retrasarlo al máximo, llamé al fabricante de Estados Unidos para que me mandara 2 servicios y a pesar del elevado coste que supuso, el primer pedido quedó solventado.

¿Y cómo afrontaron el segundo?

Mi padre pensó acertadamente que necesitábamos un socio que apoyase económicamente la iniciativa. Buscamos a alguien de la construcción y conocimos a alguien que ya estaba más o menos familiarizado con el tema. Así que mi padre y este socio pusieron el dinero y yo el trabajo. Y acordamos que hasta que la empresa no diera beneficios, yo no cobraría.

¿Y cuando se produjeron los primeros resultados?

Tardamos cuatro años hasta que no conseguimos encontrar unos equipos de limpieza que hicieran bien lo que queríamos. Habíamos fabricado 600 unidades pero cada una de ellas nos había costado mucho trabajo y mucho esfuerzo, se lo aseguro.

Un trabajo y un esfuerzo que habrán supuesto muchos cambios.

Sí, la evolución ha sido considerable y en nuestro caso ha sido algo que nos diferencia respecto a  Estados Unidos. Allí utilizan el sanitario de caída libre, que resulta muy funcional, muy básico, pero en Europa no se acepta, así que se creó el de recirculación. Cuando lo instauramos, tuvimos mucha demanda, y desbancamos a la competencia, por lo que fue nuestro primer gran triunfo.

¿Qué porcentaje de mercado tienen?

En Cataluña estamos por encima del 90%, así que somos muy fuertes y estamos muy bien posicionados. Empezamos a crecer por el litoral Mediterráneo desde Barcelona hasta Murcia, y el siguiente paso era Almería, por lo que la línea de crecimiento que teníamos estaba más que consolidada pero la crisis lo ha parado todo, claro.

¿Y por qué la costa?

Bueno, por el boom urbanístico de las segundas residencias: somos un referente a nivel estatal en las playas, y en verano con las fiestas patronales y los conciertos hay mucha demanda.

¿Qué tal la exportación?

Ahora estamos empezando. Primero sólo fabricábamos para consumo propio porque la capacidad que teníamos de fabricación ya quedaba absorbida, pero ahora, con la crisis, estamos intentando abrir mercado en Portugal y el norte de África.

¿Y todo lo realizan aquí?

Sí, la fabricación se hace en Gavà, en una empresa especializada en lo que se llama el rotumoldeo. Los moldes son propios y todo es de plástico. Y además aguanta mucho, sino hay un vandalismo extremo, claro. De hecho, los primeros sanitarios que compramos, los que vinieron en avión en el 94 aún están facturando.

Y son también muy conocidos

Hemos conseguido una cosa importante: la gente no pide un sanitario, sino un Poly-Klyn. ¡Incluso a la competencia!, lo que demuestra la implantación que ha habido para denominar con una marca un objeto. Y aún hay más. Estamos trabajando con una idea que en los Estados Unidos ya está triunfando: utilizarlo como soporte publicitario. Allí ha sido un boom, poniendo el sanitario en primera línea de cualquier evento, cuando aquí aún tenemos la costumbre de esconderlo. Esto demuestra que la publicidad puede tener recursos de implantación que aún desconocemos.

La gente que lo utiliza quiere verlo.

Estamos planteando varios proyectos. Y uno de ellos, es que los sanitarios que tenemos en las playas puedan ser patrocinados por empresas de cremas solares u otros artículos de verano. Todo el mundo acaba viéndolo. Nos costará, pero acabará por imponerse.

¿Algún otro proyecto?

La segunda gran evolución son los remolques de lujo. Estamos trabajando en ello y la idea es que todo lo que pueda estar en un sanitario de un hotel de 5 estrellas lo puedan tener estos remolques. Ya tendremos las primeras unidades propias, pero haremos versiones más lujosas para que pueda ser una inversión de futuro.

Pueden estar realmente satisfechos con lo que han hecho hasta ahora.

Si miramos atrás, pues sí, estamos orgullosos del camino recorrido. La gente se sorprende mucho de lo que facturamos, siendo como somos una empresa de alquiler y alquilando el lavabo a una media de 120 euros. Pero en estos últimos años hemos facturado cerca de 11 millones. Ahora por la crisis nos hemos estabilizado, e incluso hemos bajado un poco.

Ha mencionado un par de veces la crisis.

Hemos empezado a notar una ligerísima estabilización respecto a los últimos meses que fueron bastante duros. Y eso se notó en la plantilla: éramos 150 y ahora hemos reducido el personal a poco más de un centenar de trabajadores.

¿Cómo organizan la logística?

Tenemos una flota de 100 vehículos pero lo importante es cumplir los compromisos que nos exigen. En San Juan, por ejemplo, instalamos unas 150 cabinas en la playa de la Barceloneta que a las 10 de la mañana tienen que estar todas retiradas. Así que nos responsabilizamos de unos compromisos que no pasan solamente por el servicio sino también por el estricto cumplimiento de horarios. Esto es algo que tenemos muy asumido, y la gente que trabaja para nosotros también. Estamos en lugares donde hay fiesta y celebración, pero nosotros no estamos para esto.

Ya tienen más o menos dominado el mercado nacional. ¿Qué tal en el extranjero?

Empezamos a hacer internacionalización a finales del 2007, y tenemos presencia en algunos mercados, como le decía. En el pasado año empezamos a tener unos primeros resultados decentes pero aún hoy en día no representa una gran cantidad a nivel de facturación global.

Todo se andará.

Tenemos un producto en el que confiamos mucho: es el lavamanos plegable y apilable. Es único en el mundo, es de plástico, fácilmente transportable y ya lo tenemos patentado. Se puede transportar en el fondo de un camión y lo utilizaremos en sectores como el militar, en ONG’s o en situaciones de emergencias o catástrofes. Si acaba teniendo la proyección que queremos, con el ejército y organismos que le den soporte, como la OTAN o la ONU, el resultado puede ser increíble.

¿Y cómo se les ocurrió?

Pensamos que estaría bien situarlo en temas militares, como maniobras o misiones, por ejemplo. Presentamos el producto y les encantó. Alquilamos unas unidades al ejército y a la OTAN, e incluso el ejército español se llevó unas unidades a Afganistán. También lo tenemos cedido al ejército norteamericano en periodo de pruebas, pero también al alemán y al español. Ya estamos clasificados por la OTAN y la ONU para ser proveedores oficiales y esto puede ser el principio de algo realmente grande.