Socio y Business Development Manager de Gimage

Francesc Font

Canal interno

“El emprendedor empieza proyectos no por dinero, sino porque los siente”

El perfil que busca Francesc Font es de gente joven, ambiciosa, con capacidad de adaptación, de asumir retos. Con capacidad para ver más allá de lo que hay y convertir la potencialidad en una realidad.

Martes, 07 de Julio de 2009
Poco a poco, las nuevas tecnologías van reinventándose para ofrecernos mayores facilidades en nuestra vida cotidiana. Y como ya hace tiempo que la modernidad gira alrededor de las pantallas (sean las de plasma o de las de ordenador), es a través de ellas cuando pueden encontrarse nuevas oportunidades empresariales. Una de ellas es Gimage, una plataforma de comunicación para el punto de venta y puntos de máxima afluencia, basada en la gestión on-line que crea contenidos específicos adaptados a las necesidades de ubicación y visionado.

“Hay la idea de pensar que empresas como la nuestra son estrictamente tecnológicas, pero no es cierto. Uno de los puntos esenciales de la empresa, de cualquier empresa, es la comunicación. Y esto es lo que a veces resulta difícil transmitir”

“No sé si podrán mantenerse tantos canales con la televisión digital. Creo que hoy en día debe apostarse más por la televisión en internet, las páginas web de los ayuntamientos, o pantallas de consulta interactiva”

“Existe el error de pensar que las nuevas tecnologías aún son vistas como bienes de lujo. Y en períodos de crisis como el que estamos atravesando, se deja para más adelante lo que se cree una inversión”

Empezó joven y en un negocio que, aunque tenía posibilidades no dejaba de tener su riesgo.

Sí, los inversores dicen que este sector es un agujero negro y de hecho hay muy pocas iniciativas que hayan funcionado realmente, sea porque la tecnología aún no se había perfeccionado o porque todo resultaba muy caro. Pero ahora las cosas han cambiado: internet va muy rápido, la producción audiovisual ha mejorado y gracias a ello hemos podido crear una plataforma ágil y sencilla en la que cada cliente es dueño de su propio canal.

¿Y cómo la han articulado?

Bien, hemos creado una estructura en la que somos 40 personas distribuidas en distintos departamentos: de producción de contenidos, de desarrollo de software, de marketing. Creo que una de las diferencias que nos han ayudado a tirar adelante ha sido la idea de no considerar que estos canales tengan que vivir sólo de publicidad. Nosotros lo entendemos sólo como un valor añadido, pero en cualquier caso, tiene que ser el cliente el que pague por este canal, porque al fin y al cabo es el suyo, y es él quién decide los contenidos.

¿Y tienen un mismo modelo?

No, claro que no. Nosotros empezamos en una farmacia del Paseo de Gracia de Barcelona y aunque hay otras en otros barrios, uno no puede extrapolar una misma estructura, aunque sea el mismo negocio. La idea es que haya una total independencia de la empresa que instala el canal, porque hoy en día la tecnología permite que de un modo muy fácil uno pueda colgar contenidos y gestionarlo sin necesitar de otros apoyos.

Empezaron hace cuatro años. ¿Ha cambiado mucho el panorama?

Sí, de los 3 compañeros de universidad que empezamos, sólo quedamos 2. Éramos muy jóvenes, y en un solo año crecimos muy rápidamente, y esto no es fácil de gestionar. Y cuando empiezas a contratar gente debes saber cómo este crecimiento de personal tiene que ir paralelo al empresarial. El caso es que con el tiempo uno de los socios, con el que aún tenemos mucha amistad, decidió irse. Ahora, yo llevo el tema de desarrollo de proyectos y los canales y mis otros socios llevan todo lo que es gestión.

A pesar de unos comienzos que siempre son difíciles, no han parado de crecer.

El año pasado hicimos una apuesta muy fuerte para abrir nuestra plataforma para desarrollar canales para ayuntamientos, hospitales, y universidades. Hasta entonces estábamos muy centrados en farmacias, que como le he comentado antes, es donde empezamos, y la verdad es que es un sector en el que se trabaja muy bien. Pero ahora entendemos que podemos ser válidos en cualquier otro lugar.

Sin embargo, aún hay gente que no conoce demasiado el sector.

Creo que el problema es que todo el mundo nos mira desde un punto de vista estrictamente tecnológico, y no es del todo cierto. Hay también el punto de vista de la comunicación, que es lo que queremos transmitir.

Supongo que esto pasa por gestionar los contenidos

Sí, definición de contenido y definición de producto. Y lo sabemos muy bien. Cuando vamos a desarrollar un canal interno para una empresa, por ejemplo, nos sentamos con ellos y hacemos el plan de comunicación: que es lo que hay que transmitir, qué información es relevante, cuál no… detrás tiene que haber una planificación, porque las herramientas son fáciles de utilizar, y lo que es más difícil es el contenido.

Ante un mercado tan apetecible, habrá surgido competencia.

Sí, pero difícilmente proponen soluciones que ofrezcan una solución global, orientada al cliente como lo hacemos nosotros.

¿Qué lugares son potenciales para proyectos como los de Gimage?

En general, sitios en los que haya afluencia de público y se estén un tiempo más o menos corto, como salas de espera, o estaciones de transporte. Nosotros lo que buscamos es tanto el impacto como el impulso de compra que se puede generar cuando se está mirando una pantalla.

Ya que estamos hablando de pantallas, ¿Qué piensa de la TDT?

No sé si podrán mantenerse tantos canales. Veo un futuro muy negro para las televisiones locales, y de hecho ya se está viendo como están desapareciendo muchas. No es que critique el sistema, pero creo que en determinados ámbitos no tiene mucho sentido. Creo que hoy en día debe apostarse más por la televisión en internet, las páginas web de los ayuntamientos, o pantallas de consulta interactiva.

¿Han tenido la tentación de producir más allá de los canales corporativos?

Es una posibilidad. Pero el recorrido que tenemos que hacer aún es tan largo que ahora por ahora no nos lo planteamos. Fíjese, empezamos en el tema de las farmacias y tenemos relaciones con unas 1.000 de las 21.000 que hay en este país. Imagínese lo que aún nos queda si queremos llegar a todas, y si después de esto, pretendemos llegar a ayuntamientos, hospitales o universidades.

¿Están satisfechos con la facturación de este último año?

Nos hemos mantenido respecto al anterior. El 2008 fue un año complicado, y en parte porque las nuevas tecnologías aún son vistas como bienes de lujo, así que dejan para adelante la inversión. Pero no sólo nos has pasado a nosotros: nuestro sector en general, ha sido bastante castigado. Y eso que ganas para hacer cosas siempre hemos tenido.

¿Y cuándo cree que estos deseos podrán empezar a ser una realidad?

Creo que de algún modo, ya se ha tocado fondo y que la gente ya lo ha interiorizado. Pero el problema macroeconómico es realmente grave y costará remontar. Creo que las administraciones deberían volcarse más con empresas que verdaderamente tengan valor. Se está trabajando mucho en mejorar la oferta para que la demanda tenga estímulos como es el sector del automóvil, pero quizá esta no es la solución. En nuestro sector Cataluña es una potencia fortísima, y no se valora la impulso que puede aportar a la economía.

Así que con esta situación, proyectos de crecimiento, pocos.

Nuestro proyecto pasa por aquello en lo que trabajamos el pasado año: el desarrollo de canales para hospitales, ayuntamientos y universidades. La idea es poder expandirlo por toda España y de cara al 2010, pensamos que si la cosa mejora, podríamos intentar la internacionalización, como mínimo del software.

¿Qué perfiles buscan para trabajar con ustedes?

Pues básicamente gente joven, ambiciosa. Este es un mundo muy nuevo, y tampoco creo que una carrera universitaria pueda ser suficiente para comprender el concepto que empresas como la nuestra tienen de la comunicación. Así que queremos a gente con capacidad de adaptación, de asumir retos. Tiene que ser gente que domine el campo de la comunicación, pero también las nuevas tecnologías, con capacidad para ver más allá de lo que hay y convertir la potencialidad en una realidad. Gente con imaginación, al fin y al cabo…

Parece que buscan perfiles no muy fáciles de encontrar.

Cuando tienes alma de emprendedor, no creo que empieces un proyecto empresarial por dinero, sino porque lo sientes, porque es lo que realmente te llena. Pero todo ello aún te llena más si las cosas funcionan, si puedes dar trabajo a gente, si puedes generar crecimiento y estabilidad.