Director General de Bicicletas Monty

Ot Pi

Aplicable a otro deporte

“Es imposible la internacionalización si no hay calidad”

Ot Pi asegura que los parámetros que de calidad de aquí no son los mismos que hay en el extranjero. Las bicicletas que vendem en el extranjero son de gama alta y el nivel que se exige es muy alto.

Martes, 21 de Julio de 2009
Nadie conocerá mejor un producto deportivo que aquel que lo haya practicado hasta la saciedad y encima, haya ganado muchos títulos. Este es el caso de Ot Pi, excorredor de bicicleta de trial que ha ganado todo lo impensable y más, y que ahora es el director general de Bicicletas Monty. Nos cuenta sus secretos y uno de los más interesantes, es que también los que no quieren cansarse pueden ir en bicicleta.
“El control de impagados es uno de los factores esenciales de la supervivencia de una empresa. Si no lo paras desde el principio, se acaba convirtiendo en una rueda”

“En la inmensa mayoría de las empresas, el único modo de internacionalizar es proporcionando productos de gama alta, con todo lo que conlleva de rigor y profesionalidad”

“Con la crisis actual, nos estamos encontrando que en todos los sectores, la gente se ha vuelto más exigente, que se mueve por ofertas, por liquidaciones, por cuentas,  así que hay que ser mucho más riguroso con todo”
Su historial ya le viene de familia.
Sí, mi padre es Pere Pi, un piloto que ha sido el único que ha conseguido ser campeón de España en tres especialidades diferentes: motocross, trial y velocidad. Yo tenía que  continuar la dinastía, pero un accidente que tuve a los 7 años me hizo coger miedo a  las motos. Así que me decanté por la bicicleta. En el fondo, todo es igual, aunque sin motor. De este modo, y con mi padre, que por aquel entonces trabajaba en la división de bicicletas de Montesa empezó todo. Monty es una empresa familiar, con la mitad de capital de BH.

En estos 25 años de la empresa, el proceso productivo habrá variado mucho.

Sí, por supuesto. Empezamos haciendo las bicicletas en un taller de Terrassa donde se hacían las antiguas Montesitas. Luego pensamos en trasladar la producción a casa e hicimos maquinaria, compramos moldes, fichamos a gente importante, e hicimos toda la producción en la empresa. Pero lo que ocurrió es que paralelamente, toda la industria española de la bicicleta iba cerrando y nosotros no podíamos comprar productos en España. Así que lo importamos todo de Taiwan, después pasamos toda la producción ahí, después a China y finalmente otra vez aquí. 

De hecho, el trial lo inventaron ustedes.
Bien, no exactamente. El deporte nació entre Sabadell y Sant Feliu de Codines, y el primer documento que hay está fechado en Sabadell a mediados de los setenta. Pero paralelamente a todo eso, mi padre ya me construyo una bicicleta de trial con la que yo practicaba, imitando las competiciones a las que me llevaba. Luego vino una película, Prueba número 1, con Steve McQueen, y con el tiempo, el boom fue cuando Tarrés i yo fuimos campeones del mundo.

Y con él, llegó la popularidad. Incluso en países como en Japón.
Bien… ¡es que a Japón he ido casi 40 veces! Allí les gusta mucho este deporte y lo tienen como asignatura en las escuelas. Y de hecho, es cierto, el padre del piloto Jorge Lorenzo, que tiene una escuela en Mallorca, me comentó que para los niños es bueno que durante una hora al día hagan trial. Con el trial utilizas todo el cuerpo, la cabeza, los brazos, las piernas y lo que ejercitas lo puedes aplicar a cualquier otro deporte.

Pero ahora tienen otro juguete… ¡la bicicleta eléctrica!
Pues sí. La bicicleta eléctrica es un producto hecho exclusivamente para gente que no es deportista, que quiere ir en bicicleta, pero que no quiere sufrir en las subidas ni se quiere cansar. La idea ha calado y cuando baje un poco el precio y se haga más conocida, creo que tendrá un impulso fuerte, como ha pasado ya en Holanda, Alemania o Francia que cada año se están vendiendo entre 300.000 y 500.000 unidades.

¿Y aquí?
Aquí estamos entre 5.000 y 6.000 unidades. Es muy poco comparado con otros países, lo sé. Es un tema también cultural. La gente se echa atrás cuando pregunta el precio, pero los márgenes son muy ajustados y el cerca del 50% del precio es la batería de litio. Pero con ella, tienes una autonomía de unos 80 quilómetros. 

Todo se andará.
La eléctrica es el mercado que más nos ha crecido, por la sencilla razón que es un vehículo necesario y del que partíamos absolutamente de cero. Pero estamos muy preparados para hablar de las bicicletas eléctricas y con el tiempo, lograremos que pueda implantarse. Sólo falta cierta concienciación.

La internacionalización en estos momentos debe ser importante.

Sí, por supuesto, pero no puede haberla si previamente no hay calidad en el producto. Los parámetros que tenemos de calidad aquí no son los mismos que hay en el extranjero. Las bicicletas que vendemos en el extranjero son de gama alta y el nivel que se exige es muy alto.

¿La crisis se nota?
Lo que estoy viendo es que el control de impagados es uno de los factores esenciales de la supervivencia de una empresa. Si no lo paras desde el principio, se acaba convirtiendo en una rueda. Nosotros tenemos una política muy clara: a la que hay un impago, ya no servimos la bicicleta.

¿Y cree que los bancos podrían romper este círculo vicioso?
Bien, es algo delicado. No todos somos Florentino Pérez, presidente del Real Madrid, para ir resolviendo a golpe de llamada y talonario fichajes millonarios (risas). En la inmensa mayoría de las empresas, el único modo de internacionalizar es proporcionando productos de gama alta, con todo lo que conlleva de rigor y profesionalidad. En nuestro caso, vendemos a las tiendas de negocios propios. Y en el extranjero, vendemos al importador que él mismo las distribuye.

¿Y la facturación? ¿Se ha resentido de la crisis?
Durante estos 25 años no hemos notado grandes crisis. La bicicleta es el medio de transporte más primario que existe y por ello supongo que ha estado por encima de coyunturas económicas. Pero la situación es la que es, y desde mediados de noviembre sí que hemos notado una disminución en las ventas. Pero es un tema que nos afecta a todos y tienen que ser los dirigentes los que tengan que gestionarla. Es el gobierno el que debe administrar sus herramientas, que en este caso son el dinero de todos. Si se utilizan mal acaba por generar problemas económicos.

Unos problemas que afectan a muchas empresas.
Pues sí. En mi caso, por ejemplo, cuando asumí la dirección general dije que en el momento en que esto fuera mal, yo sería el primero que me largaría porque si las cosas no funcionan correctamente, alguien tiene que ser el responsable. Y creo que con el gobierno pasa lo mismo. Con la crisis actual, nos estamos encontrando que en todos los sectores, la gente se ha vuelto más exigente, que se mueve por ofertas, por liquidaciones, por cuentas, así que hay que ser mucho más riguroso con todo.

Siempre habrá buenos momentos.
Bien, en nuestro caso, es cuando se acerca el buen tiempo. Es entonces cuando la gente decide comprarse una bicicleta. También los Reyes Magos acostumbran a encargar muchas. 

¿Qué tal las nuevas tecnologías?
¿La venta por internet? Es algo complicado, la verdad. Tenemos que fijarnos en el mercado americano, que ha marcado las pautas y que nos lleva como diez años de ventaja. Gracias a su experiencia, podemos aprender sin pasar por sus errores. La idea es que sí, venderemos en internet, porque esto nos permite llegar a sitios que nunca habríamos llegado por medios tradicionales. Pero antes de tomar este tipo de decisiones, uno tiene que pensárselo mucho.