Directora de Fresa Comunicación y Diseñadora de Min

Montse Escobar

Comunicar emociones

“La implicación sólo funciona si tú te sientes responsable”

Para Montse Escobar es una gran suerte encontrar a alguien realmente comprometido, a aquellas personas que den algo más de su talento o de su profesionalidad, que realmente crean en aquello que hacen, que sean sensibles porque esto acaba transmitiéndose.

Martes, 25 de Agosto de 2009
A veces la vida tiene un extraño modo de demostrarnos que todo está relacionado, y que aquello que alimentó la imaginación de nuestra infancia lo podemos recuperar cuando somos adultos. Hoy les presentamos una de estas historias, la de Montse Escobar, que habiendo encontrado su lugar en el mundo recuperó uno de estos recuerdos que nunca la habían abandonado, para construir un proyecto que ha cumplido la mejor misión posible: aportar algo al prójimo.
“La complementariedad de las empresas con las agencias de comunicación no existe porque al final los gabinetes de prensa tradicional no entienden del todo lo que hay que transmitir”

“Min es un ejemplo de cómo en relaciones públicas también puedes aportar, con ilusión y ganas, algo de creatividad. Y sin inversiones de ningún tipo, algo a tener muy en cuenta”

“Soy de las que creen que si después de hacer algún acto muy vistoso, el esfuerzo no se traduce en nada más, no sirve de nada. Así que creo que con el tema de la implicación filantrópica sólo funciona si tú te sientes responsable de ello”
Por su currículum, se ve que tiene una amplia experiencia en el mundo de la comunicación. 
Cuando estaba en L’Oréal me di cuenta que la complementariedad de las empresas con las agencias de comunicación no existe porque al final los gabinetes de prensa tradicional no entienden del todo lo que hay que transmitir. La comunicación de verdad, la global, sólo se puede hacer desde la compañía, entendiendo el producto, a tu presidente, a saber cómo se escriben los documentos. Y no sólo publicando notas de prensa.

Pero usted fundó una agencia.
Y no digo que no sean importantes. Su punto fuerte está en la producción de los eventos, en elementos externos que sobrepasan la capacidad de organización de las empresas. Pero no en las comunicaciones hacia el exterior.

Esto habrá sido ahora porque los medios tradicionales…
Los medios están cambiando a una velocidad tan increíble, que aún no hemos asumido estas transformaciones. Y no debemos olvidar que en buena medida, los gabinetes de prensa han provocado que deje de invertirse en publicidad. Si una agencia de comunicación es capaz de que se publiquen noticias sobre una empresa teniendo además más credibilidad que no la mera publicidad, esto provoca que los ingresos de publicidad de los medios, es decir, su principal fuente de ingresos, bajen, y como consecuencia, que sean las mismas agencias las que maten a los medios de comunicación. 

En su currículum hemos visto que creó a Min. ¿Qué es Min?
Min es un producto de comunicación, un ejemplo de cómo en relaciones públicas también puedes aportar, con ilusión y ganas, algo de creatividad. Y sin inversiones de ningún tipo, algo a tener muy en cuenta. Min es un personaje, una niña que me ha acompañado desde que tenía 6 años. Tiene mucho de mí, porque de hecho, en mi entorno más cercano me conocen como Monts, y el diminutivo de este diminutivo es Min. El caso es que ha ido evolucionando con el tiempo hasta que llegó un momento en que este producto de la imaginación pudo llegar más allá.

¿Y cómo fue eso?
Verá, cuando estaba en reuniones iba siempre dibujando a este personaje y la gente con la que trabajaba sabía que yo tenía cierta debilidad por esta pequeña creación. Un día, me llamó Lisa Lovatt-Smith. Había sido directora en Vogue Paris pero dejó el mundo del lujo y la sofisticación a raíz de un viaje por África, donde fundó Orphanaid Africa. Estaba organizando una gala benéfica para recoger fondos y me pidió que la ayudara. Me encantó, porque el tema del voluntariado lo he vivido siempre de un modo muy intenso. Ya desde pequeña, con mi hermana y mi madre habíamos hecho muchas cosas.

O sea que la responsabilidad social le viene de lejos. 
Pensé cómo podía integrar 3 cosas que siempre me han gustado mucho: la comunicación, la filantropía y el arte. Lisa me propuso hacer camisetas con “aquel muñeco tan mono que hacía”, según ella, para venderlas para la fundación. En aquel momento, la intuición y la experiencia me condujeron a llamar a algunos diseñadores para que me ayudaran a hacer un autógrafo en la camiseta, y así sacar adelante un proyecto de educación en Ghana para construir un pozo y una escuela con 12.000 euros.

¿Y cómo salió todo?
Pues los llamé a uno por uno. Y excepto dos que no pudieron porque no tenían tiempo, recibimos 72 camisetas de, entre otros, Vitorio & Luchino, TCN, David Delfín, Armand Basi, Joaquin Verdú y Antonio Miró. No es que firmaran la camiseta, es que hicieron una obra de arte. Cuando las hube reunidas todas, la idea fue ir a ver a Paco Flaqué, entonces director de la Pasarela Gaudí, para proponerle subastarlas al final de la semana de la moda. Y así lo hicimos.

¿Y recaudaron mucho dinero?
Pues sí, los 12.000 euros que necesitábamos para construir el pozo y la escuela. A partir de ahí pensé que podía hacerse algo más. Y con Min intenté focalizar un producto que reflejara la parte infantil de los adultos, nada agresiva, simpática, y amable. Pensé que en el fondo era un vehículo que estaba entre dos mundos: el de la moda, frívolo y sofisticado pero también el de la responsabilidad social.

Y la cosa no se ha parado.  
Bien, soy de las que creen que si después de hacer algún acto muy vistoso, el esfuerzo no se traduce en nada más, no sirve de nada. Así que creo que con el tema de la implicación filantrópica sólo funciona si tú te sientes responsable de ello. Entre diseñadores, periodistas y demás, han trabajado en ello casi 500 personas. Así que el siguiente paso es un licensing, a través del cual, y de forma vitalicia, se vayan repartiendo los beneficios, entre los royalties, el comercial y el proyecto.

Hablemos de los libros que se han editado.
Son los que explican la historia de Min. Hemos hecho 4 y saldrán más próximamente, así que de aquí a noviembre habrá unos 11. En el primer libro, había un guionista pero es lo que pasa con los personajes con los que has estado conviviendo durante tanto tiempo: que tú eres quien los conoce más, como se expresan, cuáles son sus valores, como se comportan. Así que he acabado haciendo yo los guiones.

Lo importante es que guste.
Sí, a los niños estéticamente les encanta, porque es fácil de imitar, e incluso recibo dibujos de niños, de modo que se han generado unos vínculos naturales muy interesantes. Y lo mejor es que puedes ir introduciendo conceptos que para los niños resultan abstractos, como el hecho de explicar qué es una fundación. A través de Min lo puedes transmitir sin problemas.

Ya nos ha comentado que tiene mucho suyo. Pero habrá otras influencias. 

Sí, Min se ha configurado nutriéndose de muchas personas que han dejado su huella  en mi vida. Una vez hice una lista de las 150 que han forjado mi carácter y mi forma de pensar. Las dos primeras son mis padres, claro está. Y después hay 148 más.

El siguiente paso sería convertir todo esto en una serie de animación.
Sí, estamos intentando, a través de una productora convertir este personaje en una serie de microespacios. Es un proyecto que ha ido creciendo y con el que hemos conseguido todos los objetivos que nos hemos propuesto. Han sido cinco galas que hemos realizado con las fundaciones con las que trabajamos: Orfanatos de África, Pequeño Deseo, Teodora Payasos, Menudos Corazones e Isabel Gemio. Y la próxima será Sandra Ibarra. Lo que se recoge en las galas va destinado íntegramente a estas organizaciones, y licencia que sale asociada a ese producto es el royalty vitalicio para la fundación. Seguramente somos bastante exigentes, pero así uno sabe cuando las cosas realmente funcionan.

¿Le presentan muchos proyectos?
De momento los vamos a buscar nosotros porque sabemos qué es exactamente lo que pretendemos. Esencialmente, que sean proyectos infantiles y que sean destinados a cosas muy concretas.

Debe ser difícil encontrar una implicación total en proyectos de este tipo.
Bien, pero este tipo de personas son las valientes de verdad. Nosotros estamos aquí intentando aportar y las empresas nos ayudan pero no están aquí para eso, así que la gran suerte es encontrar a alguien realmente comprometido, a aquellas personas, sean periodistas o publicistas que den algo más de su talento o de su profesionalidad. Que realmente crean en aquello que hacen, que sean sensibles a lo que nosotros hacemos. Porque esto acaba transmitiéndose.

Quizá el éxito que tienen lo podrían repetir en otros modelos. 

Bien, de hecho, podría dedicarme a hacer consulting sólo con este tema porque ahora sólo empezamos a intuir hasta dónde podría llegar el dibujo de una niña para expresar conceptos como la responsabilidad social. Pero, ¿sabe? En el fondo se trata siempre, de lo mismo: comunicar emociones.