Country Manager para España y Portugal de AsiaInspection

Alex Makow

Normas de calidad internacionales

“Producir demasiado barato puede salir muy caro”

Alex Makow explica que la única opción para evitar cualquiera de los riesgos es la prevención. Dice que es muy importante la realización de una auditoría de fábrica con el fin de evaluar la cadena de producción y la organización de fábrica a la que se contrata.

Martes, 22 de Septiembre de 2009
Para Alex Makow, las empresas que no estén en Asia, sencillamente, no existen. Y es que cada vez son más las empresas que contratan su producción en países asiáticos para abaratar costes. Pero ello puede conllevar importantes riesgos empresariales, si no se mantiene un continuo y riguroso control de calidad. Subcontrataciones dudosas, cambio de materiales, fallos en la producción, retrasos en los pedidos, utilización de menores en los procesos de fabricación… Todo un rosario de factores que pueden salir muy caros. AsiaInspection realiza esta labor por y para los empresarios occidentales, y vela por que se cumplan las más estrictas normas de calidad internacionales.
“La crisis está promoviendo entre los fabricantes asiáticos todo tipo de picarescas para abaratar sus propios costes: cambiar la calidad, falsificar certificados y licencias, e incluso crear fábricas inexistentes. Nosotros intentamos evitarlo”

“La única opción para evitar los riesgos de trabajar a distancia es la prevención. Es muy importante la realización de una auditoría de fábrica con el fin de evaluar la cadena de producción y la organización de fábrica a la que se contrata”

“La rentabilidad de nuestros servicios permiten a los empresarios occidentales que sus pedidos lleguen en tiempo y forma. De hecho, muchos de nuestros clientes han decidido eliminar de su agenda de trabajo los viajes que realizaban para visitar las fábricas”
¿Tan peligroso es importar productos asiáticos o encargar la propia producción allí?
La crisis que estamos atravesando a nivel mundial está promoviendo entre los fabricantes asiáticos todo tipo de picarescas para abaratar sus propios costes: cambiar la calidad de los materiales, falsificar certificados y licencias de exportación e incluso crear fábricas inexistentes.

Trabajando a tanta distancia hay este riesgo.
Sólo para empezar, el empresario occidental se encuentra en la tesitura de pagar por anticipado a su proveedor un 30% del coste de producción. En muchas ocasiones la decisión se basa en una única muestra que, por supuesto, es perfecta. Pero esto no garantiza que la producción sea finalmente idéntica a lo que has visto. Así que es necesario ejercer un férreo control en todo el proceso de fabricación, embalaje y envío, si no quieres encontrarte con sorpresas desagradables y especialmente costosas. Nosotros nos ocupamos de ello.

¿Cuáles son los riesgos más importantes de fabricar en Asia?
Pueden suceder tres cosas. La primera es que no te llegue lo que el cliente ha pedido o el producto sea defectuoso o los materiales no respondan a lo pactado, lo que inevitablemente conlleva la devolución de la mercancía y la pérdida de la inversión. La segunda posibilidad es que el pedido llegue fuera de plazo, lo que es especialmente lesivo para los contratos con penalización. La tercera posibilidad es la combinación de las dos anteriores: que el pedido llegue mal y tarde, lo que supone un desastre total. Pero, en cualquiera de los tres casos, lo más importante es que el empresario no tiene capacidad de reacción.

Supongo que lo único que se puede hacer es prevenir el posible daño.
Efectivamente, la única opción para evitar cualquiera de los riesgos es la prevención. Es muy importante la realización de una auditoría de fábrica con el fin de evaluar la cadena de producción y la organización de fábrica a la que se contrata. También debería hacerse una auditoría social para saber si se cumplen las normas de sanidad, higiene y seguridad, así como el cumplimiento de las leyes laborales locales para el trabajo de niños.

Parece un control razonable.
Sí pero no es suficiente. Luego habrá que llevar a cabo toda una labor de control sobre el proceso de producción: realizar pruebas de laboratorio de las muestras de producción, controlar el inicio de la fabricación y monitorizarla hasta su conclusión, efectuar una inspección pre-embarque, y comprobar la carga de los contenedores en los que se viajará el envío. El problema es que esto no se puede hacer a distancia o mediante un viaje del empresario cada tres meses para visitar la fábrica.

Y ésta es la labor de los hombres de rojo de AsiaInspection.com…
Efectivamente, nuestros inspectores son los ojos del empresario en la fábrica en la que se realiza la producción. Utilizamos inspectores nativos, que cuentan con un supervisor occidental, y efectivamente, su uniforme es rojo. Es un color cuya elección no es casual: además de ser muy visible, queremos mostrar nuestra agresividad de trabajo, es decir, que la inspección va a ser exhaustiva y que no hay opción a la negociación. De hecho, a nuestros inspectores se les conoce como los hombres de rojo y aun cuando se haya avisado de la inspección a realizar, su llegada genera un alto grado de estrés a los dueños de las fábricas.

¿Cómo se realiza la inspección?
Lo controlamos todo atendiendo a las normas internacionales de calidad más rigurosas: ISO 2859, ISO 9000 y SA 8000. En cada caso, el supervisor elabora un protocolo a seguir, que en cada caso se personaliza en función de las especificaciones y la muestra aprobada aportada por nuestros clientes. Podemos inspeccionar todo el proceso, desde el inicio hasta su embarque para ir a su destino.

Y esto lo debe incluir todo.
Comprobamos los materiales, el proceso de fabricación, el acabado del producto y el embalaje. Parece que hay elementos como este último, el embalaje, que no tienen mucha importancia, pero no es así: es muy habitual que se intente reducir el gramaje del cartón, o que haya errores en el etiquetado, en los precios, instrucciones especiales, logotipos, o incluso en los nombres de la empresa.

El transporte también tiene que ser delicado, especialmente para determinados productos.
Si, es un punto en el que las prisas, por ejemplo, llevan a golpear o pisar cajas o realizar un estibado inadecuado del contenedor. Lo importante es que el cliente reciba un completo informe de la auditoría el mismo día en que ésta se ha realizado y que podrá aprobar o rechazar online el pedido, tomando las decisiones oportunas que le permitan proteger su inversión.

Hablemos de costes…
La inspección le cuesta al empresario menos de lo que le cuesta los desplazamientos internos en China o los taxis de los aeropuertos aquí y allí para desplazarse. Y ello sin contar los problemas logísticos de transporte, idioma, costumbres, y las incidencias propias de cualquier viaje. Para que se haga una idea, la inspección del producto le cuesta 288 dólares en China y 388 en otros países.

Antes ha hablado de auditorías…
Sí, el importe de la auditoría de fábrica y social es de 650 y 850 dólares respectivamente. Mientras que el precio de los test de laboratorio varía en función del que elijan nuestros clientes. La rentabilidad de nuestros servicios está clara, ya lo ve, máxime cuando nuestros informes permiten a los empresarios occidentales que sus pedidos lleguen en tiempo y forma. De hecho, muchos de nuestros clientes han decidido eliminar de su agenda de trabajo los viajes que realizaban para visitar las fábricas, pues se han dado cuenta de que es necesario un control continuado para garantizar la calidad del producto.

¿Cuál es la dimensión empresarial de AsiaInspection.com?
En la actualidad disponemos de más de 350 inspectores en toda Asia. Realizamos inspección de calidad, auditorías de fábrica y test de laboratorio en cualquier lugar del continente asiático para más de 2.500 clientes de un centenar de países.