Director General de Toshiba Information System España

Alberto Ruano

Mejorar en época de crisis

“La innovación aumenta la productividad”

Alberto Ruano está convencido de que la llegada de Internet ha constituido la tercera revolución industrial. Ahora, la productividad está estrechamente ligada a la tecnología.

Martes, 22 de Septiembre de 2009
La innovación con tecnologías de la información y la comunicación son un arma ineludible para combatir la crisis, a pesar de que para mantener las ventas se hayan tenido que reducir notablemente los márgenes comerciales de los productos electrónicos e informáticos y exista una fuerte competencia de mercado. Pero en las últimas semanas el Gobierno ha realizado dos anuncios de gran importancia: la informatización de los juzgados y de las aulas de los colegios. La primera, una eterna asignatura pendiente. Y en el segundo caso, llueve sobre mojado, pues no es la primera vez que se produce tal anuncio y son contados los centros educativos que cuentan ya con al menos un ordenador por aula. La cuestión, a juicio de Alberto Ruano, es de dónde va a salir el dinero para financiar estas necesarias iniciativas. Ya ha sucedido que en alguna comunidad autónoma el concurso público para la adjudicación de la informatización de las aulas se ha declarado desierto. Una serpiente que se muerde la cola.
“La tecnología en época de crisis ayuda a que las compañías de electrónica lo hagamos un poquito mejor. La innovación siempre conlleva una mayor productividad, pero también genera la incertidumbre de disponer de los últimos avances”

“La innovación mantiene el mercado de consumo. Ahora bien, con una importante bajada de precios y, como consecuencia, de nuestros márgenes comerciales; y esto hace que tengamos que ajustar mucho nuestros presupuestos e inversiones”

“Para tomar decisiones sobre tecnología hay que estar informado sobre la tecnología. El problema es que hay personas que toman estas decisiones sin valorar adecuadamente la productividad de la inversión, pues se realiza una inversión a corto plazo y no a medio plazo”
La economía de las empresas parece que se encuentran en un punto de inflexión marcado, además de por la crisis, por el desarrollo de las tecnologías de la información. ¿Esto es así?
La tecnología en época de crisis ayuda a que las compañías de electrónica lo hagamos un poquito mejor. La innovación siempre conlleva una mayor productividad, pero también genera la incertidumbre de disponer de los últimos avances, porque lo último siempre es mejor. Acabamos de asistir al lanzamiento por parte de Microsoft del sistema operativo Windows 7, que es un producto bastante intuitivo, fácil de utilizar, que va a interactuar con los usuarios y que sin duda va a tapar la mala imagen adquirida con la llegada del Windows Vista. Sus características van a generar un importante aumento de la demanda, especialmente ahora que nos enfrentamos al inicio de la campaña de Navidad. Y esto hará que a todos nos vaya mejor.

¿Renovarse o morir?
A todos nos viene bien que la tecnología se vaya renovando rápido. Es un buen arma para combatir la crisis. Para las empresas de eTIC esta dinámica supone un importante aumento de la productividad, hasta el punto de que en estos últimos dos años, lejos de producirse despidos, hemos continuado generando empleo. ¿Por qué no sustituir el DVD que tenemos en casa por un disco duro de alta definición que nos permite almacenar mil películas que nos bajamos -pagando, por supuesto- de Internet? La innovación mantiene el mercado de consumo. Ahora bien, con una importante bajada de precios y, como consecuencia, de nuestros márgenes comerciales; y esto hace que tengamos que ajustar mucho nuestros presupuestos e inversiones. Ya no podemos continuar la dinámica de inversiones de hace tres años. Esta es la parte negativa de la crisis para nosotros.

La informatización de los centros de enseñanza con ordenadores portátiles para los alumnos, pizarras electrónicas y otros dispositivos será una realidad a corto plazo?
Hay comunidades autónomas que ya han dado el paso y están informatizando las aulas con muy buenos resultados. El problema es que el Estado sólo aporta el 50% de la inversión, por lo que las Comunidades Autónomas que todavía no saben como realizar la financiación de su parte y están demorando la puesta en marcha del proyecto. Sin embargo, no pueden permitirse perder el 50% del Gobierno y tienen un plazo de tan solo un año para que esto no ocurra. Lo cierto es que ya se está poniendo en marcha. Toshiba, por ejemplo, está proporcionando los productos en Cataluña, dónde ya se está realizando una primera evaluación. En el País Vasco se acaba de convocar el concurso público para la dotación informática de las escuelas. Y también se convocó en Cantabria, aunque en este caso el concurso de declaró desierto.

¿Cómo puede suceder algo así?
Lo que a priori era una buena noticia para los fabricantes de eTIC, en la realidad no lo es tanto. Preocupa especialmente el aspecto de los precios con que se están convocando los concursos públicos. No se pueden vender ordenadores portátiles a 250 euros. Los fabricantes no podemos subvencionar este tipo de proyectos vendiendo por debajo del precio de coste. Toshiba y en general las marcas reconocidas no pueden asumirlo. Hay que tener en cuenta que los que van a manejar esos ordenadores son niños por lo que hay más posibilidades de que puedan estropear y haya incidencias. De ahí la necesidad de contemplar plazos de garantía de tres a cinco años, disponer de un servicio de mantenimiento y soporte técnico, también de un backup externo por si hay una avería importante en el servidor. A nosotros nos gusta hacer las cosas bien. Por eso tenemos un servicio de postventa preparado para hacer frente a todo tipo de incidencias. Pero nadie ha tenido en cuenta todos estos costes a la hora de establecer los precios de los concursos públicos.

Imagino que serán necesarios unos cuantos ajustes. Vamos, que no se trata únicamente de poner ordenadores en las clases…
La verdad es que ver a un niño de cinco años con un portátil da una clara idea de cómo va a cambiar el modelo educativo. Ahora las Comunidades Autónomas tendrán que ajustar los contenidos que se incorporarán a esos ordenadores. También está el problema de los sistemas operativos, ya que unas comunidades están optando por el Windows, prefieren otras por el modelo software libre y otras por los dos a la vez.

¿Están preparados los profesores para este cambio de orientación de la enseñanza?
Hay profesores que no están suficientemente formados, especialmente los que vienen de generaciones en las que no se disponía de estas tecnologías. Solo los más jóvenes han crecido con ellas. Con este fin, en Castilla-La Mancha hace dos años se decidió proporcionar el ordenador a los profesores antes que a los alumnos con el fin de que se adaptaran al cambio. El rechazo fue de apenas un 2%. Ahora se trata de cómo se van a establecer los contenidos para que el alumno puede interactuar con ellos. Y esto va desde hacer los deberes en casa y enviarlos por email, hasta tenerlos encendidos en clase y que todos sigan las explicaciones del profesor. En cualquier caso, todas estas cosas habrá que perfeccionarlas con el tiempo. Lo importante ahora es que se está dando el paso.

¿Desaparecerán los libros de texto?
Las Comunidades Autónomas que subvencionan los libros ya se están planteando como abordar su sustitución por el formato electrónico. Incluso es posible que alguna de ellas comience a implantar el eBook en el próximo curso. Seguro que las editoriales ya están analizando cómo enfrentarse a este salto cualitativo definido por las nuevas tecnologías.

¿Llegará algún día la sociedad Wifi o wireless?
Indudablemente. Si yo trabajara ahora en una empresa de telecomunicaciones donde más invertiría sería en este campo. La comunicación sin cables en cualquier lugar y en cualquier momento será la cuarta revolución industrial. Todo será wifi y deberá ser un servicio global. Sorprende que las compañías aun no estén trabajando en esto.

No se puede acabar esta entrevista sin hablar de las innovaciones tecnológicas que llegarán en los próximos años…
Los ciclos de nuestros productos son cada vez más cortos. El siguiente cambio se producirá en el primer o segundo cuatrimestre del próximo año, con la tecnología LED, que aporta un menor consumo, mayor contrate de blancos, más luminosidad, menor volumen. Esta tecnología apenas tiene en la actualidad una cuota de mercado del 2%, pues no son pocos los fabricantes que siguen apostando por el plasma, ya que les permite ser muy competitivos en el precio. Y todavía debe venderse la última generación. Pero el futuro lleva más grandes y livianos. En lo que se refiere a la movilidad, se está intentando encontrar el tamaño idóneo de pantalla, que puede que esté entre las 10 y las 12 pulgadas.

Hablando de ciclos… ¿cuál sería el ciclo de vida idóneo del parque informático de una empresa?
La productividad está estrechamente ligada a la tecnología. El hardware es importante en la medida en que los nuevos programas deben correr bien en el ordenador. Pero también es lógico que en tiempos de crisis las empresas intenten alargar el ciclo de vida de sus ordenadores hasta los cuatro o cinco años. De lo que no se dan cuenta es de que en ese caso perderán productividad. El ciclo de vida idóneo de los ordenadores es de dos años. Y en este tiempo las empresas deben haber ya amortizado su inversión.

Y ahora que el Gobierno ha anunciado que -por fin- se va a emprender la informatización de la judicatura, con las necesidades de prestaciones que ello conlleva, ¿no se corre el riesgo de que se realice con tecnología obsoleta?
Para tomar decisiones sobre tecnología hay que estar informado sobre la tecnología. El problema es que hay personas que toman estas decisiones sin valorar adecuadamente la productividad de la inversión, pues se realiza una inversión a corto plazo y no a medio plazo. Eso leva a no atreverse a tomar las decisiones más adecuadas y correr riesgos de atascos, pérdidas de información, etc.