Salvador García Torrico

Innovar y emprender

“Los emprendedores son el motor de la economía”

Salvador García Torrico asegura que la gente joven con formación no puede quedarse de brazos cruzados, han de arriesgar y hacer realidad sus sueños, porque el futuro está en sus manos.

Martes, 01 de Diciembre de 2009
Nacida hace 21 años, lo que la convierte en la más antigua del país que representa el sector, la Confederación Nacional de Autónomos y Microempresas (CONAE), engloba actualmente a más de 240 organizaciones de autónomos de todo el territorio nacional. Integrada por empresarios autónomos y microempresas, cuenta con la unión de varias organizaciones territoriales y se estructura por sectores de actividad productiva, de ámbito territorial y sectorial. Su principal objetivo, la representación y defensa del interés del autónomo.
“¿Cómo podemos pedir a los jóvenes que emprendan su negocio si luego no les apoyamos? la no exigencia de avales, la ayuda con microcréditos y la apertura de líneas especiales de financiación, podrían impulsar a emprender nuevos proyectos”

“Este sector siempre ha tenido y tendrá todas las posibilidades para salir adelante. El esfuerzo que caracteriza a emprendedores, empresarios autónomos y microempresarios es el motor sobre el que se sustenta el vehículo económico”

“Los consumidores de bienes y servicios han perdido la confianza en el sistema económico. Y para solventar esto es fundamental inyectar positivismo y ofrecer soluciones reales, eficaces, duraderas y factibles”
CONAE ha presentado un decálogo de medidas para mejorar la situación actual del colectivo que defienden. ¿Qué incidencia cree que tendrá?
Pues ya veremos, pero desde CONAE lo que hacemos es luchar por facilitar la vida, no sólo a los autónomos o microempresarios, sino también a los emprendedores de nuestro país. El decálogo que hemos planteado es una herramienta esencial para que el 97% del tejido empresarial español salga de la crisis actual.

Ahora puede resultar un poco difícil.
Sí, claro, ¿Cómo podemos pedir a los jóvenes españoles que emprendan su negocio si luego no les apoyamos económicamente? Creo que deberíamos empezar por ahí: la no exigencia de avales, la ayuda con microcréditos y la apertura de líneas especiales de financiación, podrían impulsar nuevos proyectos. Todo ello dejando de lado, claro está, la complejidad burocrática. Estas son algunas medidas que hemos propuesto al Ejecutivo, y en buena medida, son parte del decálogo que hemos propuesto.

Con el tema del paro, parece que ahora alguien ha pensado que este colectivo tiene su importancia en la economía.
Sí, y resulta paradójico que el sector que supone la base económica de nuestro país se halle tan desprotegido. Y decimos que supone la base económica porque conforma, el 97% del censo empresarial de nuestro país. Creo que es un dato muy significativo.

¿Alguna otra cifra que resulte reveladora?
Las que quiera. El sector aporta al Estado, a través de impuestos y tributos el 65% de la recaudación nacional total. Además, la generación de empleo por parte de empresarios autónomos y microempresas se acerca al 70% de toda España. Todo ello nos hace ratificar la idea del cambio del modelo socioeconómico en el que nos encontramos y que ha quedado obsoleto.

¿Qué otras medidas proponen?
Entendemos necesaria la aplicación de medidas como la rebaja del coste del RETA, la reducción de los costes sociales, los aplazamientos en el pago de impuestos y de los seguros sociales, las bonificaciones en IRPF y en Seguridad Social para aquellos que creen nuevos puestos de trabajo… creemos que son medidas imprescindibles para la reactivación de la economía.

Sí, pero ahora quizá el horno no está para bollos.

De acuerdo. Ahora la morosidad es una de las lacras de nuestro tiempo, pero si queremos que se active la economía, alguien tiene que velar porque los empresarios autónomos y microempresarios sean pagados por las grandes compañías y las Administraciones a su debido tiempo. Es ilógico, por ejemplo, que tengan que pagar el IVA antes de cobrar sus facturas.

Sin embargo, parece que en Europa empiezan a ver el final del túnel de esta crisis.
Sí, esta es la principal diferencia con España, que nuestros vecinos estaban preparándose desde hace tiempo, vaticinando esta situación y nosotros, como siempre, llegamos tarde y no supimos reaccionar. Y como acostumbra a pasar en estos casos, lo peor no es la crisis en si sino el desánimo que causa en el colectivo que represento.

Cierto, un colectivo muy sensible.
Además de no atender al llamado diálogo social y no poner las medidas necesarias para que puedan salir a flote empresarios autónomos, emprendedores y microempresas, los ciudadanos, consumidores de bienes y servicios, han perdido la confianza en el sistema económico. Y para solventar esto es fundamental inyectar positivismo y ofrecer soluciones reales, eficaces, duraderas y factibles. Los españoles necesitamos ganar el pulso al bache económico.

¿Qué lleva a alguien como usted a ser el máximo representante nacional del autónomo y del pequeño empresario?
Bien, creo que principalmente, el convencimiento de que éste es el momento para el asociacionismo, de que todos juntos podemos cambiar la situación actual, siempre con independencia y afán de superación. Desde mi juventud he admirado a aquellos que se ganaban la vida a raíz de su idea, su negocio, aquello que con el tiempo se pudiera convertir en algo más que un trabajo. 

Un trabajo que no tiene porqué ser exclusivo del sector de los autónomos.
Sí, desde CONAE, trabajamos para que empresarios autónomos y microempresas, que son importantes en cifras en cuanto a que son la base de la economía, lo sean también a nivel político. Pero la idea es que sea posible un diálogo social en el que tanto trabajadores, como grandes compañías, pymes, autónomos, emprendedores y microempresas tengamos cabida, ya que todos juntos hacemos la economía de este país: ya sabe, la unión hace la fuerza.

Hablemos de las posibilidades futuras de este sector.
Creo sinceramente que este sector siempre ha tenido y tendrá todas las posibilidades para salir adelante. El esfuerzo que caracteriza a emprendedores, empresarios autónomos y microempresarios es el motor sobre el que se sustenta el vehículo económico.

Pero en la situación actual, con un mercado de trabajo colapsado, ¿le aconsejaría a un joven recién licenciado que arriesgara a montar su propia empresa?
Pienso que ante situaciones como esta, de incertidumbre lo que hay que hacer es innovar y emprender. Y por supuesto que un joven licenciado está lo suficientemente preparado para montar su propio negocio. Y aunque lo cierto es que nunca está de más tener experiencia en su sector, bien es verdad que lo más importante es la motivación y el tesón para llevar a cabo la idea.

Ustedes ¿pueden contribuir a ello?
Lo intentamos. La gente joven con formación no puede quedarse de brazos cruzados, así que desde CONAE les animamos a que arriesguen y hagan realidad sus sueños, porque al fin y al cabo, el futuro está en sus manos. Siempre, eso sí, con la información y la orientación adecuadas, porque hay que fomentar el emprendimiento, pero con cabeza, con responsabilidad.

Para un pequeño empresario, ¿cree que es mejor ampliar fronteras o, por el contrario, centrarse e incidir en un ámbito concreto?
Hay muchos factores a tener en cuenta. Depende de cómo se quiera orientar el negocio, del momento en que se encuentre… ambas opciones pueden ser correctas. Por una parte, el empresario puede reducir su target a un segmento muy concreto de la población, porque quizá ha encontrado su nicho de mercado, después de estudiar al sector y a su competencia. Pero por otra parte, no podemos olvidar que salir al exterior es una buena forma de expandir el negocio, y ahora con Internet y las redes sociales esto es cada vez más fácil y rentable.