Director General de Ros Roca

Joan Molins

Modelo basado en las personas

“Las empresas deben crecer paulatinamente. Sin sobresaltos”

Joan Molins es partidario de que el crecimiento de las empresas sea paulatino. Asegura haber tenido unos años muy buenos, en los que se ha crecido a base de comprar compañías, porque el mercado lo permitía, sobre todo el mercado financiero.

Martes, 01 de Diciembre de 2009
Por fortuna ya han pasado a la historia los tiempos en los que aquellos que apostaban por el reciclaje eran cuatro hippies concienciados. Hemos cambiado para bien y de lo que ahora se trata es hacer lo posible para combinar el respeto por el medio ambiente a obtener también una rentabilidad económica de ello. Joan Molins, coordinador general de Ros Roca, empresa dedicada a todo el proceso de recogida de basuras.
“El crecimiento de las empresas debe ser paulatino. Hemos tenido unos años muy buenos, en los que hemos crecido a base de comprar compañías, porque el mercado lo permitía, sobre todo el mercado financiero”

“El equipamiento municipal siempre ha tenido partidas en la que los concejales han podido realizar muchos proyectos, de modo que aquí es donde se ha invertido más desde el punto de vista de la evolución de la máquina”

“Si los ayuntamientos quieren ponerse la etiqueta de verde y decir que apuestan por el medio ambiente me parece muy bien, pero lo cierto es que después no se enseñan todas las cuentas”
¿Cuál fue exactamente el perfil que buscaban en usted cuando le ficharon?
Bien, buscaban un cambio, ya que eran una empresa familiar, con una estructura muy jerarquizada, y buscaban otra con mucha más transversalidad. Ficharon a Koldo Sarachaga, que había sido el director general de Irizar, de la cooperativa Mondragón y él fue el gran transformador de la empresa.

Así que la idea era cambiar el modelo.
Sí, un modelo basado en las personas, la flexibilidad, la comunicación, la transparencia, sin jerarquías. De hecho, en el reverso de mi tarjeta está inscrito el cargo de Coordinador General, es decir, nada de directores. Algo muy llano y participativo. Impulsamos este proyecto durante tres años, pero la compañía ha crecido mucho en tres años. 

El tema del medio ambiente da para mucho.
Sí, nosotros fabricamos y comercializamos equipos de recogida y de limpieza. El diseño lo hacemos todo aquí: Por ejemplo, para el de Barcelona, este nuevo recolector lo hemos hecho en colaboración con el Instituto Metropolitano de Discapacitados.

Pero entonces, ¿Han ido a concurso de licitación y han ganado?
No, no. Los que se presentan a concurso son las empresas, en este caso, DiFomento, FCC, Urbaser y Comsa. En el concurso había unas especificaciones técnicas que son las que llevamos trabajando un par de años.

¿Qué empresas conforman el grupo Ros Roca?

Cuatro en total. Por un lado, Ros Roca Industrial, que es la de equipos de recogida y limpieza. Después tenemos Ros Roca Envirotec, que es la que trata la ingeniería de tratamiento, compostaje, mecanizaciones, túneles, secado… una ingeniería que diseña y construye plantas para un tercero, sin que nosotros explotemos nada. Luego está la que se encarga de las transformaciones del motor y de todo el tema de la criogenia: la transformación de equipos y cisternas, para transporte y centrales de tratamiento de gas: estaciones de servicio, gas licuado, grupos electrógenos… este tipo de cosas. Y finalmente hay una cuarta compañía, Ros Roca Indox, que es la que se dedica a la construcción de sistemas de transporte de gas y de líquido.

Aún así, seguro que debe  haber conexiones entre las cuatro empresas del grupo.
Sí, la vocación es que todo esté muy integrado. Nosotros proveemos a las empresas y a la sociedad equipos para recoger y tratar la basura. Y con el tratamiento de esta basura recuperamos el gas para suministrar combustible a las mismas carrocerías. De tal manera, que el círculo queda cerrado.

Todo ello debe conllevar una facturación considerable.
Sí, el Grupo debe estar sobre los 450 millones de euros de facturación. En la vertiente del medio ambiente y basura, hicimos una ampliación de capital para comprar una empresa inglesa, por lo que ahora tiene una facturación de unos 350 millones de euros y es la parte más grande del grupo. Y ello sin olvidar que en este sector, somos el número uno en Europa y el segundo a nivel mundial: por facturación y por número de unidades. También somos el primer fabricante en España, el primero en Inglaterra, el tercero en Francia y en Alemania. En Brasil, por ejemplo, tenemos casi el 80% de la cuota de mercado.

¿Cuál es la metodología para mantenerse en una situación de privilegio como esta pero sin crecer desmesuradamente, lo que también podría ser malo?

Bien, creo que los pasos tienen que ser paulatinos. Hemos tenido unos años muy buenos, en los que hemos crecido a base de comprar compañías, porque el mercado lo permitía, sobre todo el mercado financiero. Hicimos una ampliación de capital, la familia tuvo que ceder parte de su capital a un tercero, y todo ello ha conllevado una profesionalización. Es este proceso lo que nos hace estar donde estamos.

Volvamos al producto. ¿Cómo funciona el proceso?
Antes que nada, tenemos que tener en cuenta de que dependemos enteramente de la decisión política, de lo que deciden los municipios en esta materia. En el caso de  Barcelona, fue hace 3 años, cuando empezó a estudiarse como debía articularse el servicio una vez acabara la contrata que por aquel entonces estaba en vigor. Se apostó una nueva basada en la accesibilidad de las personas, por lo que obligo a que cualquier contenedor de cualquier punto de la ciudad estuviese a disposición de cualquier persona, fuese niño, anciano o discapacitado.

¿Se basaron en alguna ciudad modelo?

Aquí ha pasado algo muy curioso: durante años, primero por el dinero que llegaba de la Comunidad Europea y después por los años de bonanza económica, lo cierto es que el equipamiento municipal siempre ha tenido partidas en la que los concejales han podido realizar muchos proyectos, de modo que aquí es donde se ha invertido más desde el punto de vista de la evolución de la máquina.