Los hechos de octubre
"Los hechos de octubre"
Por Eduard Berraondo
Han pasado ya 75 años, y, como es habitual, cada ciclo de 25, en forma de plata, oro y platino, acostumbramos a conmemorar esas fechas. Ha pasado ya ese tiempo, en el que un presidente de Cataluña fue fusilado en un muro del Castell de Motjuïc.

A estas alturas, eso debería primar por encima de cualquier divergencia. Las ejecuciones políticas deberían ser condenadas. Y estamos viendo, lejos de ello, que lo que se hace es hacer coincidir la fecha de la comparecencia de Artur Mas, con ese 15 de octubre, en una especie de “ejecución” política, de liderazgo. Qué triste.

Porque se requiere de aquellos que fijan las agendas, y en ese ámbito, las citaciones judiciales lo son, tengan en cuenta la historia. Y si no la tienen, algo falla. Les falta la cultura, o la sensibilidad hacia ella.

En menos de una semana, aquellos que luchan contra ese dragón invisible han consdeguido todo lo contrario de lo que se pretendía.
 
Mientras se veía a un grupo de extrema derecha amenazar y quemar banderas en Plaza de España. En la de Cataluña los moderados unionistas reunían a unos 4.000. La mayoría silenciosa, según ellos, había preferido el puente.
 
Nunca antes, en la historia reciente, había estado tan interesante leer prensa y digitales, estar atentos a las tertulias y coloquios de las cadenas de radio y televisión. La gente despolitizada, sigue estándolo, pero una gran mayoría ya no sólo habla de fútbol en bares y cafés, sino que también lo hace de líderes políticos y tendencias.
 
Octubre de 2015. Han pasado tres cuartos de siglo.
 
Y puedo augurar que en los próximos dias, semanas, hablar de política será habitual en cualquier esquina, en cada rincón. Y cada vez se hace con más con cocimiento de causa, con más ingredientes en cada opinión.