Storytelling para la fiebre de las Start-ups
"Storytelling para la fiebre de las Start-ups"
Por Storytelling&Co.
Según las estadísticas, uno de los colectivos que aumentan de forma significativa en estos meses de creación de empleo es el de las personas que se ponen a trabajar por cuenta propia. Sin ir más lejos, autónomos y emprendedores han aumentado en 40.000 almas entre junio de 2015 y junio de 2014. 
 
Estamos, sin duda, lejos de lo que sucede en otros países de nuestro entorno, pero se percibe una especie de “fiebre” por emprender. Lea la prensa y verá cómo abundan los eventos dirigidos a los febriles emprendedores: congresos, seminarios, cursos, formaciones… Gratuitos o de pago. Organizados por entidades públicas y privadas. 
 
La gran atracción de estos eventos, ahora mismo, es integrar en su programa a un inversor –o quizás más–, dispuesto a escuchar la presentación de proyectos innovadores. Créanlo: si Uds. montan un evento y se traen a un inversor con dinero fresco, se encontrarán con una cola de emprendedores y de start-ups en la calle y esperando a entrar al recinto. Algunas son más largas que el día del estreno de E.T.
 
En Storytelling&Co. hemos participado en la organización de algunos de esos eventos. Y cuando terminan y hemos tenido posibilidad de hablar pausadamente con los inversores, nos han dicho siempre lo mismo: “hay muy buenas ideas, pero la mayoría de los emprendedores tienen un relato claramente mejorable”. Lo cual significa: “si me lo explican mejor, tal vez invierto en ellos”.
 
Las universidades de Estados Unidos hace unos treinta años que empezaron a explicar técnicas de storytelling corporativo a los estudiantes de empresa y gestión. Todos los que se deciden a emprender allí saben que deben capacitarse para poder relatar su proyecto en uno o dos minutos. 
 
“¿Relatar, para qué?” Dicen que preguntó uno de los jóvenes emprendedores en un curso. “Relatar para poder explicarle a tus inversores, a tus clientes y a tus empleados de qué trata tu negocio. Relatar porque vas a necesitar dinero para materializar tu proyecto y hay setecientos emprendedores más como tú, con ideas tan buenas o mejores que la tuya, esperando a tener su minuto de “elevator pitch” con el inversor de turno”, le respondió el formador.
 
Si tú, emprendedor, seduces al posible inversor con una historia emocionante y fácil de recordar, te llevarás el gato (y su dinero) al agua. Así que cuando tengas tu idea bien definida, no te olvides de hacer el siguiente check-list: 1) Asegúrate de que transmites claramente tu “Unique Selling Proposition”, 2) planifica un branding memorable, 3) escribe una lista de los beneficios de tu idea, 4) piensa en el packaging, 5) Define un plan de comunicación. Y 6) No inviertas un euro hasta que no estés segur@ de cuál es tu historia.
 
Todo eso en un minuto. Muchos lo logran, y no tienen fiebre.
 
Colorín, colorado…