Storytelling vs storyselling
“Storytelling vs Storyselling”
Por Storytelling&Co.
Son dos anglicismos que se parecen, y hasta suenan igual. Storytelling y storyselling. Tienen la misma raíz: “story” y ambas están relacionadas con el arte de contar historias. Pero, en términos técnicos, la una tiene que ver con la otra lo que un huevo a una castaña.

Días atrás les contábamos que en marketing y comunicación, la tendencia más destacable de la actualidad es el storytelling, o arte de contar historias que contengan emociones para transmitir ideas. En febrero pasado, sin ir más lejos, un estudio de PRNoticias decía que el 57% de los directores de comunicación de España pensaban así (1).

El storytelling, o su versión para el mundo de la empresa (el storytelling corporativo), significa una forma de comunicar historias, sí, pero historias verídicas, memorables y emocionantes que reflejan mensajes y actitudes de una marca comercial, en vez de mostrar hechos y datos fríos y, por tanto, más fáciles de olvidar. Ya sea en comunicación interna o externa, esta tendencia tiene un recorrido muy largo todavía.

Hace pocas semanas Storytelling&Co. al congreso Zinc Shower en Madrid (2), también llamado “el encuentro de la economía creativa y colaborativa”. Allí asistimos a la conferencia que impartió Goyo Panadero, fundador de DreamTellers y uno de los expertos españoles más importantes en la materia.

Explicó, entre otras cosas, que no todas las historias que se cuentan son storytelling (3). De hecho, hay marcas comerciales que nos cuentan historias que no son verídicas, sino que son ficticias y creadas ad-hoc, para provocar un torrente de emociones en el oyente. Como en las películas. Pero al igual que las películas, ficción pura.

A esta segunda modalidad se le llama “brand-content”, o contenido de marca. Y algunos autores relevantes como Carr y Ann (4)  lo asemejan al “storyselling”, o sea, la “venta de historias” o “historias que se crean para vender”.

De ninguna manera estamos diciendo aquí que crear contenido de marca, por ficticio que sea, sea un mal arte. Ni mucho menos. Entre otras cosas porque en este sector, quien más, quien menos, todos lo hacemos a menudo. Y es una práctica lícita si, y solo si, se establece un pacto tácito entre el emisor y el receptor, como en el cine, en el que éste sabe que aquél le está contando una historia ficticia.

Eva Snijders (5)  es otra irrefutable experta en storytelling en España. En una de sus conferencias explicaba muy bien lo que es y lo que no es storytelling. Y no parece que le alegre que en algunas ocasiones ese pacto tácito se rompa.

Por ejemplo, cuando alguna marca comercial pretende vender una historia ficticia como si fuera real. Esa “venta” no tendría que ver con el storytelling, sino con el storyselling. Y además del malo.

Así pues, el storytelling corporativo del que hablamos aquí tiene que ver con contar historias, emocionar al público y dialogar con él. Eso sí, diciendo la verdad.

Vayan tomando nota, y no dejen de sorprenderse ante el despliegue de neologismos. La cosa promete.

Colorín, colorado…

Notas:

(1): Ver el artículo en PRNoticias: http://prnoticias.com/comunicacionpr/20138171-storytelling-tendencia-comunicacion-corporativa

(2): www.zincshower.com

(3): Ver: “Storytelling y storyselling: usos y abusos”, en http://storytellingdigital.com/2015/05/19/storytelling-y-storyselling-usos-y-abusos/

(4): Carr, A. N. y Ann, C. (2011): “The use and abuse of storytelling in organizations”, en Journal of Management Development, Vol. 30, No 3. pp. 236-246

(5): http://evasnijders.com/