No se olvide del “storytelling”
No se olvide del “storytelling”

Por Storytelling&Co.
La cosa va de lo siguiente: trate de contarnos los dos últimos años de su vida. Bueno, no lo haga. Pero imagínese que lo hace. ¿Cuánto cree que va a tardar en contarnos ese intervalo?
 
Si responde “más de una hora”, hágaselo mirar. Lo normal es que en 30 ó 40 minutos nos lo haya dicho todo. ¿Sabe cuántos minutos hay en dos años? Más de un millón. Y usted nos lo contará todo en media hora. No se preocupe, no tiene ningún problema de memoria.

¿Sabe, en cambio, lo que sí que nos va a contar? Pues lo que recuerde. ¿Y sabe qué es lo que recordará? Pues lo que le conmovió. Lo que le emocionó en esos dos años. El ser humano es un ser emocional. 
 
Los neurocientíficos han estudiado el tema. Saben que el cerebro humano es más sensible a las emociones que a los datos. Dicen que nuestro cerebro ha evolucionado con las emociones. Y que el vehículo más eficaz para transmitir las emociones son los relatos. Como lo lee: explicar historias. En inglés: story-telling.
 
Juguemos un poco: nos vamos al pasado, unos 33.000 años atrás. Vivimos en una caverna en el oeste de Europa. Y el anciano del clan nos cuenta cómo diferenciar las plantas comestibles de las venenosas. No hay escritura, así que no hay donde apuntarlo. Nos lo explica con cuentos y relatos basados en su experiencia vital: “argh, uurrrgh” (“el otro día huía de un oso y me arrimé a una planta que picaba… No os arriméis”).
 
Los que recuerden el cuento evitarán la planta. Los que no, tal vez le hincarán el diente a una ortiga o a una baya letal. El que sobreviva se lo contará a sus descendientes. También con cuentos. Y así por miles de generaciones. Los que no se adapten a entender los relatos, morirán sin poder legar sus genes. 
 
Los que adaptaron su cerebro y se hicieron sensibles a los relatos fueron nuestros tatatatarabuelos. Nosotros, sus descendientes, llevaremos incorporada esa predisposición.
 
Las marcas comerciales también han contratado a neurocientíficos. Y saben que el cerebro de Ud. está preparado para asimilar mejor los relatos que los datos. Así que tratarán de captar su atención con historias y cuentos. Si gracias a la narración, usted recuerda la marca y la compra, ésta sobrevive.  Dese cuenta: ¿recuerda el anuncio de la Lotería de Navidad de este año? Y, en cambio, ¿se acuerda del número que llevaba?
 
Entramos en la era del storytelling corporativo. Apasionante, si a uno le gusta la comunicación, el marketing y estas cosas. A partir de ahora fíjese bien en los anuncios. Ya verá: se lo están contando todo con historias cada vez más emotivas.

Colorín colorado…

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