Menudo septiembre
Menudo septiembre

Por Eduard Berraondo
Y llegó el mes 9. Ese mes en el que, a pesar de que nosotros nos seguimos llenando la boca de europeización, se produce el regreso masivo de aquellos que tenían vacaciones, quince días, nos decían, y han desaparecido un mes, incluso de los que se lamentan de no haber tenido ocasión de irse de su lugar de trabajo, pero, a la hora de la verdad, no ha habido manera de localizarle ni un día al teléfono, ni al fijo ni al móvil.
 
Vaya septiembre nos espera. Sobre todo, en Cataluña. La primera estación, la Diada, el 11 de septiembre, en donde se prevé que puedan salir a la calle, ponerse en formación y crear una enorme V unas dos millones de personas.
 
Para el día 15, una citación importante, la del hijo mayor de Jordi Pujol, que deberá responder, junto a su mujer, del patrimonio acumulado y de su obtención.
 
La siguiente, el día 22, fecha previsible para la aprobación de la Ley de Consultas, esa que permitirá al president de la Generalitat, Artur Mas, convocar la consulta.
 
La fecha  que se fijará, eso es inamovible, es la del 9 de noviembre, para que Catalunya pueda votar.
 
Pero con casi total seguridad, el Gobierno español decidirá la impugnación de la Ley aprobada en el Parlament, esperando que, en un día o dos, el Tribunal Constitucional decida suspender cautelarmente la Consulta. Y ahí comienza un terreno absolutamente desconocido, apasionante de cara a los medios de comunicación, que van a analizar con lupa cada día que pase en esos últimos días del noveno mes del año.
 
Todo lo que ocurra, todo aquello que se produzca por efecto directo de las cosas que vayan sucediendo, va a significar una auténtica clase magistral de política. Y es que todo, en este proceso que vive Cataluña, es política. Lo es las ganas de decidir. Lo son, política en estado puro, los deseos de que acontecimientos desagradables como lo de Pujol se aparten a un lado para dejar pasar a la locomotora. Es política oponerse con la Constitución en la mano. En definitiva, que nada será ya nunca como antes, pase lo que pase en estos próximos días.
 
Ah, y me dejaba el tema del próximo 18... el referéndum escocés. No ocurre aquí, pero sí muy cerca, y el resultado va a ser muy comentado, tanto si al final, los unionistas salvan el NO, como si los Independentistas de Salmond dan la vuelta a todos los pronósticos como algunas encuestas apuntan.