Javier Santiso (ESADE): “En el mundo latino nos fallan los instrumentos para hacer crecer las empresas”
ESADEgeo presenta el informe del Banco Mundial “El Emprendimiento en América Latina”

Javier Santiso (ESADE): “En el mundo latino nos fallan los instrumentos para hacer crecer las empresas”
Según el informe del Banco Mundial, aunque uno de cada tres trabajadores en América Latina es autónomo o pequeño empleador, estos colectivos no generan puestos de trabajo de calidad

Augusto de la Torre (Banco Mundial) “Tenemos sistemas jurídicos que penalizan excesivamente el fracaso”

El promedio de inversión de la región en I+D no alcanza el 0,5% del PIB, un tercio del nivel de China y apenas un cuarto del nivel de los países de ingreso alto


Pese a que en América Latina y Caribe la proporción de emprendedores, empleadores y negocios formales es mayor que en otras regiones con un nivel de ingresos similar, no se generan suficientes puestos de trabajo de calidad.  Según ha manifestado Augusto de la Torre, Economista Jefe del Banco Mundial para América Latina y el Caribe, en el marco de la presentación en ESADE del informe “El Emprendimiento en América Latina”, el motivo de este “insuficiente vigor en la generación de empleo” es que “las empresas experimentan dificultades para crecer”. Una idea que el vicepresidente de ESADEgeo Javier Santiso ha reforzado, añadiendo que esta problemática también se aplica a las empresas españolas: “en el mundo latino nos fallan los instrumentos para hacer crecer las empresas. Hay déficit de capital de expansión para empresas tanto en España como en América Latina.” Una de las causas de este fenómeno recae, según Augusto de la Torre, en los sistemas jurídicos que “penalizan excesivamente el fracaso, y esto mata la voluntad de tomar riesgos e innovar.” 
 
El informe, elaborado por el Banco Mundial y que ha sido presentado hoy en un nuevo encuentro Globalisation Lab de ESADEgeo en Madrid, pone de manifiesto que el hecho de que uno de cada tres trabajadores en este subcontinente sea autónomo o pequeño empleador no es sinónimo de creación de riqueza ya que en América Latina pocos empresarios llegan alguna vez a contratar un trabajador y sus negocios siguen siendo muy pequeños, incluso tras décadas de su fundación: “Las empresas de la región con 40 o más años de actividad emplean a alrededor de 110 personas, mientras que en Asia oriental tienen cerca de 170; en Europa oriental, alrededor de 220 y, en países de alto ingreso, unos 250”, cita el informe. 
 
Escasa inversión en innovación y poca exportación
 
Otro de los aspectos que caracterizan a la empresa en América Latina y que, según el Banco Mundial, debe rectificarse de manera urgente es la escasa inversión en innovación. Según su investigación, con la excepción de Brasil, que emplea el 1% de su PIB en I+D, el promedio de inversión de la región en este ámbito no alcanza el 0,5% del PIB, un tercio del nivel de China y apenas un cuarto del nivel de los países de ingreso alto. Como ejemplo hace referencia a las multilatinas del sector manufacturero, que invierten $0,06 por cada $1000 de ingreso en I+D, frente a los $2 por cada $1000 en China y los $2,6 por cada $1.000 en países de ingreso alto. “Incluso las filiales de corporaciones multinacionales en América Latina y el Caribe tienden a ser menos innovadoras”, ha añadido De la Torre, haciendo hincapié en que “las empresas formales en la región introducen productos nuevos a un ritmo menor que las empresas en otras regiones en desarrollo”.
 
En cuanto a las exportaciones, claves para el cambio de tendencia, el informe presentado hoy en ESADE Campus Madrid, pone de manifiesto que el número de compañías que ingresan en este mercado exportador también es muy bajo. Incluso en los principales exportadores de la región, como Chile, Colombia y México, el porcentaje de empresas que eligen exportar es mucho menor que en países como Bangladesh, Pakistán o Tanzania.  
 
Mayor impulso a las nuevas empresas y la importancia de la educación
 
Para cambiar esta tendencia, el informe del Banco Mundial concluye que “en América Latina, donde el crecimiento de la productividad siguió mostrando un pobre desempeño aun durante el reciente auge de las materias primas, urge alentar el surgimiento de empresarios dinámicos capaces de preservar y ampliar los avances económicos y sociales logrados en los últimos diez años”. Para ello, propone que, además de enfocar las políticas a la asistencia a pequeñas y medianas empresas, también se dirijan esfuerzos hacia las nuevas empresas: “Son las que suelen crecer. Fortalecer el capital humano, alentar la competencia y mejorar los derechos de propiedad intelectual también puede ayudar a inclinar la balanza”.
 
Otro de los campos con más oportunidades según los expertos sería la educación. En este sentido,  Emma Fernández, directora general de Indra ha destacado que “en América Latina hay mucho talento y unas élites muy bien preparadas, pero el promedio de personas con calificación en carreras científico-técnicas es menor que en otras regiones”. Una idea en la que también ha insistido Augusto de la Torre, quien ha afirmado que el potencial de las universidades para revertir estas tendencias es “inmenso”: “El grado de integración entre las universidades y el mundo empresarial es muy bajo en América Latina, y está por explotar.” 
 
También han intervenido en el acto Enrique Verdeguer, director ESADE Madrid, quien se ha encargado de abrir la sesión; y Aitor Grandes, fundador y CEO de  la start-up 24symbols.

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