Todo cambia

Todo cambia
Por Noury Saci

Hablando del mundo real y las relaciones con otros, el cambio es lo normal.

Las relaciones que tenemos con ciertas personas profundizaron y maduraron… otras se han perdido.

Aceptamos que todo está cambiando constantemente. Pero mucha gente no quiere aceptar esta idea en un área crucial de sus vidas: la actitud hacia ellos mismos y sus habilidades. ¿Alguna vez has pensado algo como “Sé que podría alcanzar muchas cosas más si tan sólo fuera más organizado y me concentrara en una cosa en cada momento… pero nunca me organizaré, simplemente no es mi forma de ser”?

Posiblemente mantenerte concentrado no es tu problema; quizá crees necesitar sentirte más seguro al interactuar con grupos de trabajo, o necesitas aprender más acerca de los ordenadores, o necesitas tener más pasión por tu trabajo.

Si en verdad crees que nunca te sentirás cómodo con grupos de trabajo, o nunca mejorarás tus habilidades informáticas, nunca encontrarás razones para sentir más pasión por tu trabajo porque “simplemente no es tu forma de ser.”

Entonces, ¿para qué intentarlo?

Si nunca has podido cambiar, nunca podrás lograrlo, ¿Cierto?

¡Estás equivocado!

Todo cambia… y tú también puedes lograrlo. Pero cada vez que dices o piensas “simplemente no es mi forma de ser” construyes una barrera artificial que te separa de lo que quieres y alimentas la idea de que todo cambia… ¡MENOS TÚ! Y para colmo, hay mucha gente que aprecias, como amigos, familia y compañeros de trabajo que sin intención refuerzan esa barrera. Dicen cosas como, “No te preocupes. Entender de informática es cosa de freakies.”

Tú eliges. Puedes no hacer nada y seguir pensando, “simplemente no es mi forma de ser,” y negar el principio fundamental de que todo cambia… INCLUYÉNDOTE A TI, o puedes derribar la barrera y dirigir tu vida en una dirección más positiva, productiva y gratificante.

Ninguna fuerza física podrá derribar la barrera. Necesitarás de algo mucho más fuerte. Necesitarás un cambio de actitud; un cambio en tu manera de pensar; y lo más importante, un cambio en tus ideas. Un cambio de “simplemente no es mi forma de ser” a “todo cambia… y yo también.”