Emprender, protestar...

Emprender, protestar...
Por Eduard Berraondo

En cuestión de una semana, en Barcelona y en Madrid, ha habido sendos encuentros de jóvenes emprendedores –o mejor, de aspirantes a convertirse en eso- con un amplio conglomerado en donde estarían representados business angels, inversores, empresarios senior, con resultados, a decir de los que estuvieron, más que satisfactorios. Mi curiosidad por ese concepto, el de emprendedor, me llevó a infiltrarme en el BizBarcelona en la Fira de Montjuïc, y durante un par de horas me entretuve viendo los talleres, las sesiones, los contactos que se establecían. Fuera, a un par de kilómetros, instalados en tiendas de campaña, jóvenes muy parecidos a los que tenía al lado, allí en el pabellón número 1, seguían en la Plaça de Catalunya, recriminando a políticos y banqueros, haciéndoles los culpables de todos sus males. En el pabellón de la Feria, otros jóvenes, de entre 18 a 30 y muy pocos años, iban y venían, con  sus proyectos bajo el brazo. Una idea, un chispazo, una intuición de que aquello podría llegar a buen puerto, les había llevado hasta allí. Me cuentan que fueron mas de 13.000 los que estuvieron en la cita, y que muchos de ellos lograron entrar en contacto con alguien que les aportó una ayuda importante, en ese camino  que hay que recorrer desde que se tiene una idea, hasta que  se consigue ponerla en marcha. Aspectos clave como el de la financiación, la innovación, los procesos de internacionalización que deben ser contemplados y analizados fríamente, antes de dar  otros pasos, pudieron hacer abrir los ojos a más de uno, y acabar de convencer a otros muchos de que estaban (o no) en  el buen camino.