Productividad, eficacia y eficiencia

Productividad, eficacia y eficiencia
Por Jose Alfredo Diaz

Durante estas semanas he tenido la oportunidad de ponerme al día en tecnología orientada a la productividad, es decir, ofimática, asistentes personales, gestores de tareas… sistemas de escritorio u online destinados a que, cada día, seamos más efectivos en nuestro trabajo y, cómo no, en nuestra vida privada.

Podría empezar a citar las virtudes de todos los programas y gadgets que he podido testear, pero considero más conveniente empezar la casa por los cimientos, reflexionando realmente qué significa ser eficaz, eficiente y productivo. Lo primero que uno encuentra al intereresarse por estos temas es una referencia a un libro de <b>David Allen</b> titulado <i>Organízate con Eficacia</i> el cual promulga la filosofía <i>Getting Things Done</i> (Conseguir que se hagan las cosas).

<b>Eficacia</b> es una parte importante de crecimiento personal. De hecho, eficacia (hacer las cosas adecuadas) es más importante que <b>eficiencia</b> (hacer las cosas bien). No importa si se hacen las cosas bien cuando son cosas que no se deberían hacer. Imagínese a un atleta participando en los Juegos Olímpicos corriendo en dirección contraria. Ese atleta puede correr más rápido que los otros, pero no ganaría ninguna medalla. Así de importante es la eficacia.

Reflexiones como ésta aparecen prácticamente en todos los <i>blogs</i> y comunidades online que evangelizan con dicha filosofía. Siguiendo con las pesquisas, topé con <b>Alexander Kjerulf</b> quizá el mayor experto en <i>happiness at work</i>. Alexander afirma que la felicidad en el trabajo es el factor más importante que contribuye en una buena productividad, una vida feliz y éxito en los negocios. Justifica que un empleado feliz es más creativo, arregla problemas en lugar de quejarse, tiene más energía, es más optimista y más motivado, es menos propenso a enfermar y aprende más rápido. Se hace patente el dicho de que “el mejor trabajo sale del empleado feliz”.

La aplicación de eficiencia, unida a la eficacia, enfocada a una finalidad, es lo que nos hace <b>productivos</b>. La productividad empieza por una buena organización y es, precisamente, para esto por lo que necesitaremos echar mano de la tecnología.

Finalizo recordando que la tecnología está a nuestro servicio y no al revés. Debemos hacer un esfuerzo para que esa tecnología nos ayude, realmente, de manera eficiente a cumplir nuestros objetivos. Debemos ser responsables, productivos y eficientes, pero sólo si somos eficaces podemos hablar apropiadamente de eficiencia.